A un año del «criptogate» y a pesar de las evidencias, Milei se encuentra más fuerte que nunca en el poder
Javier Milei consume buena parte de su tiempo en las redes sociales. La plataforma X es su mundo real y lo que dice o replica a través de su teléfono suele tener un efecto de verdad. Así lo creyeron los seguidores del presidente argentino cuando, el 14 de febrero, el Día de San Valentín, leyeron cuánto amaba una iniciativa de enriquecimiento exponencial. «La Argentina liberal crece!!!. Este proyecto privado se dedicará a incentivar el crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos. El mundo quiere invertir en Argentina». De esta manera, el anarco capitalista llamaba poco después de completar su primer año en el poder a comprar el activo digital $LIBRA. Además, copiaba el acceso al contrato y la página de la ignota Viva la Libertad Proyect. Miles de personas invirtieron de inmediato en una criptomoneda que después de ascender frenéticamente las cumbres de la valorización cayó como el piano desde un balcón. Fue un timo. Ha pasado un año desde aquel episodio y el Gobierno se encuentra más fuerte e inmune que nunca a las críticas e investigaciones en los tribunales. El «criptogate» ha dejado de ser un asunto de debate político.
[–>[–>[–>Aquello sucedió sin embargo ante la mirada absorta de una parte de la sociedad. Ese 14 de febrero pudo significar un punto de corte de la experiencia libertaria, y sin embargo no lo ha sido porque Milei recibió el respaldo de Donald Trump y se impuso en las elecciones legislativas de octubre que hicieron trizas la sugerencia de una comisión investigadora de la cámara de Diputados de que el Congreso valorara la posibilidad de un juicio político al presidente.
[–> [–>[–>El verano de 2025 fue políticamente intenso. Al momento en que los primeros indicios de un escándalo virtual había tenido lugar con la participación de un jefe de Estado, Milei ya había borrado su mensaje de X. Apenas habían pasado pocas horas entre su texto festivo y la posterior explicación revestida de indulgencia. El ex tertuliano televisivo dijo no haber estado «interiorizado» de «los pormenores del proyecto». A esas alturas, el valor de $LIBRA era cero.
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Los números
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De acuerdo con un informe del Congreso argentino, 114.410 billeteras virtuales sufrieron pérdidas. Hubo centenares de «inversores» que destinaron más de 100.000 dólares mientras que unos nebulosos ganadores embolsaron 286 millones de dólares. Hugo Alconada Mon, periodista del diario La Nación, y uno de los principales investigadores del escándalo, calcula que 100 millones de dólares de esa suma siguen en un «limbo». Pero alguien los tiene.
[–>[–>[–>El activo digital había sido creado apenas media hora antes de que Milei escribiera en X. El presidente se encogió luego de hombres y observó el escándalo como algo ajeno.
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De repente, un norteamericano, Hayden Davis, confirmó toda la maniobra. Davis, quien había estado en la misma sede del Ejecutivo y hasta presentó una fotografía con MIlei, era el CEO de la empresa creadora de $LIBRA. El diario Clarín reveló que había suscrito con Milei un contrato confidencial en el que lo declaraba como su asesor en asuntos de criptomonedas. La firma se estampó apenas dos semanas antes del Día de San Valentín.
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[–>Davis no entendió nunca por qué el mandatario se desentendió del tema. Dijo también que 100 millones de dólares estaban en su poder y que le pertenecían a «los argentinos» por lo que espera una señal desde Buenos Aires para obrar «correctamente».
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Autoinvestigación
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Milei se indignó cuando comenzaron a señalarlo en los medios y nombró a una comisión investigadora de sí mismo que, previsiblemente, lo declaró inmaculado. El escándalo llegó a la justicia norteamericana. La causa judicial avanza en Argentina con la velocidad de una tortuga. Karina Milei, la mujer más poderosa de este país y armadora del partido La Libertad Avanza, está también involucrada. Además de Davis, las investigaciones señalan a un empresario singapurense de nombre falso, Julian Peh, y los empresarios Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. El primero de ellos había sido empleador de Milei en sus días de tertuliano que, además de gritar desaforadamente en los estudios televisivos, se declaraba especialista en inversiones activos digitales. Clarín ha consignado días atrás que existieron conversaciones de todos ellos con el presidente el mismo 14 de febrero.
[–>[–>[–>La hipótesis sobre el dinero que habría llegado a otros funcionarios del Gobierno de ultraderecha no ha sido profundizado por la fiscalía. Se sabe no obstante que pocos días antes del lanzamiento de $LIBRA dos billeteras ligadas a Davis remitieron enviaron 507.000 USDC (dólar cripto) a otra identificada como perteneciente a Orlando Rodolfo Mellino, un desconocido pensionado argentino de 75 años que se desempeñó como intermediario. Mellino envió de inmediato esa suma a otra billetera.
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Argentina se rige por una lógica que atraviesa a todos los Gobiernos: ningún presidente es debidamente investigado mientras ejerce sus funciones. Una vez que abandona el poder pierde ese blindaje o adquiere otras formas de protección. Los destinos de Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple una condena de seis años por un caso de corrupción, y Mauricio Macri, despreocupado de toda ofensiva judicial, a pesar de haber acumulado numerosas causas, parecen ilustrar esa ley no escrita de los políticos encumbrados. Milei y su hermana cuentan con una gracia que no es divina, sino política y que podría extenderse más allá de 2027 si el anarco capitalista sigue siendo respaldado por Trump. Una reciente encuesta de Giacobbe le asigna casi un 43% de popularidad.
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