Un Del Toro vs Remco y la pena de Ineos por la ausencia de Pogacar en UAE: «Pensábamos que estaría»
El desierto vuelve a rugir. Del 16 al 22 de febrero, el UAE Tour levanta el telón del WorldTour en Oriente Medio: siete etapas, 1.004 kilómetros y un recorrido que impone respeto. Todas las miradas están puestas en un nombre. Remco Evenepoel.
El belga llega como favorito indiscutible, pero con una espina clavada. Soñé con encontrarme con los ojos de Tadej Pogacar en suelo emiratí. No será así. El esloveno ha decidido dar prioridad a los Monumentos y no será titular. «Pensé que Pogacar estaría allí», admitió el director de Red Bull-BORA, Zak Dempster. Y dejó una frase que disipa las sospechas: “No evitamos a nadie”.
La ausencia del campeón del mundo y la pérdida de Jonás Vingegaard, afectados tras una caída y una enfermedad, despejan el horizonte. El camino parece más claro para Evenepoel. Éste parece ser el caso. Porque nadie revela nada.
El equipo de Emiratos Árabes Unidos juega en casa y lo hace con dos fuertes bazas. Adam Yates, que se mueve como pez en el agua por estas carreteras, e Isaac del ToroJoven y ambicioso, decidido a dejar su huella desde febrero. Derek Gee, Felix Gall y Antonio Tiberi se suman a la fiesta, suficientes para poner a prueba la clasificación general con total despreocupación.
El recorrido mantiene los rasgos clásicos y añade bomba. La contrarreloj de 12,2 kilómetros en la isla de Al Hudayriyat será la primera prueba seria. Terreno abierto, curvas técnicas y especialistas como Joshua Tarling o Stefan Bissegger dispuestos a marcar territorio. Remco sabe que puede abrir una brecha.
Dos montañas, dos formas de sufrir
Pero el gran juez podría aparecer antes. El inédito Jebel Mobrah, en la tercera etapa, se perfila como un coloso rudo: casi 15 kilómetros al 8,6%, rampas que coquetean con el 17%. Más explosivo que el habitual Jebel Hafeet, con sus 10,8 kilómetros al 6,6%, que volverá a emitir su fallo el sexto día. Dos montañas, dos formas de sufrir.
Y luego está el viento. dias planos —Liwa, Fujairah, Dubái, Abu Dabi— Parecen territorio de velocistas. Jonathan Milan, Juan Molano y Fabio Jakobsen ya están afilando el cuchillo. Pero en el desierto nunca se sabe. Si sopla de costado, la afición divide el pelotón sin previo aviso y un día tranquilo se convierte en una trampa.
Evenepoel lo tiene claro. Las contrarreloj y la montaña son su terreno. Caos también. Sin Pogacar al frente la concentración no es compartida. El maillot de líder se ve en el horizonte y el asfalto arde bajo el sol. En esta línea recta infinita, con el viento soplando de lado, Remco aprieta los dientes y deja que sus piernas hablen.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí