Baskonia sorprende al Real Madrid en una final apoteósica y recupera el trono de la Copa del Rey 17 años después
La historia ha dado un guiño a Basconia. Una generación entera nunca había visto salir al equipo vasco Campeón de la Copa del Reypero 17 años después, esta maldición que parecía imposible de revertir ha terminado. [Así vivimos la victoria de Baskonia en la final de la Copa del Rey ante el Real Madrid]
El equipo liderado por Galbiati Hizo una final magnífica para derrotar al Real Madrid. La actuación estelar de Luwawu-Cabarrot y Omoruyi Levantaron a los cielos a un equipo que siempre creyó en sus posibilidades aunque ni siquiera ostentara el cartel de favorito.
Los blancos, que ya perdieron la final del año pasado contra Único, Chocaron contra otro muro en la final y sumaron su segundo fracaso consecutivo en el partido final. Siguen siendo los reyes de la competición, pero la sonrisa de oreja a oreja ya está en el rostro del Baskonia.
Luwawu-Cabarrot marca en la final de la Copa del Rey ante el Real Madrid.
EFE
Un comienzo impactante
El Real Madrid entró en el partido como una auténtica apisonadora. En una final donde los nervios siempre juegan un papel importante, White presionó mucho al Baskonia desde el inicio del primer set.
En un abrir y cerrar de ojos, el equipo de Scariolo se adelantaba 13-2 en el marcador. Algunos tuvieron que frotarse los ojos ante la luz, pero las blancas encontraron un brutal acierto de tres puntos para consolidar esa ventaja.
Hezonja, Campazzo y Llull concentraron desde el perímetro mientras el Baskonia sorprendía al festival en apenas tres minutos de juego.
Llull marca un triple durante el partido contra el Baskonia.
EFE
Galbiati no tuvo más remedio que detener el partido para apretar las tuercas a su equipo. Tuvo que hacer oír algunas voces, tocar las piezas y casi echar hacia atrás las cabezas de sus jugadores para que no abandonaran el partido desde el inicio.
La conversación surtió efecto. Vaya, lo hizo. Los blaugrana volvieron al campo con la cara muy distinta, no fue un lavado, fue una auténtica ducha. Luwawu-Cabarrot y sus 7 puntos lideraron la remontada, y con 17-17 la balanza estaba definitivamente equilibrada.
Curioso que en tan poco tiempo podamos ver versiones tan diferentes de un equipo y otro.
El Baskonia incluso se dio el gusto de revertir la situación. Omoruyi puso el 17-19 en la recta final del primer cuarto. +11 para las blancas, 2 puntos por detrás.
El que tuvo que coger el toro por los cuernos fue Scariolo, que pidió un tiempo muerto para frenar la hemorragia y conseguir que el primer set acabara en empate (26-26).
La pesadilla Luwawu-Cabarrot
Un tiro libre del Baskonia abrió el segundo cuarto, pero entonces entró en juego Andrés Feliz. El dominicano tomó las riendas, metió dos triples consecutivos y puso arriba al Real Madrid 34-30.
No estaba contento con eso. Feliz. Acto seguido, duplicó la ventaja de su equipo, y a este empujón blanco se sumó un mate de Len para volver a ampliar distancias importantes (40-30).
El Baskonia se había estancado en lo que parecía una repetición de los primeros compases del partido. Los vascos podrían quedarse con Forrest. Aplastó en una acción individual al gigante Tavares, un gesto bárbaro que podría haber supuesto un punto de inflexión.
Tavares, enfurecido, frenó cualquier intento de rebelión en la siguiente acción. Las cosas en su lugar.
Al Baskonia todavía le quedaba una última palabra que decir en esta primera parte. Luwawu-Cabarrot estaba en la lucha por el título de MVP de la final, sobre todo porque cerró el segundo cuarto con una canasta (52-47) para sumar 17 puntos a su casillero personal.
Llull lucha por el balón durante la final de la Copa del Rey.
EFE
Anotación inferior
Deck abrió el marcador tras el descanso, pero una vez más el Baskonia demostró que había ajustado las piezas tras el descanso.
En el primer cuarto, en el segundo, en el tercero… Daba igual. Luwawu-Cabarrot había decidido montar su propio espectáculo en plena final de Copa del Rey, por lo que con una gran acción detrás de la portería volvió a igualar el marcador (57-57).
A estas alturas del partido, el francés había marcado 23 de los 57 goles de su equipo.
El ritmo de goles, brutal hasta ahora, ha experimentado un ligero descenso en este trimestre. Entonces surge la figura de Garuba, hasta entonces discreta. Agarró un rebote que se perdió, anotó debajo del aro y también cometió una falta personal para el marcador extra.
El tiro exterior del Baskonia no funcionó (4/16 en triples), pero a cambio explotó otras armas. Y sobre todo se llamaban Luwawu-Cabarrot y Omoruyi. Qué final para este dúo.
El propio Cabarrot cerró el tercer cuarto con tres tiros libres para mantener vivo al Baskonia antes de iniciar el último cuarto (72-67).
El Baskonia decide
Es poco probable, pero el Real Madrid cumplió su papel de favorito entrando en la fase decisiva. Sin embargo, lo hizo en un partido en el que el Baskonia, aunque casi siempre en desventaja, nunca se rindió y manifestó abiertamente su intención de trabajar duro hasta el final.
El último cuarto comenzó con violentos intercambios de golpes. Como el triple de Omoruyi que pone el marcador 79-79. Allí estuvo el Baskonia, que volvió a igualar el marcador y mostró sus garras. Una nueva canasta del propio Omoruyi eleva el marcador a 79-81.
Faltando 2 minutos y medio para el final llegó el momento crítico para el Baskonia. Los árbitros señalaron la quinta plaza a Luwawu-Cabarrot, santo y seña con 28 puntos, por lo que los vascos perdieron a su principal referencia.
Pero se recuperaron como sólo puede hacerlo un campeón. Porque eso era lo que iban a ser, otra vez campeones de la Copa del Rey gracias a su esfuerzo final. Omoruyi y Forrest terminaron de cerrar la fiesta.
A falta de poco más de un minuto para el final, los vascos lideraban por 6 puntos y, una vez más, el Real Madrid necesitaba un milagro para salir victorioso. Lo hizo en la semifinal ante el Valencia, pero esta vez iba a ser diferente.
El Baskonia manejó a la perfección la situación, calmó los nervios y cerró la final por todo lo alto. Fueron necesarios 17 años para volver a conquistar este título, pero bajo las órdenes del «loco» Galbiati, el sueño se hizo realidad.
Noticias en actualización
Estamos trabajando para ampliar esta información. Próximamente, la redacción de EL ESPAÑOL os ofrecerá una actualización de todos los datos sobre esta noticia.
Para recibir las últimas novedades en tu teléfono móvil, puedes descargar nuestra aplicación de periódico para dispositivos iOS y Android, así como suscribirte para acceder a todos los contenidos exclusivos, recibir nuestras Newsletters y aprovechar la Zona Ñ, reservada para suscriptores.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí


