ESTADOS UNIDOS | La Conferencia de Seguridad de Múnich alerta del impacto global de la «bola de demolición» de Trump
El mundo está bajo los efectos de una política de «demolición» cuyo máximo representante es Donald Trump, quien muestra además una «inquietante afinidad» con Vladímir Putin, mientras que Europa reacciona al shock derivado de las amenazas de anexión de Groenlandia «buscando cautelosamente una mayor autonomía»: estas son las conclusiones del Índice Anual de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), el foro que se abre el próximo viernes en la capital bávara. El título general del informe, de un centenar de páginas sin contar sus apéndices, es suficientemente elocuente: «Bajo destrucción». Trump es la figura de referencia de sus cinco apartados, inclusive el referido a la región asiática y China. A Putin se le menciona menos de una decena de veces.
[–>[–>[–>El foco de las alertas está en la Casa Blanca y su presidente, el más prominente entre quienes «prometen liberar al país de las restricciones impuestas por el orden internacional». Con ello se ha entrado en el proceso de destrucción de un orden internacional construido hace 80 años y liderado por EEUU, sobre las ruinas de la Segunda Guerra Mundial, añade el informe.
[–> [–>[–>Trump por supuesto no actúa solo. Siguen su órbita líderes como el presidente argentino, Javier Milei, o magnates como Elon Musk, destaca el informe. Actúan como «bolas de demolición» que en lugar de reformar derriban estructuras, a través de agendas disruptivas basadas que se alimentan de la crispación o descontento de la población con las instituciones democráticas.
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Ajuste de cuentas transatlántico
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Las conclusiones de la MSC no son nuevas. Es más bien un resumen de unas advertencias conocidas. Pero es revelador que este foro, la segunda cita del año de líderes y poderosos tras la de Davos (Suiza), dedique prácticamente tanto protagonismo en negativo, y bajo ese título, al líder del país que durante décadas ha sido el aliado indiscutible para Alemania. La presencia en Múnich el año pasado del vicepresidente JD Vance levantó ampollas. Se permitió acusar a Europa de «atenazar» la libertad de expresión por su política de aislamiento de la ultraderecha. Este año se espera en Múnich a su secretario de Estado, Marco Rubio, teóricamente más moderado o al menos menos dado a verbalizar amenazas. A él corresponderá previsiblemente responder a los contenidos del informe anual.
[–>[–>[–>El presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, espera contar con la presencia de unos 60 líderes, más casi un centenar de ministros y representantes de organizaciones internacionales. El canciller alemán, Friedrich Merz, ejercerá de anfitrión más o menos oficioso, en la que será su primera intervención en Múnich como jefe del gobierno. La anterior edición del foro se produjo una semana antes de su victoria frente al socialdemócrata Olaf Scholz en las elecciones generales alemanas. Ischinger ha decidido invitar por primera vez a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), segunda fuerza a escala nacional desde esos comicios.
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Bulldozers y motosierras contra la democracia
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La población percibe sus democracias como excesivamente burocratizadas y judicializadas, expone el informe. El resultado es un nuevo clima político donde los líderes «que emplean excavadoras, bolas de demolición y motosierras son admirados con cautela o incluso celebrados abiertamente». Trump se comporta como un «bulldozer» que promete romper la inercia y forzar la resolución de conflictos, desde Oriente Próximo a Ucrania, pero que acaba generando un mundo que «prima a ricos y poderosos», no a la masa de sus votantes.
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[–>Los efectos de este giro de la Casa Blanca son «particularmente evidentes» en Europa y en el Indo-Pacífico. Es decir, las regiones que se beneficiaron más de la «Pax Americana». Todo eso ocurre en un momento en que Rusia ha intensificado su guerra híbrida sobre toda Europa, además de su guerra en Ucrania. Al «apoyo vacilante» de Washington respecto a Kiev o la retórica amenazante sobre Groenlandia, territorio autónomo danés, ha reaccionado Europa con inseguridad, mientras China ejerce su dominio sobre toda la región asiática. Un último elemento se suma al mundo en destrucción de Trump: la coerción económica, practicada a través de unos aranceles que rompen las reglas del juego del comercio global representado por la OMC. Todo ello responde a lo que los críticos a Trump reprochan al presidente: su afán por derribar cosas sin haber pensado en una alternativa viable.
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El índice 2026 de la MSC refleja una falta de fe mayoritaria hacia sus gobiernos por parte de la población de países com Francia, Reino Unido y Alemania. El pesimismo y la sensación de impotencia individual o colectiva se ha apoderado de sus ciudadanos. La consecuencia es ese proceso de destrucción sobre el que gira el informe.
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