CULTURA ASTURIAS | Daniela Guerrero, poetisa chilena: «La cultura minera es creación, memoria e identidad»
Daniela Guerrero, poeta, editora y profesora, cruza el charco desde Chile hasta Asturias para estar presente en diversos actos, fruto de la colaboración académica y cultural entre las cuencas del carbón de ambos lugares. La escritora, amante de la poesía como ferviente expresión artística y vital, inicia su andadura asturiana este martes 24 de febrero a las 19:00 horas en Mieres en la Librería la Llocura con un recital- encuentro. Visitará Gijón, Langreo, El Entrego y Oviedo para tener reuniones con los poetas de la tertulia Malory y Musa Cafeína, impartir conferencias, estar en coloquios y ofrecer su poesía al público asturiano. Términos como mujer, identidad, memoria, territorialidad y el carbón, como elemento integrador de dos tierras rebasando lo social hacia lo cultural, formaran parte de su toma de contacto con el público asturiano. El conocimiento del tema que trae desde Chile se añadirá la perspectiva de las Cuencas, a buen seguro que Guerrero partirá de Asturias con un cuaderno de certeras notas.
[–>[–>[–>– En torno a Asturias y Chile se puede extender toda una cultura del carbón…
[–> [–>[–>– Creo que todas las ciudades del mundo que tuvimos un pasado carbonífero abrazamos temas, luchas, dolores, triunfos y memorias en común. Estos se asocian a nuestras vivencias: memorias de pueblos formados entre diversas clases sociales, con oficios similares y en un entorno industrial que, sin duda, marca. Claramente, somos de distintos continentes y, en mi caso, vengo de una cuenca carbonífera que ha perdido gran parte de sus edificios, donde abundan empleos precarios y se convive con una generación nueva que está olvidando muy fácilmente. Nuestros municipios muchas veces no cuentan con los recursos para sostener el costo de estos patrimonios. Sin embargo, contamos con grupos de ciudadanos que luchan para que esto no se pierda.
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– Dicha cultura genera identidad, delimita un paisaje y posee una carga reivindicativa.
[–>[–>[–>-Claramente posee una carga reivindicativa, en primer lugar, de memoria de lo que somos. La desindustrialización de zonas como las que habitamos tiene también una fuerte carga de borradura de la memoria. Sin embargo, en la vida real existen capas que nos movilizan: en la creación, en la identidad de lo que somos, en la forma de ver la vida. Existen voces que pugnan por reflotar una memoria con todos sus matices, comprendiendo también que no existe una historia única. Curioso es lo que sucede con las organizaciones patrimoniales en mi comuna: muchas de ellas están conformadas por mujeres que luchan por contar la historia y evitar que se pierda. Ahí la cultura, el arte y la creación cumplen un rol fundamental.
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– Desde la tradición chilena de Neruda, Huidobro o Pablo de Rokha, entre otros, ¿qué le ha influido más en este fenómeno y en su obra?
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[–>-Chile es un país de muchos poetas. Sin duda, algunos me han influenciado, pero si me preguntas, me inclino más que por los que nombraste por Gabriela Mistral, nuestra Premio Nobel, de quien el año pasado celebramos los 80 años de la obtención de su premio. Gabriela Mistral fue una poeta y además maestra que defendió la educación en las zonas rurales de Chile; una mujer visionaria en temas de educación, política y, por supuesto, poesía. Otros grandes a quienes respeto mucho son Jorge Teillier y Enrique Lihn. Sin embargo, si hubo una lectura que marcó mi vocación literaria fue «El árbol», de María Luisa Bombal. Fue una autora a la que leí siendo muy niña y que me permitió descubrir una voz de mujer en la literatura, una sensibilidad distinta, íntima y poderosa. A través de su escritura comprendí que la experiencia femenina también podía ocupar un lugar central, profundo y legítimo en la creación literaria, y eso dejó en mí una huella decisiva.
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– La poesía asturiana escrita en la lengua asturiana ya tiene toda una tradición con respecto al fenómeno minero.
[–>[–>[–>-Desconozco en profundidad la poesía escrita en lengua asturiana; sin embargo, al igual que en mi ciudad natal, Lota, imagino que es una poesía que relata y recoge todo el valor identitario que subyace a la cultura minera que nos hermana. La poesía está en todos lados; muchas veces no la vemos directamente, pero está siempre en las canciones, en las conversaciones, en una receta de cocina, en la forma en que alguien nos cuenta su historia. Está en la memoria oral, en los silencios y en los gestos cotidianos. Por eso creo que también habita en las comunidades mineras, aunque no siempre adopte la forma de un libro. Con ganas de que este viaje me permita empaparme de esa poesía y conocerla mejor.
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– ¿Qué le atrae más de la cultura asturiana?
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-Más que atraerme, vengo a conocer cómo se construyó una cultura carbonífera al otro lado del mundo. Qué nos une, en qué nos parecemos y en qué nos diferenciamos; conversar, conocer y dialogar con mujeres y hombres que comparten esta mirada creadora. Existe una red invisible entre todos los pueblos del mundo que compartimos pasados mineros, de movilización obrera, de mujeres protagonistas y luchadoras. Y de los embates que significo para nuestras culturas la desindustrialización.
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– ¿Ha de ser la poesía uno de los vínculos más poderosos en defensa de la identidad de España y América Latina en este mundo cada vez más unificado?
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-Sin duda, la poesía y el arte son lenguajes universales que acortan fronteras. La poesía es un medio poderoso para transmitir ideas. En el caso de Latinoamérica, pese a ser países muy distintos, compartimos un pasado común: el de la colonización, y ello nos sitúa en una posición histórica similar. El arte y la creación poética son inherentes al ser humano; son un derecho universal y un ejercicio casi primitivo de existir y habitar el mundo. Nos hablan desde el presente y trascienden tiempos y épocas. Y en momentos en que parecieran sobresalir los discursos violentos, crear y creer en ello, desde un rinconcito del mundo, es un acto profundo de insistencia y resistencia.
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