La nueva fórmula del Principado para acelerar la eterna planificación urbanística de los municipios: así quieren reducir de veinte a ocho años la ingente burocracia y tramitaciones
Un municipio asturiano está tomando actualmente entre quince y veinte años en el diseño, redacción y aprobación definitiva de su plan general de manejo. Es decir, aquellas normas urbanísticas que marcarán el futuro del territorio. Desde cuántas viviendas construir hasta qué empresas pueden instalarse en el concejo. Un período larguísimo que vuelve locos a los alcaldes y que ahora Departamento de Planificación quiere simplificar a través de la nueva Ley de Ordenación Integral del Territorio de Asturias (LOITA).
las regulaciones abolirá completamente los planes generalesreemplazándolos por dos instrumentos más flexibles y ágiles: la estrategia de planificación del consejo y Planes de Manejo Detallados. Esto permitirá acortar considerablemente los plazos, aunque el Ministerio aconseja: “Es imposible reducir los plazos a menos de ocho o diez años”.
La razón está en el procedimientos ambientalesmuy difíciles de simplificar y que marcan la pauta. Sin embargo, desde las direcciones generales de Ordenamiento Territorial, en manos de Ignacio Ruiz Latierroy Urbanismo, a cargo de Laura Lópezhan hecho todo lo posible por eliminar procesos y tratar de condensar al máximo los plazos. Así surgió la idea de separar lo global de lo específico, la estrategia del detalle.
La visión global del urbanismo
El Estrategia de planificación del consejo Es la visión más general del urbanismo local. Este documento incluirá la clasificación del suelo (centros urbanos, rurales y rurales); el sistemas de transporte o áreas verdes que debe tener el municipio; qué terrenos rústicos son de especial protección o qué terrenos pertenecen a Costas. Incluso identificará las necesidades del ayuntamiento, como por ejemplo si se necesitan más instalaciones sanitarias, polideportivos o zonas industriales. Además ¿cuál sería su previsiones de vivienda.
Eso sí, insisten las direcciones generales, estos aspectos se abordarán desde un punto de vista global. Un ejemplo: el Ayuntamiento de Gijón puede querer actuar en el barrio de Contrueces para dar respuesta a las necesidades vecinales y al crecimiento de la zona. La Estrategia de Gestión establecerá cuáles son las acciones. Construir viviendas, habilitar zonas verdes o espacios para equipamientos públicos, pero no especificará en qué terreno exacto ni con qué precisión se llevarán a cabo estas actuaciones. Esta información quedará posteriormente reflejada en el Plan de Manejo Detallado.
En la estrategia, las administraciones locales también tendrán que abordar una primera categorización de los cuales son los núcleos periurbanosasí como limitar las acciones más urgentes y prioritarias para el desarrollo del municipio.
De la altura de las viviendas al color
Una vez establecido el camino que el ayuntamiento quiere seguir en materia urbanística, será necesario plasmarlo detalladamente en los Planes de Ordenación del Detalle. En estos documentos, los ayuntamientos Definirán la regulación de cada zona, barrio o núcleo. Establecerán cuál es el altura máxima en un barrio o zona rural, cómo se tienen que pintar o pintar las casas dónde pueden ir ciertas industrias.
Estos nuevos instrumentos “no serán tan complejos” como plan general vigente, por lo que el Departamento de Planificación, que dirige Ovidio Zapico, espera que sea “más fácil llegar a consensos”. Sin embargo, reconocen que «En términos puramente de procesamiento, poco podemos reducir los tiempos porque están marcados por la parte medioambiental».
Según sus cálculos, con la nueva fórmula, desde el momento en que el Pleno de un ayuntamiento decide que quiere iniciar la tramitación urbanística hasta la publicación definitiva de la Estrategia Urbanística del Ayuntamiento, podrían pasar en promedio una legislatura. Es decir, cuatro años.
Entre ocho y diez años de tramitación
Separados son los plazos de los Planes de Ordenación Detallados. En total, entre ocho y diez años. Un plazo largo, pero que reduce considerablemente los veinte años que tardan actualmente los ayuntamientos asturianos en implementar sus normas urbanísticas.
El LOITA Actualmente se encuentra en información pública. Las previsiones del Principado son que puede ser aprobado en poco más de un añosi cuentan con el apoyo necesario en la Junta. Una vez publicado en el BOPA, las administraciones locales tendrán un plazo de seis meses hasta su entrada en vigor.
¿Qué pasará entonces con el ayuntamientos que ya están inmersos en el desarrollo de su plan general? Si ya han superado la aprobación inicial, el Gobierno regional les permitirá Continuar el procesamiento por la ruta antigua. Por otro lado, aquellos municipios que están más rezagados en el proceso deben adaptarse a los nuevos estándares.
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