Kiko Matamoros confiesa algo sobre Pedro Sánchez que hace saltar las alarmas
Según Matamoros, “Los Kikos” No cumplieron con las expectativas. El espectáculo se convirtió en un desfile de irreverencias y provocaciones, sin un hilo conductor claro, intentando emular aquellos años de ‘Crónicas marcianas’ con más nostalgia que análisis crítico. Pero la autocrítica de Kiko Matamoros es tan duro como el que se aplica a los demás: “Para ser duro con los demás, tienes que ser duro contigo mismo. Si no te exiges a ti mismo, no podrás exigir a los demás.”, admitió, mostrando un lado más reflexivo de su personalidad, alejado del carácter provocativo que suele mostrarse frente a las cámaras.
A sus casi 70 años, Kiko Matamoros Asegura que sigue trabajando por pasión, no por necesidad. “Nunca me voy a jubilar. Tengo la intención de morir con las botas puestas.«, afirmó. Según él, si bien en el pasado los controles televisivos le proporcionaban sustento, ahora lo que lo mueve es su objetivo vitalsu total dedicación a una actividad que califica como “una actividad intelectual… o llámala como quieras«Como presentador de tertulias ha dejado atrás las épocas doradas de la pantalla chica, y aunque reconoce que como productor puedes ganar mucho dinero, insiste: «No es que ésta sea mi forma de vida; es mi objetivo de vida”.
Durante la conversación, kiko Encendió un segundo cigarrillo y miró a su alrededor, fijando la mirada en su esposa. Marta López Álamo y en tres de sus hijos: Diego, Lucía e Irene. La paz familiar de la que disfruta hoy contrasta con los conflictos del pasado. “Es el que se ha preocupado por acercarnos, para que, en la medida de lo posible, intentáramos tenernos unos a otros.«, confesó. Para Matamoros, el entendimiento familiar y el consuelo de sus hijos se han convertido en prioridades vitales: “Estaré allí para ellos en todo lo que pueda, hasta que muera.”, afirmó con convicción.
Su esposa Marta, a quien define como “mi todo”ocupa un lugar central en su vida. “Cuando ella no esta conmigo la extraño mucho«, confesó. Disfrutan de la compañía del otro y de actividades sencillas pero significativas: ir al cine, a la ópera o leer un libro juntos. Para Kiko, Marta representa no sólo una pareja, sino una apoyo emocional y afectivo que ha cambiado su forma de vidaalejándolo de los excesos que marcaron su pasado nocturno.
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