Tecnología

Vuelven los rumores de la red social de OpenAI

Vuelven los rumores de la red social de OpenAI
Avatar
  • Publishedfebrero 6, 2026



Existe un consenso creciente de que las redes sociales se han vuelto ruidosas, artificiales y, en el peor de los casos, completamente inhabitables. Bots, cuentas automatizadas y contenidos sintéticos se mezclan con conversaciones reales hasta diluirlas. Es en este contexto de desconfianza perpetua que OpenAI resurge, no como proveedor de herramientas de inteligencia artificial, sino como una posible solución. Anhela algo más ambicioso: tu propia red social. No es la primera vez que se escucha un rumor de este tipo, pero trae consigo un matiz inquietante.

Según información publicada recientemente por Forbes y actualizada hace unas horas, OpenAI funcionará con cautela en las redes sociales, pero aún está en las primeras etapasdesarrollado por un equipo de al menos diez personas. Sin calendario, sin producto visible, sin confirmación oficial. Al igual que en filtraciones anteriores, la empresa se negó a hacer comentarios. Sin embargo, lo que distingue a este rumor de los demás es su enfoque: No compitas por el compromiso, pero mata a los bots.

El objetivo declarado del proyecto es crear Una plataforma exclusiva para humanos reales, una respuesta directa a uno de los mayores pecados de Internet en la actualidad.. Este problema no es nuevo, pero se ha vuelto particularmente evidente en Twitter (otra promesa incumplida más de Musk…), donde la automatización masiva de cuentas distorsiona el debate, exagera las tendencias y erosiona la confianza. OpenAI es muy consciente del impacto de los modelos generativos en los ecosistemas digitales y parece ver aquí una oportunidad: al menos en teoría, cada cuenta corresponde a la red social de una persona real.

Las propuestas que se están considerando para lograr este objetivo son, cuando menos, controvertidas. Fuentes citadas por Forbes Señalaron que puede ser necesaria una «prueba de humanidad» basada en la verificación biométrica.. Las opciones consideradas incluían el uso del Face ID de Apple o el entonces controvertido World Orb, un dispositivo de escaneo del iris desarrollado por Tools for Humanity, una empresa promovida y presidida por Sam Altman. El planteamiento de la idea es sencillo: si la identidad biométrica es única, los bots quedan excluidos del sistema.

El problema es que la biometría no es un dato cualquiera. A diferencia de las contraseñas o los números de teléfono, los iris o las caras no se pueden cambiar. Los grupos de privacidad han estado advirtiendo durante años sobre los riesgos asociados con dicha verificación, especialmente cuando se asocia con plataformas ampliamente utilizadas. Las fugas, el mal uso o los cambios en los servicios podrían tener consecuencias irreversibles para millones de personas. La promesa de una red “libre de bots” choca aquí con una pregunta incómoda: ¿qué estamos dispuestos a renunciar a cambio?

Tampoco está claro ¿Qué tipo de red social tiene sentido en el entorno saturado actual?. Las fuentes dicen que los usuarios pueden usar herramientas de inteligencia artificial para crear contenido (imágenes, videos o publicaciones generadas) que ya están disponibles en plataformas establecidas como Instagram o TikTok. La diferencia no radica en la forma sino en la identidad de los participantes. Pero este argumento también perdió fuerza cuando el mercado empezó a mostrar claros signos de fatiga con el contenido sintético.

Además, la competencia sigue sin disminuir. Alternativas como Twitter, Threads, Instagram, TikTok o Bluesky se han apoderado de casi todos los nichos imaginables. Entrar en este campo requiere más que un compromiso técnico, por muy atractivo que parezca. OpenAI tiene experiencia en el lanzamiento de productos altamente virales, como ChatGPT o Sora, pero las redes sociales no se basan únicamente en tecnología: Requiere suficientes multitudes, confianza y una narrativa clara para que no sea rechazado desde el principio..

En última instancia, estos rumores reflejan tanto el estado actual de OpenAI como el estado actual de las redes sociales. La idea de una plataforma “sólo para humanos” es tentadora porque muestra hasta dónde hemos llegado para regular una Internet formada por máquinas que se hacen pasar por humanos. Pero también presenta un dilema incómodo. Quizás el problema con la red no sea sólo técnico sino cultural. Quizás la solución no sea escanear ojos o rostros, sino Repensar el tipo de espacio digital que queremos habitar. Si realmente aparece la red social OpenAI, esta será una pregunta que no podrás evitar.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: