Internacional

Cuatro muertos en un choque armado entre Cuba y una lancha procedente de Florida reaviva la tensión con EE UU

Cuatro muertos en un choque armado entre Cuba y una lancha procedente de Florida reaviva la tensión con EE UU
Avatar
  • Publishedfebrero 26, 2026




El muerte de cuatro personas Un enfrentamiento armado entre las fuerzas fronterizas cubanas y los ocupantes de una lancha rápida registrada en Florida ha vuelto a tensar la ya frágil relación entre La Habana y Washington. El incidente, ocurrido esta semana en aguas cercanas a la costa central de Cuba, ha planteado interrogantes sobre lo ocurrido en alta mar y ha provocado reacciones inmediatas en Estados Unidos, donde el secretario de Estado, Marco Rubio, ha pedido una investigación independiente y cautela antes de sacar conclusiones.

Según la versión oficial del Gobierno cubano, la embarcación, con diez personas a bordo, fue detectada cuando se acercaba a aguas territoriales de la isla. Las autoridades sostienen que, al ser interceptado por una patrulla de la Guardia Fronteriza, Se abrió fuego contra los agentes desde la embarcación.hiriendo al comandante de la operación. La respuesta de las fuerzas cubanas fue inmediata y letal: cuatro de los ocupantes murieron y otros seis resultaron heridos.

La Habana asegura que los tripulantes estaban armados y que el grupo tenía intenciones hostiles. En su historia, La operación fue una acción de legítima defensa encaminada a proteger la soberanía nacional. El Gobierno cubano encuadra lo ocurrido en un contexto de persistentes “amenazas externas” y recuerda que la isla ha sido históricamente escenario de incursiones desde territorio estadounidense, especialmente durante las décadas más tensas de la Guerra Fría.

En Washington, sin embargo, la reacción ha sido más cautelosa. Marco Rubio, de origen cubano y una de las voces más duras contra el régimen de La Habana dentro del Partido Republicano, afirmó que Estados Unidos no participó en ningún tipo de operación y que las autoridades están recopilando información por sus propios medios. Destacó que no se puede depender exclusivamente de la versión que ofrezca el Gobierno cubano para determinar lo que realmente ocurrió.

Rubio confirmó que El Departamento de Seguridad Nacional y la Guardia Costera han iniciado investigaciones para esclarecer los hechosincluyendo la identidad y nacionalidad de las víctimas. «Es un incidente grave e inusual», afirmó, evitando posibles consecuencias diplomáticas hasta tener más información.

El suceso ha generado reacciones inmediatas en el ámbito político estadounidense, especialmente en Florida, donde reside una importante comunidad cubanoamericana. Algunos líderes republicanos han exigido transparencia y han pedido que se lleve a cabo una investigación sobre si hubo un uso desproporcionado de la fuerza. Otros han exigido una respuesta firme si se confirma que entre los fallecidos se encontraban ciudadanos o residentes legales de Estados Unidos.

El episodio despierta una sensible memoria histórica. Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han estado marcadas por episodios de enfrentamiento marítimo, intentos de salida irregular de la isla y, en el pasado, incursiones armadas llevadas a cabo por grupos de exiliados. Si bien este tipo de acciones son excepcionales hoy en día, el incidente demuestra que el mar que separa a ambos países sigue siendo un espacio de fricción.

En los últimos años, el deterioro económico de Cuba ha impulsado nuevas oleadas de migración hacia Estados Unidos, muchas de ellas por rutas irregulares y peligrosas. Sin embargo, No está claro si el grupo implicado en el enfrentamiento pretendía emigrarcolarse en la isla o realizar algún tipo de acción organizada. Ésa es una de las cuestiones centrales que la investigación debe aclarar.

El Gobierno cubano ha insistido en que actuó conforme a la ley y dentro de sus aguas territoriales. Desde tu perspectiva, Permitir la entrada de buques armados representaría una violación inaceptable de su seguridad. En este punto, la discusión jurídica y política se entrelaza con la geografía: la delimitación precisa de las aguas y la secuencia exacta de los disparos serán elementos claves para determinar responsabilidades.

Para la Administración estadounidense el equilibrio es delicado. Una reacción apresurada podría agravar una crisis bilateral en un momento en que las relaciones ya están atravesando un período de enfriamiento. Pero una respuesta demasiado tibia podría interpretarse internamente como una falta de protección de sus ciudadanos.

Por ahora, ambos gobiernos parecen optar por contener el conflicto a nivel declarativo mientras se recopilan datos. Sin embargo, el episodio pone de relieve la persistente volatilidad de la relación entre Washington y La Habana. Más de seis décadas después de la ruptura diplomática y tras breves intentos de deshielo, cualquier incidente puede convertirse en un catalizador de nuevas tensiones.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: