los hitos en la «asturianización» del PSOE que Barbón proclama ahora a los cuatro vientos
«Asturianización» del PSOE en Asturias. Es el rumbo anunciado por Adrián Barbón en su última reflexión en público sobre la situación orgánica de la FSA. Pero la nave socialista ya hace tiempo que izó la bandera asturiana bajo el mando del capitán Barbón, que a lo largo de su trayectoria como líder del partido y Presidente del Principado ha querido subrayar y escribir aún más en grande la palabra «Asturias» en su bitácora de navegación. Un proceso que está dispuesto a acelerar.
[–>[–>[–>Cooficialidad
[–>[–>[–>
La batalla por la cooficialidad del asturiano ha sido, sin duda, su giro asturianista al partido más sonado. Un golpe de timón respecto a sus antecesores. Convirtió la lucha por la oficialidad del asturiano en parte inherente a su era al frente de la FSA. Llevó a los estatutos del partido la reivindicación, aunque no haya logrado la mayoría parlamentaria necesaria -reto complicado- para reformar el Estatuto de Autonomía, paso necesario.Sin embargo, de la mano de Barbón la defensa de un modelo «amable» de cooficialidad del asturiano ya es parte consustancial al partido. Aunque haya resultado un proyecto, por ahora, fallido.
[–> [–>[–>Día de la bandera
[–>[–>[–>
Otro hito más, este en el campo de los símbolos, donde Barbón también se ha esforzado en cargar de tintes asturianistas su política. Así, anunció ya que va a promover una ley autonómica que regule oficialmente el Día de la Bandera de Asturias para que se conmemore todos los 25 de mayo, subrayando «la relevancia histórica de los sucesos» que sucedieron ese día en 1808, cuando la Junta General del Principado de Asturias se proclamó soberana en Oviedo, convirtiéndose en la primera institución española en declarar formalmente la guerra a Napoleón tras los sucesos del 2 de mayo en Madrid.
[–>[–>[–>
Ley de Cultura e identidad
[–>[–>[–>
Otro guiño asturianista reciente (y de importancia) del Gobierno de Barbón. Se trata del impulso de una ley que busca proteger y potenciar los rasgos culturales que conforman la identidad asturiana. Entre sus medidas, la creación de una Axencia Asturiana de les Industries Culturales, entidad pública que busca favorecer la creatividad cultural y artística en todas sus vertientes. Pretenden incluir cuestiones solicitadas por colectivos asturianistas como Iniciativa pol Asturianu, con los que Barbón siempre ha querido mantener buena relación.
[–>[–>[–>Guiños a la diáspora
[–>[–>[–>
Los emigrados han sido otro foco de política asturianista de la era de Barbón. En este sentido, por ejemplo, recuperó, tras veinte años sin celebrarse, el Congreso Mundial de Asturianía, un encuentro que reúne a representantes de la diáspora asturiana procedentes de diferentes puntos de España y del mundo. Su intención es mantener esta cita de forma bianual.
[–>[–>[–>
Puesta en escena
[–>[–>[–>
La puesta en escena es otro punto en el que Barbón ha tirado de asturianía, incluso aunque fuera en detrimento de los símbolos del PSOE. En marzo de 2022, Asturias y el azul de su bandera empezaron a ganar terreno a las siglas socialistas en escenarios donde intervenía Barbón. En el atril de la FSA se suprimieron las siglas socialistas para que apareciese, en mayúscula y al mayor tamaño posible, la palabra «Asturias», junto a la Cruz de la Victoria. Igualmente, en discursos y comunicados, al menos en los más reseñables, Barbón ha utilizado, junto al castellano, el asturiano y la fala. Y ha repetido, como un mantra creciente en su trayectoria al frente de la FSA, la expresión «el partido de Asturias» para referirse al PSOE.
[–>[–>
[–>Dos espejos vecinos
[–>[–>[–>
El regionalismo ha sido un polo de atracción para Barbón, que siempre se ha fijado en las comunidades situadas a la izquierda y derecha en el mapa peninsular. Indiscutible es su amistad y querencia por Miguel Ángel Revilla, expresidente de Cantabria, del Partido Regionalista de Cantabria. Su identificación con su territorio y su paisanaje es un espejo en el que siempre se ha mirado Barbón. Y, al otro lado, Barbón presumía de su buena relación con Alberto Núñez Feijóo -ojo, en su etapa como presidente gallego, no ahora como presidente nacional del PP-, a quien también veía como líder autonómico ejemplar en algunas facetas, especialmente la de la defensa de la identidad gallega. De hecho, ha utilizado su figura para criticar al PP asturiano que no apoye la oficialidad de la llingua. En este sentido, igualmente, y más allá de la «asturianización», Barbón expresó en su última reflexión orgánica su afán por reforzar el liderazgo personal. Es decir, que en la decisión de los asturianos se pondere más si votarle a él como candidato presidencial que al PSOE como partido.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí