García y la OSPA, pura música
La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) ofreció anoche, bajo el título «Pasión y melancolía» la octava cita de su temporada de abono. La velada musical, patrocinada por Reny Picot -en colaboración con LA NUEVA ESPAÑA- contaba con el pianista gijonés Martín García (como solista) e incluía un programa repleto de interés formado por obras de Ortiz, Schumann y Chaikovski.
[–>[–>[–>En esta ocasión, en contra de lo habitual, la pieza de solista quedó reservada para la segunda mitad, inciando el concierto mediante «Clara», una obra compuesta en 2021 por la mecicana Gabriela Ortiz que se sirve de la orquesta para narrar, a través de patrones rítmicos y tímbricos, la relación entre Clara Wieck y Robert Schumann. Así lo explicó Nil Venditti, directora italo-turca que subió anoche al pódium del Auditorio -que presentaba una gran entrada- para ponerse al frente de una OSPA muy compacta, con una percusión tan abundante como precisa en esta primera pieza que gustó a los asistentes.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>La «Obertura, scherzo y finale» de Schumann es una sinfonía sin movimiento lento que, en palabras de Venditti, muestra al compositor más ligero y efervescente, «como el agua con gas», dejando unos balances logrados y unos fraseos bien ajustados.
[–>[–>[–>
Tras la pausa, Martín García hizo acto de presencia para enfrentar el «Concierto para piano número 1 en Si bemol menor», op. 23 de Chaikovski, una obra emblemática que el gijonés abordó desde el lirismo, profundizando en cada nota y dejando un brillante universo sonoro, colmado de calidez. La cadenza que cierra el primer movimiento fue un ejemplo de virtuosismo bien entendido, desde la pulsación ágil y cristalina que caracteriza al artista asturiano. La OSPA arropó a García en todo momento, con Venditti muy pendiente de ajustar la concertación y de controlar el volumen de la orquesta para no incomodar al solista. Brillante cita de abono que el público agradeció con aplausos -una asistente incluso se adelantó para dar la mano a la directora en uno de los momentos más extraños que se recuerdan- motivando la ejecución de una propina, con un Auditorio casi en penumbra para generar una notable sensación de intimidad.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí