¿Von der Leyen es un pez?
En mi modesta percepción, Ursula von der Leyen tiene algo de pez. Y conste que no pretendo con ello adentrarme en los terrenos resbaladizos de la teriantropía. Pero sin necesidad de profundizar en el fenómeno Therian, por su frialdad se puede identificar a la presidenta de la Comisión Europea con un lenguado cuando se refiere, parece que satisfecha, a un nuevo orden mundial y al ocaso de un viejo mundo con sus viejas normas. Uno no puede evitar, entonces, preguntarse qué lugar ocupan en el diagnóstico de Von der Leyen las personas corrientes. Porque los órdenes mundiales –viejos o nuevos– rara vez se derrumban en los despachos donde se describen; lo hacen en las vidas de quienes dependen de ellos para tener alguna certidumbre.
[–>[–>[–>Europa, que durante décadas se presentó como guardiana de un entramado de reglas internacionales, debería ser especialmente prudente cuando habla del fin de ese marco. No por nostalgia institucional, sino porque las normas, por imperfectas que sean, son a menudo el único escudo de los débiles frente a los fuertes. Celebrar su desgaste, incluso de forma implícita, transmite una inquietante ligereza.
[–> [–>[–>Ahora bien, tampoco conviene caer en el reflejo contrario. Existe un discurso que invoca solemnemente el derecho internacional cada vez que la lacerante actualidad se presta a ello, pero guarda un silencio incómodo cuando se trata de los derechos humanos en países donde se violan de manera sistemática. Se exige el respeto a las fronteras, pero se mira hacia otro lado ante las cárceles llenas de disidentes o las minorías perseguidas. Irán es el último ejemplo. La ley sin humanidad termina siendo otra forma de cinismo.
[–>[–>[–>
Quizá lo verdaderamente problemático no sea el nacimiento de un nuevo orden mundial. El problema es que, mientras se anuncia su llegada, nadie parece estar hablando demasiado de la gente que tendrá que vivir dentro de él. Y, sobre todo, de quienes lo sufrirán. n
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí