FALLECE ABUELO ÁLVARO QUEIPO | Álvaro Queipo, presidente del PP de Asturias, sobre su abuelo fallecido: «Era una persona cordial, dialogante, afable y muy inteligente»
José Luis Somoano Sánchez, «Paxa», era una persona «cordial, dialogante, afable y muy inteligente». Y un extraordinario narrador de sucedidos y anécdotas. Así lo recordaba ayer uno de sus cuatro nietos, Álvaro Queipo, presidente del PP de Asturias. El que fuera primer alcalde de la democracia en Cangas del Narcea, considerado uno de los mejores pescadores de Asturias, falleció el viernes, a los 90 años, en el Hospital del Oriente de Asturias, en Arriondas. Vivía en otra Cangas, la de Onís, donde había nacido, y era uno de los ribereños más conocidos y apreciados del Sella. Un histórico del río.
[–>[–>[–>Álvaro Queipo, presente durante el día de ayer junto a numerosos familiares, amigos y conocidos de «Paxa» en el tanatorio de Cangas de Onís, donde esta instalada la capilla ardiente, compartió con su abuelo multitud de vivencias y confidencias. Se queda con dos recuerdos: la primera vez que fue con él a pescar, porque volvió a casa con un reo y una anguila, lo que para él, entonces un chaval, fueron «dos trofeos de valor incalculable», y la segunda, el relato de cuando «Paxa» estuvo haciendo el servicio militar en El Aaiún, en el Sáhara Occidental, y le dieron por muerto. «Informaron a sus padres de que había fallecido e incluso se llegó a oficiar una misa por su eterno descanso en Cangas de Onís», indicaba Queipo. Cuando regresó algunos se llevaron un susto al verle.
[–> [–>[–>La anécdota del Ford granate
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«Paxa» tiraba a menudo de socarronería y de ironía. Álvaro Queipo ejemplifica esta cualidad de su abuelo con una anécdota que le contó: «Siendo alcalde se compró un Ford enorme, de color granate, y, pese a que no cobraba ni un duro, hubo comentarios de que se lo había comprado gracias a la Alcaldía, algo que le molestaba muchísimo. Un día, aparcó el coche en el patio interior del Ayuntamiento de Cangas del Narcea, –entonces estaba permitido– y a la hora de sacarlo, no era capaz». Entonces alguien le preguntó cómo había metido el coche allí y le decía que no podría salir. «Paxa» tiró de ironía para contestar: «Saldrá. ¿No dicen que salió del Ayuntamiento?, pues si de aquí salió, de aquí volverá a salir». Queipo destacaba que su abuelo tuvo «una vida plena», en la que «no dejó enemigos».
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Álvaro Queipo, en el centro de la imagen, con familiares, amigos y conocidos, este sábado, a las puertas del tanatorio de Cangas de Onís. / Ramón Díaz
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Lo que «Paxa» no consiguió, pese a que lo intentó, fue enganchar a Álvaro Queipo a la caña de pescar. Y eso que el nieto acudió junto a él muchas veces al río como acompañante, pero el chaval prefería «andar saltando por las peñas, esperando a ver si picaba algún salmón». En el haber de José Luis Somoano figuran cuatro campanos y, entre otros logros, un extraordinario ejemplar de 12,850 kilos, que echó a tierra en la zona de La Pochacona de Miyares, en el Sella, en el concejo de Amieva.
[–>[–>[–>Una vida entre dos Cangas
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Su vida giró en torno a dos Cangas, la de Onís y la del Narcea. Si en la oriental nació, en la del Occidente residió durante 14 años, desde 1970. Allí ejerció como director de la sucursal de la Caja Rural de Asturias, y fue elegido alcalde en las primeras elecciones democráticas, en 1979, por la candidatura que integraban la Unión de Campesinos Asturianos (UCA) y la Unidad Campesina Independiente (UCI). Ejerció el cargo hasta 1983. Cuarenta años más tarde recibió un emotivo homenaje en Cangas del Narcea.
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El alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro, recuerda a «Paxa» como «una persona discreta, un hombre sabio, observador e inteligente; gran amante de la cultura ribereña del Sella y pescador querido y admirado. Un referente».
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[–>«Era un gran pescador»
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Roberto Intriago Ruidíaz, compañero de fatigas de «Paxa» en el arte de la pesca tradicional al salmón, lo recordaba con cariño: «No sé qué decirte. Para mí fue un buen amigo, una persona tranquila con buen carácter. Siempre me dio muy buenos consejos de pesca. Era un gran pescador, para mí de los mejores del Sella. Le acompañé hasta casi los últimos días».
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El ribereño parragués Javi Gutiérrez Cuadriello, de la saga de «Los Barqueros», también se refería a él con afecto: «Era un buen paisano. Tuvo años que pescaba mucho por la zona de Rozaones, en el Sella, y lo vivía como nadie, siempre era el último en marchar, de noche, y siempre de buen humor. Un hombre correcto. Ya te digo se le veía pasión por la pesca , y era un buen pescador. Se le va echar en falta«
[–>[–>[–>El funeral, este domingo
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José Luis Somoano deja esposa, Maruja González García, cuatro hijos, Sofía, Sandra, Silvia y José Luis, y cuatro nietos, Álvaro, Juan, Mario y Bibiana. El cadáver de «Paxa» será recibido este domingo, a las cinco de la tarde, en la iglesia de Santa María de la Asunción de Cangas de Onís, donde se celebrará el funeral de cuerpo presente. Recibirá sepultura en el cementerio parroquial.
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