“No es un adiós, sino un inmenso gracias”
Después de casi cuarenta años detrás del mostrador, José Rodríguez ha iniciado el cierre por liquidación de su tienda Los Alces, uno de los comercios históricos de El Llano, como paso previo a su jubilación. El establecimiento pone así fin a una trayectoria que comenzó en los años ochenta y que ha estado marcada por la cercanía con los vecinos y la fidelidad de varias generaciones de clientes.
[–>[–>[–>Rodríguez llegó a Asturias en 1982 procedente de Ávila y comenzó su actividad como vendedor ambulante, recorriendo pueblos pequeños con un camión. Cinco años después abrió su primera tienda en la esquina de Manuel Llaneza con San Juan de la Cruz, y en 1991 se trasladó al actual local. A lo largo de su carrera llegó a gestionar hasta cuatro establecimientos repartidos por Asturias.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Una tienda de referencia en el barrio
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Durante décadas, Los Alces se convirtió en un comercio de referencia para muchos vecinos del Llano y de zonas cercanas como El Coto. “Aquí nos conocemos todos”, señala el propietario, que destaca el trato cercano y la relación construida con sus clientes a lo largo de los años.
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El establecimiento ha ofrecido tradicionalmente artículos de hogar -sábanas, mantas o edredones- y ropa, con especial atención a tallas grandes y precios asequibles. “Vendemos de todo, y siempre intentando que la gente encuentre lo que necesita”, explica Rodríguez.
[–>[–>[–>La decisión de cerrar llega tras más de cuatro décadas de trabajo. “Ya llevo muchos años y estoy un poco cansado”, reconoce el comerciante, que asegura que ha sido una decisión meditada. “Nos ha llegado la hora de cuidarnos”, añade.
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Clientes fieles y anécdotas de honestidad
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Uno de los aspectos que más valora José Rodríguez de su trayectoria es el comportamiento de su clientela. “Son gente muy noble, muy buena, nunca he tenido problemas”, asegura. Entre las anécdotas que recuerda destaca la honestidad de muchos compradores, que regresaban para pagar productos olvidados o avisar de errores en el cobro. “Eso dice mucho de la gente del barrio”, comenta.
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[–>Ahora, muchos clientes muestran su pena por el cierre. “Nos dicen: ‘¿y ahora dónde voy a comprar?’”, relata, especialmente quienes acudían por las tallas especiales y los precios ajustados.
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Descuentos de hasta el 50%
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El local se encuentra actualmente en plena liquidación, con descuentos que alcanzan el 50 por ciento en numerosos artículos. El cierre definitivo aún no tiene fecha concreta y podría producirse a lo largo de este año, en función del ritmo de ventas.
[–>[–>[–>Rodríguez resume su trayectoria con satisfacción: “Han sido años muy buenos, gracias a los clientes”. Y aunque reconoce que le da pena dejar la ropa de vestir, asegura que se marcha con los mejores recuerdos.
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En un mensaje que baraja colocar en el escaparate, quiere agradecer el apoyo recibido durante todos estos años: “No es un adiós, sino un inmenso gracias. Me llevo los mejores recuerdos: vuestro cariño”.
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