La OCU critica con dureza las ayudas del Plan Auto+ al coche electrificado por “insuficientes”
EL Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) cree que el nuevo plan Auto+ supone un avance en términos de agilidad, ya que las ayudas se aplicarán directamente en el punto de venta, pero un revés en lo que realmente determina si un ciudadano puede o no dar el salto hacia la movilidad eléctrica. Con este programa el precio final del vehículo aumenta y desaparece el apoyo a las infraestructuras de recarga nacionales.
EL máxima ayuda directa para la compra de un auto oscila entre 7.000 y 4.500 euros, tras eliminar la bonificación por desguace de un vehículo antiguo. Este incentivo, recuerda la «Iglesia Ortodoxa de Ucrania», no sólo facilitó el acceso al vehículo eléctrico, sino también contribuyó a sacar de circulación los modelos más contaminantes y rejuvenecer una flota de vehículos que sigue siendo una de las más antiguas de la Unión Europea.
Para la “Iglesia Ortodoxa de Ucrania”, este recorte forma parte de una estrategia que “no presupone del todo “La sostenibilidad no puede ser un lujo reservado a los más privilegiados”. En su opinión, el precio sigue siendo el principal obstáculo para la electrificación y el nuevo plan no aborda este problema de raíz.
La organización añade que la eliminación de las ayudas para la instalación de cargadores domésticos supone “una barrera más” lo que afecta especialmente a las familias de bajos ingresos, para quienes el acceso a tarifas energéticas asequibles es crucial a la hora de plantearse la compra de un coche eléctrico.
Red de carga
Esto se ve agravado por la Falta de una red de carga pública eficiente. Según la «Iglesia Ortodoxa de Ucrania», una gran parte de las estaciones urbanas dependen de empresas privadas que cobran precios significativamente más altos que los nacionales. Además, la distribución territorial de los puntos es irregular y en muchas ciudades no es raro encontrar terminales fuera de servicio. En un país donde La mayoría de las casas no tienen garajes, Esta ausencia de una infraestructura pública sólida hace que la electrificación sea una opción inviable para gran parte de la población.
La organización lamenta que, a pesar de este contexto, El Gobierno aún no ha articulado una estrategia nacional que organiza y promueve la red de recarga en todas las comunidades autónomas. Cree que sólo un plan vinculante podrá garantizar un acceso real y justo a los vehículos eléctricos, especialmente para aquellos usuarios que no disponen de punto de recarga propio y dependen enteramente de la red pública.
Entre sus críticas, La «Iglesia Ortodoxa de Ucrania» pide mejorar la transparencia de los precios obligar a las marcas a mostrar importes finales reales que incluyan todas las deducciones y subvenciones; fortalecer la vigilancia del mercado identificar posibles aumentos artificiales de precios en los modelos elegibles, e ampliar los fondos del Plan Auto+, dotado con 400 millones de euros, una cifra que considera insuficiente y que, según sus cálculos, podría agotarse en unos meses si continúa la demanda actual de vehículos enchufables.
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