Asturias declara la guerra a la enfermedad renal para «retrasar 27 años la entrada en diálisis»
Predecir si una persona va a desarrollar una patología del riñón cuesta 90 céntimos de euro. La sanidad asturiana pondrá en marcha, a lo largo de este año 2026, un programa piloto a nivel nacional de cribado para la detección precoz de la enfermedad renal crónica.
[–>[–>[–>Según explicó la consejera de Salud, Conchita Saavedra, la prueba consistirá en la realización de “analíticas básicas de sangre y orina”. Lo que persiguen los médicos es diagnosticar de forma temprana las alteraciones del riñón y “retrasar hasta 27 años la necesidad de diálisis”, según Saavedra.
[–> [–>[–>El protocolo que se aplicará incluye la identificación en grupos de riesgo. “En nuestro caso, este año vamos a hacerlo en todas las personas que cumplan 65 años: se les hará ese análisis de sangre y orina para ver si tienen algún tipo de riesgo en relación con la enfermedad renal”, indicó la titular de Salud en la Junta el pasado día 12.
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A juicio de Conchita Saavedra, esta iniciativa “es clave”, dado que la prevalencia de la enfermedad renal crónica en Asturias “es muy alta y especialmente en mayores de 65 años”.
[–>[–>[–>Presentación del programa
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En la mañana de hoy, martes, el gerente del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa), Aquilino Alonso, presenta en rueda de prensa un nuevo modelo de atención a la enfermedad renal. En el acto estarán presentes las cardiólogas Beatriz Díaz Molina, Inés Moller y Berta Vega y los nefrólogos Emilio Sánchez, Alfonso Pobes y José María Baltar.
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Emilio Sánchez, director del área de Nefrología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y presidente de la Sociedad Española de Nefrología, explica que el objetivo de fondo consiste en “ir a buscar a las personas que van a desarrollar enfermedad renal crónica, que sabemos quiénes son”. Y concreta el perfil habitual: “Son personas de más de 60 años, la inmensa mayoría, diabéticos, hipertensos, obesos, fumadores…”.
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[–>Según los estudios epidemiológicos, la estimación general es que padece enfermedad renal crónica “el 15 por ciento de la población”. Emilio Sánchez estima que “en Asturias, quizá algo más, o sea, por encima de 150.000 personas”. Y además hay en el Principado más de 1.500 personas en tratamiento renal sustitutivo, entre diálisis y trasplante.
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El diagnóstico de enfermedad renal crónica solamente requiere una muestra de sangre y una muestra de orina. “Hacer esto cuesta 90 céntimos. ¿Algún asturiano se merece quedar sin diagnóstico de enfermedad renal crónica por 90 céntimos?”, se pregunta de manera retórica el responsable de Nefrología del HUCA.
[–>[–>[–>En la sangre se analiza la queratinina. Y en la orina, la albuminuria. “La sangre te da la función renal actual y la orina te da la de dentro de cinco años”, indica Emilio Sánchez.
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