El ayuno intermitente no es más eficaz que la dieta tradicional para perder peso
El ayuno intermitente se ha convertido en el El mayor fenómeno alimentario de los últimos años.. Impulsados por algoritmos de redes sociales, personas influyentes en el estilo de vida y la promesa de una quema de grasa acelerada, millones de personas han adoptado horarios de alimentación restrictivos. … Sin embargo, la ciencia acaba de echar un jarro de agua fría a estas expectativas. A nueva revisión sistemática de la La organización Cochrane, líder mundial en medicina basada en evidencia, concluye que el ayuno intermitente no ofrece beneficios superiores para la pérdida de peso en adultos con sobrepeso u obesidad en comparación con el asesoramiento dietético convencional o incluso ninguna intervención específica.
Investigación, que analiza datos de 22 ensayos clínicos aleatorios con casi 2.000 participantesdesafía la narrativa de superioridad metabólica que rodea esta práctica. Después de evaluar modalidades como el ayuno en días alternos o la alimentación con horario restringido, los expertos no encontraron diferencias clínicas significativas en los resultados a largo plazo. «El ayuno intermitente simplemente no parece funcionar para adultos con sobrepeso u obesidad que intentan perder peso», dice sin rodeos Luis Garegnani, autor principal de la revisión y miembro del Centro Asociado Cochrane del Hospital Universitario Italiano de Buenos Aires.
Experto advierte contra brecha entre la realidad clínica y la percepción pública: «El ayuno intermitente puede ser una opción razonable para algunas personas, pero la evidencia actual no justifica el entusiasmo que vemos en las redes sociales».
Visión de los expertos españoles
En España, la comunidad científica considera el estudio como una confirmación de la necesidad de rigor, aunque con matices en cuanto a su utilidad práctica. Ana Belén Crujeirasmiembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y responsable de epigenómica del Instituto de Investigación Sanitaria, lo considera un «examen riguroso que cumple con los estándares científicos», aunque subraya al Centro de Medios Científicos (SMC) España que «la calidad de muchos estudios es limitada y el seguimiento es corto, por lo que esta no es la última palabra«. Crujeiras defiende que, si se lleva a cabo correctamente, esta estrategia puede generar un cetosis nutricional con beneficios antioxidantes y antiinflamatorios que mejoran la calidad de vida.
“El artículo no dice que el ayuno intermitente no ayude a perder peso, sino que no hay evidencia de que sea superior a la dieta tradicional”
Francisco J. Tinahones
Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición
En esta misma línea, también se expresa en el SMC, Francisco J. Tinahonespresidente de la Fundación SEEDO y de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Para el especialista, el estudio no invalida la técnica, sino su supuesta superioridad. «El artículo no dice que el ayuno intermitente no sea útil para perder peso, pero con los estudios que han incluido hasta ahora, no hay evidencia de que sea superior en términos de pérdida de peso a la clásica restricción hipocalórica», dice Tinahones. El endocrinólogo señala que es al menos uno alternativa con la misma eficacia que la dieta habituala falta de nuevos ensayos en curso que aporten más luz.
Personalización sí, moda no.
La urgencia de encontrar soluciones efectivas es evidente en un mundo donde La obesidad se ha triplicado desde 1975.. Sin embargo, autores de revistas como Eva Madridde la Unidad Cochrane de Síntesis de Evidencia Iberoamericana, advierte que «los médicos deberían adoptar una enfoque caso por caso al asesorar a un adulto con sobrepeso.
Esta necesidad de evitar recetas universales es compartida por el doctor Crujeiras, quien insiste en que «la obesidad es una enfermedad crónica que debe abordarse de forma holística y multidisciplinar. Los tratamientos deben ser personalizados, adaptados a cada persona; determinadas estrategias terapéuticas funcionan para unas personas y para otras, depende de su estilo de vida, de sus gustos personales y de su perfil molecular y fisiológico, y siempre bajo prescripción médica de un profesional de nutrición o endocrinología«.
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