El yihadismo mató a más de 9.000 personas en 2.018 atentados en todo el mundo en 2025
El terrorismo yihadista se cobró la vida de 9.901 personas en 2025 con 2.018 atentados, en un año de actividad mantenida en su intensidad con respecto al anterior. El recuento es del Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo (OIET), que este viernes presenta en Madrid el resultado de su observación anual.
[–>[–>[–>El yihadismo ha sostenido su potencia a lo largo del año con cuatro vectores: la base saheliana como principal foco mundial, la reactivación del Estado Islámico en Siria, el potencial de atentados de gran magnitud de la rama pakistaní de Isis, y Europa como objetivo de un terrorismo atenuado por la acción policial.
[–> [–>[–>En este último sentido, el anuario señala a Barcelona y su provincia como un escenario clave: es el “epicentro operativo” de las acciones policiales contra el terrorismo, con 14 operaciones y 27 detenidos según su recuento.
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Golpes policiales en España
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El observatorio -entidad de análisis impulsado por la asociación vasca de víctimas del terrorismo COVITE– hace un recuento específico para España, según los datos que ha acumulado en 2025, y que difieren poco de los de Interior: 100 detenidos en 58 operaciones antiterroristas.
[–>[–>[–>Señala el anuario que estos 100 detenidos integran el segundo mayor dato histórico de arrestos desde los atentados del 11-M en Madrid. De hecho, los analistas del OIET perciben una “intensidad operativa” de las Fuerzas de Seguridad que “iguala a la de contextos marcados por atentados de gran letalidad”, como fueron las bombas de Atocha en 2004 o los atentados de Barcelona y Cambrils de agosto de 2017.
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Los mismos analistas señalan la “creciente heterogeneidad” en las detenciones practicadas en España: durante 2025 cayeron en manos de las fuerzas de seguridad yihadistas de una decena de nacionalidades diferentes. Trece de los 100 detenidos eran menores de edad.
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[–>Europa, bajo amenaza
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Es ya un tópico del fenómeno terrorista islamista que la mayoría de sus víctimas son otros musulmanes, y en 2025 ha vuelto a confirmarse. Pero Europa sigue siendo un objetivo principal de los grandes entramados terroristas.
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Los datos de 2025 confirman la tendencia en Europa a sufrir un terrorismo de “bajo impacto” que dura con esa cualificación desde después de los atentados de Catalunya. Es “una tipología de terrorismo caracterizada, por lo general, por ataques de escasa sofisticación y baja letalidad, perpetrados por actores solitarios”, dice el informe.
[–>[–>[–>Pero esa baja letalidad registrada en Europa no se debe a que las franquicias terroristas y sus verdugos hayan querido matar menos: solo es que no han podido. Varios de los atentados que el año pasado fueron desmontados por la acción policial estaban planeados para intentar cosechar un gran número de víctimas. El entorno: las fiestas navideñas. El escenario: principalmente lugares de celebración en Alemania, Países Bajos y Polonia.
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Por número de atentados, la mayoría de países europeos golpeados por el terrorismo se sitúan a la cola, con uno o dos sucesos (Francia, Reino Unido, Turquía, Austria, Rusia, Austria y España), o 3 en Alemania. Todo el grupo está lejos en cifras de los 443 atentados sufridos por Burkina Faso o los 267 y 265 perpetrados respectivamente en Nigeria y Mali.
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África torturada
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El informe anual refleja una mejora de la situación en Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Egipto, países que registran éxitos contra el Estado Islámico y Al Qaeda del Magreb Islámico. Pero esos avances provocan un desplazamiento de actividad hacia el sur, en el Sahel, el mayor caladero terrorista del mundo.
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Mapa de la concentración del terrorismo yihadista en el Sahel. Anuario 2025 / OIET
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“Por primera vez desde que existen registros, las diez acciones terroristas más letales acontecidas durante el último año tuvieron lugar en África”, relata el informe. De hecho, en 2025, el atentado más grave del año se produjo en ese escenario. El 11 de mayo, el Grupo de Apoyo a los Musulmanes JNIM causó 200 muertos en una emboscada en Djibo (Burkina Faso). Menos de un mes después, el 1 de junio, la misma facción terrorista mataba a 100 personas en otra emboscada en Bulkesi (Malí).
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El informe llama también la atención sobre el “más que evidente” repunte de la actividad de Estado Islámico y otras bandas en Siria.
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De igual manera, los autores celebran que la actividad de una de las encarnaciones más radicales del Estado Islámico, IS-K, o el ISIS pakistaní, “ha sido sensiblemente inferior a la esperada”. Pero apuntan a que no se debe “a una falta de intención por parte de IS-K de cometer atentados de extrema violencia”, sino porque ha acusado los golpes estratégicos de las fuerzas de seguridad.
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Trampa terrorista
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En el informe anual del OIET hay una advertencia clave sobre la retroalimentación de dos fenómenos violentos. Los autores del dosier lo llaman “radicalización recíproca”. Sus protagonistas son el yihadismo y la extrema derecha, que “operan como ‘aliados retóricos’” en un círculo vicioso.
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“Se identifica una alta capitalización política del fenómeno, pues el extremismo (…) está siendo instrumentalizado por el extremismo político parlamentario de extrema derecha tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos”, dice el informe. El resultado es un aprovechamiento de la polarización derivada de este fenómeno “para normalizar discursos de odio”.
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Los autores del anuario llaman a establecer una estrategia para no caer en esa espiral típica, analizada históricamente… lo que llaman “trampa del terrorismo”.
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