el Oviedo firma las tablas en Anoeta tras ir con una ventaja de dos goles (3-3)
Es increíble. El Oviedo pudo permitirse soñar en Anoeta tras dos golazos de Viñas en apenas dos minutos. ¿Pero qué pasó? Lo que ya es una constante en este Oviedo. Se ponen por delante, pero no saben cerrar los partidos y lo terminan pagando caro. Los azules volvieron a perder un partido tras estar en ventaja esta temporada. 0-2 arriba, y todo terminó en empate a 3. No se entiende. El banquillo es corto, está claro. Pero los azules, con una mezcla de mala suerte y no saber cerrar los partidos, firman las tablas en Anoeta en un encuentro que tenían ganado, y ya las opciones de permanencia cada vez se alejan más. No hay explicación para lo que les sucede a los de Almada, no la hay.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Salió bien plantado el Oviedo, con el dominio del balón. La primera la tuvo Mikel Oyarzabal. Avisó el «10» desde la frontal, pero Aarón detuvo sin problemas. Respondió Hassan con una internada, pero acabó perdiéndose por línea de fondo y se le hizo el campo pequeño, una constante en el extremo galo, aunque luego lo solucionaría.
[–> [–>[–>El cuadro txuriurdin se hizo con el dominio de la pelota rápidamente, y el Oviedo se encerraba atrás para frenar los ataques vascos, un cuadro muy efectivo arriba. Los de Almada buscaban jugar en transición, pero la línea defensiva guipuzcoana estuvo muy fina. En el minuto 16, Sibo recuperó, Hassan centró, y dejó solo a Viñas, que disparó y puso en apuros a Remiro.
[–>[–>[–>
El juego se desarrolló fuera de las áreas. Pocas veces pisaron ambos conjuntos las áreas rivales en la primera parte. Munuera cortó una contra por falta a Reina en la que Ilyas iba solo. Sin embargo, no sacó amarilla al jugador de la Real. Cada vez que el Oviedo recuperaba un balón en el centro del campo, pasaban atrás por falta de alternativas arriba. El balón, la mayoría de veces, terminaba en Aarón, dada la incesante presión que hacía la Real y la incomodidad del Oviedo para buscar espacios y contras.
[–>[–>[–>Munuera, el colegiado, detuvo mucho el partido, pitando cada mínimo lance. Reina y Viñas empezaron a detectar los errores defensivos de la Real y Chaira lo aprovechó, encadenando varias oportunidades en el tramo final del primer parcial. El Oviedo consiguió aprovechar uno de esos fallos en defensa de la Real y galopó solo hacia puerta. Reina y Viñas supieron cómo hacer daño. Fueron el mayor de los peligros para la Real, cuajando un partido más que digno de la categoría de oro. Y Chaira supo aprovecharlo.
[–>[–>[–>
En la siguiente jugada, otra vez por el mismo lado. Carmo sirvió para Ilyas, que estaba ligeramente en fuera de juego pero en una posición de la que sacó mucha ventaja y se plantó solo en una carrera. Sin embargo, no supo internarse y disparó muy escorado, por lo que el balón terminó saliendo por el palo izquierdo de Remiro.
[–>[–>
[–>Segunda parte: dos goles en dos minutos… y el derrumbe
[–>[–>[–>
Nada más comenzar la segunda parte, la locura se adueñó de Anoeta. Falló Bailly en el repliegue y casi terminó en gol. El zaguero derribó a Oyarzabal al borde del área, que iba solo, pero ni Munuera ni el VAR decidieron indicar penalti, aunque por las imágenes parecía fuera del área. Se libró el Oviedo porque podían haber expulsado a Bailly y señalar la pena máxima.
[–>[–>[–>
En la contra, posible mano de la Real dentro del área, que no indicó el colegiado y el balón se fue a córner. Los azules sacaron en corto y Hassan, muy fino, puso un balón precioso para que Viñas se inventara un cabezazo muy certero que terminó dentro de la red de Remiro. 0-1 y el Oviedo volvió a creer.
[–>[–>[–>No había terminado de celebrar la grada cuando de nuevo, el Oviedo consiguió llegar a línea de fondo y Hassan botó otro balón que terminó en Remiro, pero que no detuvo bien y que de nuevo, Viñas, solo tuvo que empujar. 0-2 en dos minutos y los azules, por primera vez desde la llegada de Almada, con dos goles de ventaja en el luminoso. Con lo que le cuesta al Oviedo marcar…
[–>[–>[–>
Odriozola se retiró lesionado tras tres minutos en el campo. Brais Méndez pudo recortar distancias, pero de nuevo, el santo de cada fin de semana, Aarón, se hizo grande y detuvo el balón. Lo hizo Oskarsson en el minuto 63, que, tras un centro de Gómez, se quedó solo frente a Aarón para rematar a placer, con los dos centrales del Oviedo a uvas. 0-1 y el partido volvió a estar abierto.
[–>[–>[–>
Yángel Herrera llevó a cabo una entrada criminal sobre Reina, que se tuvo que retirar cojeando, y Munuera perdonó la expulsión. Ni amarilla vio el jugador txuriurdin. Entraron Tiago, Cazorla por Reina y Dendoncker por Sibo y Hassan. La Real se vino arriba tras el gol y supo cómo jugar, con constantes llegadas y poniendo nerviosa a la zaga del Oviedo, lo peor del partido.
[–>[–>[–>
Les bastaron tres llegadas y los errores de Bailly, que cuajó un partido horrible, para conseguir remontar y empatar el duelo. El marfileño falló en varias acciones defensivas clave y la Real aprovechó cada una de ellas. Sin embargo, el balón parado del Oviedo surtió efecto. Bailly, en el tramo final, medio arregló el desastre de partido que estaba haciendo y puso el empate de cabeza tras un córner.
[–>[–>[–>
El Oviedo volvió a derrumbarse. Volvió a empatar un partido que tenía ganado. Volvió a fallar cuando más necesitaba acertar. No hay explicación para lo que le sucede a este equipo. El sueño de la permanencia se aleja cada vez más. Y lo peor es que no se sabe cómo frenarlo.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí