Del Camel Trophy al Defender Trophy pasando por…
El Defender Trophy es la respuesta de Land Rover a una pregunta que lleva décadas en el aire: ¿puede la marca que convirtió el Camel Trophy en una leyenda crear otra aventura a su altura? La respuesta llega ahora con una nueva competición mundial que culminará con una gran final en África. El vehículo base es el recién presentado Defender 110 D350 Trophy Edition, un todoterreno que cuesta desde 115.850 euros en España y que estrena la versión diésel más potente de la gama actual: un seis cilindros en línea de 3,0 litros con microhibridación que desarrolla 350 CV y 700 Nm de par.
El Camel Trophy: La aventura que lo cambió todo
Para entender el Defender Trophy hay que remontarse a 1980, cuando tres equipos alemanes cruzaron la cuenca del Amazonas (Brasil) a bordo de tres Jeep CJ-5 fabrocados por Ford bajo licencia pintados de amarillo arena. Aquella iniciativa de la tabacalera Camel fue tan espectacular que Land Rover no tardó en subirse al proyecto. Ya en 1981, la firma británica aportó su flota de Range Rover con carrocería corta y motor V8, y comenzó una de las alianzas más fructíferas de la historia del automóvil.
Durante casi dos décadas —de 1981 a 1998—, el Camel Trophy se convirtió en la mayor aventura sobre ruedas del planeta. Los equipos, formados por dos personas del mismo país, se enfrentaban a recorridos de aproximadamente 1.600 kilómetros (unas mil millas) a través de los parajes más inhóspitos del globo: las junglas de Borneo y Papúa Nueva Guinea, las estepas de Mongolia y Siberia, las sabanas de Tanzania, los altiplanos de Tierra del Fuego…. La selección era durísima: de miles de candidatos, solo dos personas podían representar a cada nación.
Los vehículos estaban todos preparados de igual forma. La división de vehículos especiales de Land Rover, con sede en Solihull (Reino Unido), los equipaba con jaulas antivuelco, depósitos de combustible auxiliares, cabrestantes, esnórquel, protección de bajos, portaequipajes y faros auxiliares. Y todos lucían la inconfundible pintura Sand-Glow Yellow —el amarillo Camel— junto con el escudo de la competición. A lo largo de los años desfilaron por el Camel Trophy los modelos más icónicos de la casa: el Range Rover hoy rebautizado como Range Rover Classic, el Land Rover Series III, los Defender 90 y 110, los Discovery I y II y, en la última edición con Land Rover, el Freelander I.
La prueba no premiaba la velocidad, sino la cooperación, el ingenio y la resistencia. Y ese espíritu caló tan hondo que, al terminar cada edición, muchos participantes compraban su propio vehículo y se lo llevaban a su país. Así nació un mercado de coleccionismo que hoy sigue activo y que hace que un auténtico Camel Trophy pueda alcanzar precios desorbitados en subasta.
La competición fue languideciendo cuando incorporó pruebas de kayak, ciclismo de montaña y escalada que alejaban el protagonismo del todoterreno. Land Rover retiró su patrocinio en 1999, y el Camel Trophy desapareció definitivamente al año siguiente, también empujado por la creciente regulación de la publicidad del tabaco en el deporte.
Del G4 Challenge a los restomods del Defender
Cinco años después del último Camel Trophy, Land Rover intentó llenar ese vacío con el G4 Challenge. La primera edición se celebró en 2003 y recorrió cuatro continentes: comenzó en Nueva York (EE. UU.) el 30 de marzo de ese año, continuó por Sudáfrica, Australia y Utah (EE. UU.) durante 28 días. El color amarillo Camel fue sustituido por el naranja Tangiers, y el formato integraba todoterreno, escalada, kayak y ciclismo. El ganador de esa inaugural edición fue el piloto belga Rudi Thoelen, quien, fiel al espíritu Land Rover, rechazó el Range Rover que se le ofrecía como premio y pidió en su lugar dos Defender.

La segunda edición del G4 Challenge tuvo lugar en 2006, con escenarios en Tailandia, Laos, Bolivia y Brasil. Ganó el sudafricano Martin Dreyer, que definió la experiencia como “la mejor de mi vida”. Una tercera edición estaba prevista para 2009 en Mongolia, pero la crisis financiera global llevó a Land Rover a cancelarla en diciembre de 2008. El G4 Challenge nunca regresó.
Posteriormente, Land Rover llevó a cabo algunas iniciativas más modestas pero igualmente significativas de cara a preservar el espíritu de aventura. En 2014, con motivo del 25.º aniversario del Discovery, Land Rover organizó el Discovery Adventure Challenge, una prueba de 24 horas celebrada en las cimas nevadas de Megève (Francia) que incluía cinco disciplinas: conducción en eslalon sobre nieve, arrastre de un trineo de 180 kilos, kayak en el lago de Ginebra (Suiza), construcción de un iglú y orientación nocturna.
Cinco jóvenes exploradores compitieron por el título de Next Generation Explorer, que recayó en Alex Woodford, de 22 años y procedente de Leicestershire (Reino Unido). Su premio fue la tutoría personal de Bear Grylls, que ese mismo año se convertía en embajador global de Land Rover, y Sir Ranulph Fiennes, el gran veterano de las expediciones polares, fue quien entregó el galardón a la ganadora. El entonces Director de Experiencia de Marca de Jaguar Land Rover (hoy director de la marca Defender), Mark Cameron, declaró entonces: “Todos los competidores demostraron el verdadero espíritu de ir más allá, que es el corazón de la marca Land Rover”.
Con la llegada del nuevo Defender en 2019, Land Rover buscó nuevas fórmulas para recuperar ese ADN de aventura y, de paso, hacerlo de la manera más rentable posible. La solución llegó de la mano de Land Rover Classic, la división de restauraciones de la marca con sede en Coventry (Reino Unido), que en 2021 presentó la primera serie Defender Works V8 Trophy. Se trataba de 25 ejemplares del Defender clásico de la última serie, fabricada entre 2012 y 2016, restaurados a mano desde el chasis desnudo hasta el motor, sustituido por un V8 de 5,0 litros de aspiración natural de origen Jaguar que generaba 405 CV (298 kW).

Acabados en color amarillo Eastnor y equipados con cabrestante, baca, protección de bajos, barras antivuelco y neumáticos todoterreno, tenían un precio de salida de algo más de 200.000 euros. La compra incluía el acceso al Land Rover Trophy, una competición exclusiva de tres días en el castillo de Eastnor, en Herefordshire (Reino Unido), el hogar espiritual de los ensayos todoterreno de Land Rover. Las 25 unidades se agotaron en menos de tres días.
En 2022, Land Rover Classic repitió la fórmula con el Defender Works V8 Trophy II: otros 25 ejemplares distribuidos en carrocerías 90, 110 y, por primera vez, 110 pick up de doble cabina. El acabado exterior cambiaba el amarillo por una llamativa camuflaje en Fuji White con techo Narvik Black que incluía siluetas ocultas de Land Rover históricos y referencias a 23 escenarios de expediciones legendarias, desde el Camel Trophy hasta el G4 Challenge. El motor V8 de 5,0 litros y 405 CV seguía siendo el mismo, y el precio partía de 225.000 libras (más de 250.000 euros) para la versión 90. También en este caso, las 25 unidades se vendieron sin dificultad.
Land Rover Discovery Challenge: La derivada española del Camel Trophy con famosos y un toque solidario
Paralelamente y durante una década, la filial española de Land Rover organizó el Land Rover Discovery Challenge, un evento solidario que reunió a famosos y periodistas en una competición de conducción y habilidad off-road con los Land Rover Discovery como hilo conductor. Los participantes, divididos en equipos, se enfrentaban a pruebas de destreza en terrenos variados mientras representaban a distintas ONGs, a las que se destinaba el premio en metálico recaudado.
La iniciativa arrancó en 2010 con su primera edición, celebrada en Portugal. Eugenia Silva y Tommy Robredo se proclamaron vencedores de aquel estreno que ya marcó el tono aventurero y benéfico de la cita. A partir de ahí, la Challenge se consolidó como una cita anual ineludible del motor y la farándula española.

Entre 2011 y 2018 se sucedieron las ediciones II a IX, con destinos que variaron desde Tenerife hasta los campos de Andalucía, pasando por localizaciones secretas que se desvelaban solo en el último momento. Cada año, entre 30 y 42 participantes —mitad celebrities, mitad periodistas del motor— competían por defender a su ONG, combinando conducción extrema, orientación y actividades de equipo.
La décima y última edición, la del X aniversario, se disputó en octubre de 2019 en Marrakech (Marruecos), escenario que ya había acogido una edición anterior. Laura Matamoros y Anabel Alonso, al frente del equipo de la Fundación Nuevo Futuro, se alzaron con la victoria tras tres intensas jornadas de pruebas en el desierto y la medina marroquí.
Tras diez años consecutivos y más de una decena de ONG beneficiadas, aquella Land Rover Discovery Challenge cerró su ciclo en 2019 sin solución de continuidad. El evento dejó un legado como una de las propuestas solidarias más originales y mediáticas del sector automovilístico español, capaz de aunar aventura, espectáculo y compromiso social en un mismo reto.
El Defender Trophy es el heredero genuino del Camel Trophy
El Defender Trophy que ahora está en marcha es algo diferente. Ya no es una experiencia reservada a quien pueda permitirse un restomod de seis cifras, sino una competición abierta a participantes de más de 50 países, con un proceso de selección que comenzó en 2025 y que llevará a los mejores a una gran final en África en otoño de 2026, organizada junto a Tusk, la organización de conservación de la naturaleza con la que Defender colabora estrechamente.

El sistema de selección se articula en varias fases: eventos locales, finales nacionales y, por último, la gran final africana. Más de 10.000 personas ya se han apuntado en todo el mundo, y Japón ha sido el primer país en completar su fase de clasificación. Los participantes deben superar pruebas de resistencia física, conducción extrema, trabajo en equipo y resolución de problemas; el mismo cóctel de habilidades que hacía grande al Camel Trophy.
El vehículo base de la competición es el Defender 110 D350 Trophy Edition, que estrena la motorización diésel de mayor potencia de la historia reciente del Defender. El bloque de seis cilindros en línea de 3,0 litros con microhibridación ligera desarrolla 350 CV (257 kW) y 700 Nm de par desde 1.500 rpm, con caja automática ZF de ocho velocidades, tracción total permanente, reductora y diferencial trasero bloqueable opcional.
La suspensión neumática eleva la carrocería hasta 290 mm de altura libre al suelo y permite vadear hasta 900 mm de profundidad. Solo está disponible en las carrocería larga (110) y en dos colores exclusivos: Deep Sandglow Yellow, un guiño directo al histórico amarillo Camel, y Keswick Green.
Defender, que recientemente se ha emancipado de la marca Land Rover y opera como marca independiente desde mediados de 2024, vuelve así a recuperar su genuino espíritu de aventura. El Defender Trophy no pretende ser una copia del Camel Trophy, pero bebe directamente de su espíritu: aventura, camaradería, superación y un propósito mayor que la mera competición. Cuatro décadas después de aquel primer Land Rover amarillo cruzando la selva, la llama de Land Rover sigue viva.

Las claves del Defender Trophy, heredero del Camel Trophy
- El Defender Trophy es la nueva competición mundial de Land Rover, inspirada en el legendario Camel Trophy y la G4 Challenge.
- La selección de participantes ya está en marcha en más de 50 países, con la gran final prevista en África en otoño de 2026.
- El Defender 110 D350 Trophy Edition es el vehículo oficial: 350 CV y 700 Nm con microhibridación diésel, desde 115.850 euros en España.
- El Deep Sandglow Yellow, color exclusivo del Trophy Edition, es un homenaje directo al mítico amarillo Sand-Glow del Camel Trophy.
- Land Rover celebró dos ediciones previas del Land Rover Trophy (2021 y 2022) con restomods del Defender clásico con motor V8 de 405 CV, en sendas series de 25 unidades cada una.
- El Camel Trophy se celebró entre 1980 y 1998, con Land Rover como proveedor oficial de vehículos desde 1981; el G4 Challenge lo sucedió en 2003 y 2006.
- España contó con su versión “folclórica” del Camel Trophy, protagonizada por famosos y periodistas a bordo de unidades del Land Rover Discovery. Se celebró durante 10 años.
- La nueva competición incluye una dimensión de conservación: los ganadores emprenderán una misión junto a Tusk, organización de protección de la fauna africana.


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