El ‘efecto bandera’ o cómo el Gobierno saca a relucir su patriotismo en su choque con Trump por Irán
Él Enfrentamiento entre Estados Unidos (EE.UU.) y España para el Escalada de guerra en Medio Oriente que llega en medio de un ciclo electoral regional. Dentro de diez días serán las elecciones en Castilla y Leónmientras que en junio llegarán a Andalucía. De este modo, cabe preguntarse si la recuperación del «No a la guerra» del presidente Pedro Sánchez puede ayudar al PSOE en las urnas, es decir, si puede funcionar. ‘el efecto bandera’.
Y ante el intento de Donald Trump de cuestionar la soberanía de España, el Gobierno saca a relucir su patriotismo dirigiéndose a los españoles como «compatriotas». Sin embargo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, lo ha hecho de una forma mucho más ilustrativa cambiando su foto de perfil en las redes sociales. De esta forma se acentúa el llamado «efecto bandera», lo que significa que cuando nos atacan desde fuera nos movilizamos en torno a lo nuestro.
Por su parte, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha destacado este miércoles que los españoles «Por supuesto que no vamos a ser vasallos de nadie»ya que en Moncloa saben que la figura del republicano genera rechazo. Por tanto, oponerse al presidente estadounidense puede traducirse en resultados electorales. De hecho, según el CIS, más del 76% de los españoles tiene una mala o muy mala opinión de Trump.
También desde el ala de Sumar en el Ejecutivo son conscientes de ello y este miércoles la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díazlo mostró. Los socios parlamentarios del Gobierno también parecen ser conscientes del ‘efecto bandera’, como demuestran las palabras del portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, en las que ha defendido que plantar cara a Trump es un deber moral y que lo contrario supone ser un traidor. A ojos del republicano, en este contexto no valen medias tintas
Por ello, Díaz ha subrayado que el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo«Tiene que elegir si quiere ser un patriota o si quiere ser un servidor de Trump». Esta es una fórmula que ya funcionó para el primer ministro canadiense, Mark Carney, cuando Trump fantaseaba con anexar a su vecino como el estado número 51.
Entonces, Carney se enfrentó al republicano y eso le ayudó a ganar las elecciones. Algo que también le podría pasar a la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ya que su popularidad ha aumentado tras oponerse a los deseos imperialistas del inquilino de la Casa Blanca respecto a Tierra Verde.
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