Garamendi se despide de Yolanda Díaz: «No sé si es bueno lo malo conocido que lo peor por conocer»
Hace unos días, el Ministro de Trabajo, Yolanda Díazanunció que no se presentará como candidato en las próximas elecciones generales. En este sentido, Díaz aseguró que «la política es dura, sobre todo para las mujeres» y defendió estar «orgullosos de todo lo que hemos logrado colectivamente». De hecho, los principales representantes del Gobierno y Sumar aprovecharon para elogiar la labor de la ministra al frente del Ministerio de Trabajo.
Sin embargo, lo cierto es que el Gobierno, en general, y Yolanda Díaz, en particular, no tienen nada que celebrar en relación al mercado laboral, máxime teniendo en cuenta que se ha dedicado a negociar sus propuestas al margen de la patronal. Por ello, no es de extrañar que el presidente de la CEOE, Antonio GaramendiNo lamentó mucho la decisión del ministro.
Adiós a Yolanda Díaz
Yolanda Díaz no será candidata en las próximas elecciones generales. Lo cierto es que, al menos aparentemente, el anuncio fue recibido con cierta tristeza por parte de la izquierda política, que quiso resaltar el paso del líder de Agregar por el Ministerio de Trabajo. Pero el empresariosAunque Díaz asegura que los empresarios la felicitan por subir el SMI, seguro que se han tomado esta noticia de una manera muy diferente.
En concreto, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, se ha referido este viernes al anuncio de la ministra de Trabajo en declaraciones al programa espejo publico de Antena 3. Cabe recordar que Garamendi ha tenido que negociar directamente con Díaz las propuestas del Ministerio y ha vivido de primera mano cómo se ignoraba la opinión de los empresarios.
En este sentido, aunque ha asegurado que «personalmente le deseo lo mejor», Garamendi ha ironizado que «no sé si es bueno lo malo conocido que lo peor por saberAsí, el presidente de la CEOE ha defendido que Díaz «se ha equivocado profundamente» en las decisiones que está tomando y en su «monólogo social». De hecho, ha denunciado que el Partido Laborista ha generado, con sus decisiones, «inseguridad jurídica y una enorme falta de confianza en las empresas para contratar gente.
Desastre laboral
La política de Yolanda Díaz al frente del Ministerio de Trabajo se ha caracterizado por los continuos ataques a las empresas, el populismo, el aumento de la rigidez del mercado laboral, el aumento de los costes y, además, la precarización del trabajo. En este sentido, el sindicato USO destaca que la contrato indefinido el tiempo completo está por debajo del 20% del total –mientras que más de la mitad de los empleados permanentes son a tiempo parcial– y la tasa de contratación está disminuyendo.
Esta evolución del mercado laboral no es casual, sino resultado de intervencionismo gubernamental. Para empezar, la tasa de desempleo todavía se mantiene en torno al 10%. Esto es admitir que las estadísticas laborales son correctas, ya que no podemos olvidar que, gracias al uso que hace el Ejecutivo de cifras como las del discontinuo fijoCasi un millón de personas que no trabajan no se cuentan como desempleados. Según los cálculos de la USO, si se incluyera a estas personas en las estadísticas entre los desempleados, veríamos que la tasa de desempleo crecería significativamente.
Una de las políticas que el Ministerio ha tratado de vendernos como un logro extraordinario es la paulatina aumento del salario mínimoque acumula un incremento del 66% desde 2018. El problema es que el establecimiento de un precio mínimo como este implica un exceso de oferta que genera desempleo, sobre todo si tenemos en cuenta que expulsa del mercado a aquellos trabajadores cuyo aporte a la producción está por debajo de dicho umbral, que son los que menos cualificación y experiencia tienen.
Otra de las iniciativas –aprobada recientemente por el Consejo de Ministros– con la que Díaz ha dicho proteger a los trabajadores es la Estatuto de Becaslo que implica mayores exigencias a las empresas que contratan jóvenes para realizar prácticas no laborales. Sin embargo, al igual que el SMI, estas políticas afectan especialmente a aquellos a quienes se supone deben beneficiar, lo que dificulta incorporación de jóvenes al mercado laboral.
Sin embargo, las dos propuestas estrella de Díaz, que aún no ha logrado llevar a cabo, son la récord de tiempo y el reducción de jornada laboral. Ambos, una vez más, suponen más trabas para la actividad de las empresas y, por tanto, un freno a la contratación. En concreto, la reducción de la jornada laboral, al no estar respaldada por un aumento de la productividad, afectaría a la capacidad productiva de nuestro país.
En este contexto, el absentismo se ha disparado significativamente, representando un coste de 128.668,7 millones de euros, según cálculos del Foro de Regulación Inteligente. Además, según datos del INE, la costos laborales Los totales ascienden ahora a 3.111,76 euros por trabajador y mes, siendo el coste salarial, en cambio, de 2.268,00 euros. De hecho, la organización detalla en su Encuesta Trimestral de Coste Laboral que las cotizaciones son el elemento que más crece.
Pero ¿por qué Yolanda Díaz insiste en aprobar estas medidas? Quizás la razón de fondo, más allá de ser un ejercicio de galería política, es que el ministro tiene una Visión extraordinariamente negativa del trabajo..
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