de los piropos a los reproches entre acusaciones de «machismo» y «populismo»
La obra para impactar. Podría ser la síntesis perfecta del idilio del ‘no’ entre la vicepresidenta segunda y la ministra de Trabajo, Yolanda Díazcon el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi. En definitiva, la distancia entre ambos es enorme.
Sin ir más lejos, este martes el presidente de la patronal ha acusado de «populismo» a la cartera del fundador de Sumar, de utilizarles como muñeco para golpearlos o utilizarlos como excusa para encubrir sus miserias: «Ya resulta aburrido que deje el monólogo social como elemento político de su campaña electoral», gritó enojado Garamendi.
Con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la reducción de jornada de fondo, llevan meses enfrentados en los que el intercambio de reproches y acusaciones públicas ha sido constante. «Cosas que está diciendo que ha prometido durante siete años y nunca se han cumplido», dijo con cierto sarcasmo Garamendi en enero; mientras que en septiembre Díaz no dudó en señalar que “el señor Garamendi con el machismo rampante no sabe lo que es trabajar 40 horas semanales”.
De esta forma, se acusan mutuamente de anteponer sus intereses personales y electorales: uno como presidente de la CEOE y otro como posible candidato de Sumar. Precisamente, Garamendi criticó a la plataforma hace casi cuatro años porque «más que sumar, resta». Todo en un entorno donde es imposible entender. De hecho, Díaz acusa a Garamendi de hablar en los medios y guardar silencio en privado; mientras él la acusa de no escuchar, ya que a sus ojos lo que el ministro quiere es ser escuchado.
Eso sí, cuando Yolanda Díaz llegó al Ministerio, Garamendi elogió su capacidad de diálogo, ya que en aquella época los acuerdos con la patronal eran habituales. Sobre estas líneas se puede ver el momento en el que todas las partes, incluida la patronal, Firmaron la primera subida del SMI del Gobierno de Pedro Sánchez.
Entonces, los elogios y el buen ambiente se hicieron visibles, al punto que Díaz destacó lo «guapo» que era el presidente de la patronal. Sin embargo, seis años después, la patronal y el Gobierno no han llegado a ningún acuerdo desde hace más de un año, siendo el periodo más largo desde que Díaz es ministro. Y el presidente del Ejecutivo no se queda al margen de esta ruptura, ya que tras lamentar este lunes que los empresarios no fueran los firmantes de la subida del SMI, este martes pidió a los empresarios que subieran los sueldos.
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