Desarticulada una red de trata que tenía a 18 mujeres explotadas sexualmente en un chalé prostíbulo de Móstoles
– SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO – Archivo
MADRID, 2 de marzo (EUROPA PRESS)-
Agentes de la Policía Nacional han desmantelado una organización criminal presuntamente dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual y prostitución coercitiva en la localidad de Móstoles, donde han quedado en libertad 18 mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente.
Los líderes de la organización criminal obligaban a las mujeres a vestirse de manera sugestiva para ser fotografiadas y publicitar sus servicios en páginas web de contacto. Durante la explotación, las víctimas no podían rechazar clientes ni decidir sobre los servicios que prestaban, eran obligadas a vivir en condiciones de hacinamiento, bajo vigilancia las 24 horas del día y a entregar la mitad de sus ganancias, informó la Jefatura de Policía.
En concreto, hay siete personas detenidas y 18 mujeres han sido puestas en libertad. Además, durante el registro se incautó droga, 10.000 euros en efectivo y abundantes indicios de actividad delictiva.
La investigación policial se inició en octubre de 2025, tras un comunicado del Hospital Universitario de Villalba (Madrid), donde una mujer manifestaba su intención de declarar por haber sido víctima de explotación sexual. Ese mismo día, los agentes tomaron declaración a la víctima, que relató las condiciones sufridas desde su llegada a España hasta su explotación en un chalet situado en la localidad de Móstoles, utilizado como prostíbulo.
La red criminal, formada por mujeres de nacionalidad española, explotaba sexualmente a mujeres en situación de especial vulnerabilidad personal y económica. Las víctimas fueron obligadas a dormir en el sótano del edificio, en literas con poco espacio, compartiendo un único baño y en condiciones de hacinamiento.
Además, eran monitoreados y grabados constantemente, incluso mientras dormían o se cambiaban de ropa, y los obligaban a mantener la luz encendida durante la noche.
ANUNCIOS SEXUALES PARA ATRAER CLIENTES
Las mujeres no podían rechazar clientes ni decidir sobre los servicios que prestaban y debían estar disponibles las 24 horas del día. Para salir del domicilio necesitaban autorización y disponían de un máximo de dos horas diarias.
Estaban obligados a entregar el 50% de sus ganancias y el incumplimiento de las normas se castigaba con sanciones económicas, insultos, amenazas o la expulsión del inmueble con la consiguiente pérdida de la fianza pagada.
Asimismo, los dirigentes de la organización obligaban a las mujeres a vestirse de manera sugerente para ser fotografiadas y publicitar sus servicios en páginas web de contacto. Para ello contaron con la colaboración de al menos dos hombres que trabajaban en turnos de 12 horas, encargados de editar las imágenes con programas de retoque fotográfico.
La organización también gestionaba la adquisición y suministro de drogas, principalmente cocaína y potenciadores sexuales, tanto a los clientes como a las propias mujeres. En el caso de estos últimos, el consumo generó dependencia e incrementó las deudas contraídas con la organización.
Los responsables de la red criminal habían estructurado una red comercial con al menos cuatro empresas identificadas, con el objetivo de ocultar la verdadera naturaleza de su actividad criminal. Una vez reunidas todas las pruebas, a principios de febrero de 2026 se llevó a cabo la fase ejecutiva, procediendo a la detención de siete personas y realizando un allanamiento y registro.
Durante las diligencias se incautaron 10.000 euros en efectivo, diversas dosis de sustancias estupefacientes (cocaína y marihuana), así como documentación de interés, terminales telefónicos y material informático y fotográfico.
Como resultado de la acción policial, 18 mujeres fueron liberadas, varias de ellas asistidas por organizaciones no gubernamentales especializadas en la atención a este tipo de víctimas. La Policía Nacional dispone del teléfono 900105090 y de la dirección de correo electrónico tráfico@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia anónima y confidencial de este tipo de delitos, no reflejándose la llamada en la factura telefónica.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí