ORIENTE PRÓXIMO | Rusia está ayudando a Irán con inteligencia para identificar posibles objetivos de EEUU
El ataque de EEUU e Israel a Irán está echando por tierra la entente entre EEUU y Rusia fraguada tras la elección de Donald Trump como presidente en noviembre de 2024. El diario ‘The Washington Post’ ha publicado este viernes la noticia exclusiva de que la inteligencia rusa estaba proporcionando a Irán información sobre posibles objetivos de instalaciones e intereses estadounidenses en la región de Oriente Próximo para ser atacados, citando a fuentes anónimas de los servicios de espionaje norteamericanos. Se trata de «un esfuerzo muy comprehensivo», ha valorado una de las fuentes bajo anonimato.
[–>[–>[–>La lista de objetivos a destruir, de acuerdo con el rotativo capitalino, incluye buques de guerra, aviones, cuarteles de la inteligencia estadounidense, infraestructura de mando y control, radares y sedes temporales. Uno de los ejemplos más fehacientes de la certeza de los ataques iraníes es el bombardeo contra el cuartel general de la CIA en Riad, la capital de Arabia Saudí. La conclusión de que Rusia está suministrando a su aliado persa está proporcionando información de carácter sensible se deduce también de los escasos medios de vigilancia con que cuenta el régimen de los ayatolás, y la creciente precisión y calidad de los ataques iraníes. «Están logrando atravesar las defensas aéreas», ha valorado otra fuente.
[–> [–>[–>Irán tan solo posee un puñado de satélites de uso militar, mientras que Rusia dispone de «capacidades mucho más elevadas». Todo ello, según el rotativo norteamericano, podría acabar poniendo en aprietos a EEUU, que está consumiendo a gran velocidad armas de precisión y defensas aéreas interceptoras, según admitió recientemente el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor del Ejército de EEUU. «Los rusos son conscientes de la asistencia que estamos prestando a los ucranianos; creo que estarán satisfechos de que nos estén devolviendo parte del golpe», ha comentado otra fuente.
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Estado de shock
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El ataque coordinado de EEUU e Israel contra Irán dejó en un principio en estado de shock a una parte importante de la élite política rusa, que hasta entonces no cesaba de alabar las tomas de posición de la Administración Trump sobre la guerra de Ucrania, además de jalear los encontronazos públicos del presidente estadounidense con su homólogo ucraniano. A diferencia de lo sucedido tras la detención del expresidente Nicolás Maduro en Caracas a principios de enero, la retórica empleada por la dirigencia rusa, incluyendo a su presidente, Vladímir Putin, fue muy agresiva, aunque las peticiones de Irán de involucrarse militarmente en el conflicto invocando el Tratado de Asociación Estratégica Integral rubricado el pasado año fueron rechazadas. El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, ha publicitado duras críticas hacia Trump y hacia su falta de disposición en obligar Ucrania a cumplir con exigencias rusas como la retirada ucraniana de la totalidad del Donbás, palabras no oídas en un político ruso desde la llegada del magnate estadounidense al poder hace año y medio.
[–>[–>[–>Experiencias pasadas han demostrado que muchos de los conflictos que surgen en el mundo tienen un impacto directo en la guerra de Ucrania. Los ataques terroristas de Hamás contra Israel y la subsiguiente ofensiva militar hebrea contra la franja de Gaza no solo han provocado decenas de miles de muertos civiles, sino también han tenido efectos colaterales como debilitar a Hizbulá, la milicia chií de Damasco, lo que indirectamente, a la larga, propició la caída del régimen de Bashar el Asad.
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