NOBEL DE LA PAZ | Oleksandra Matviichuk, Nobel de la Paz ucraniana: «No queremos repetir la historia de cuando Europa entregó Checoslovaquia a Hitler pensando que así estaría segura»
Oleksandra Matviichuk, Premio Nobel de la Paz en 2022, dirige el Center for Civil Liberties, organización que lleva más de una década documentando los ataques rusos contra civiles y contra infraestructuras como viviendas, escuelas, hospitales, iglesias y museos, además de torturas, deportaciones forzadas de niños, saqueos, violaciones, asesinatos y la represión de la lengua y la cultura ucranianas en los territorios ocupados. Matviichuk, una de las voces más prominentes que defiende el derecho de Ucrania a resistir y defenderse, ha encontrado también oposición frente a los que reclaman un final inmediato de la guerra. En Barcelona para participar en una conferencia en el CIDOB, Matviichuk habla con EL PERIÓDICO.
[–>[–>[–>Con la documentación de crímenes de guerra, ¿estamos más cerca de ver a Putin sentado en un banquillo?
[–> [–>[–>Putin es el principal responsable de las atrocidades que documentamos. No hay garantías de que él o los altos mandos acaben ante un tribunal, pero hacemos todo lo posible. Rusia ha convertido el terror contra la población civil en una herramienta de guerra. Tenemos que romper ese círculo de impunidad para que haya justicia y para prevenir nuevas agresiones. Hemos aprendido que el futuro no solo es incierto: tampoco está escrito. Cuando empezó esta guerra a gran escala, muchos creían que Ucrania caería en tres días. Las organizaciones humanitarias se fueron. Nos dejaron solos. Fue la gente común la que rescató a supervivientes de los escombros y llevó ayuda al frente. Y aquí seguimos, cuatro años después, resistiendo.
[–>[–>[–>
Usted ha defendido la creación de un tribunal especial para procesar a Putin, ¿cree que eso aún puede ocurrir?
[–>[–>[–>Estamos trabajando en ello. En junio, el Consejo de Europa dio un paso histórico al anunciar un tribunal especial para el crimen de agresión. Solo hay un precedente: Núremberg. Otros tribunales juzgaron crímenes de guerra, pero no el hecho de iniciar una guerra. Núremberg estableció que la agresión es ilegal, pero también dejó la idea de que la justicia depende de quién gana. Hoy debemos romper con eso. La justicia no es un privilegio, sino un derecho humano. Por eso no podemos esperar. Y ya que estoy aquí, quiero preguntar: ¿cuándo se sumará España a ese tribunal y apoyará nuestra lucha por la justicia? Aún no he recibido respuesta, pero espero verla pronto.
[–>[–>[–>
Usted ha sido muy crítica con las negociaciones de paz, ¿por qué?
[–>[–>
[–>Estas negociaciones de paz han fracasado por completo en su dimensión humana. Los políticos hablan de minerales, de intereses geopolíticos, pero no hablan de las personas, es absurdo. Los políticos, especialmente los negociadores de EEUU, hablan de los territorios ocupados como si fueran espacios vacíos, pero no lo están. Allí viven millones de ucranianos. Las personas más activas de las comunidades, como alcaldes, profesores, periodistas, sacerdotes, ecologistas, se enfrentan al exterminio. Hay que resistir.
[–>[–>[–>
Algunos temen que se alargue la guerra y cause más muertes, ¿cómo responde?
[–>[–>[–>El verdadero pacifismo es alzar la voz contra el agresor y exigirle que detenga la guerra; porque esta guerra acabaría si Rusia dejara de atacar. Es no saber cómo hacer que Putin se detenga y, en lugar de eso, pedir a los ucranianos que dejen de defenderse. Y lo siento, pero eso no sería paz. Sería ocupación: tortura, violaciones, desapariciones, robo de niños y negación de nuestra identidad. No aceptamos ese destino porque queremos existir. Porque Putin dice abiertamente que no existe la nación ucraniana
[–>[–>[–>
Oleksandra Matviichuk, Premio Nobel de la Paz 2022 y directora del Centro de Libertades Civiles, en Barcelona / Jordi Otix / EPC
[–>[–>[–>
¿Cómo sería una paz justa para Ucrania?
[–>[–>[–>
Es una buena pregunta. Cuando la gente no ha vivido algo así, tiende a pensar que la paz es simplemente que los ejércitos dejen de combatir. Pero la paz no es solo eso. La paz significa la libertad de vivir sin miedo a la violencia y tener una perspectiva de largo plazo para tus hijos.
[–>[–>[–>
¿Y la gente corriente sigue firme en la resistencia o crece la impaciencia por una paz inmediata?
[–>[–>[–>
No tenemos otra opción. Si dejamos de resistir y Putin ocupa toda Ucrania, dejaremos de existir. En una guerra genocida, no hace falta matar a todo un pueblo para destruirlo, basta con imponerle otra identidad por la fuerza. Si no logramos obligar a Putin a detener esta guerra y garantizar una paz sostenible, dejar de resistir significaría dejar de existir.
[–>[–>[–>
¿Sería aceptable ceder territorio ocupado para alcanzar la paz?
[–>[–>[–>
No, porque esta guerra no va solo de territorios. Putin no lanzó una invasión a gran escala para quedarse con una porción de territorio rural ucraniano. Putin no está loco. Al contrario, es muy pragmático. Su objetivo es someter y destruir toda Ucrania, y seguir avanzando. Ucrania es un puente hacia Europa. Su plan es atacar al siguiente país europeo, porque quieren restaurar por la fuerza el imperio ruso.
[–>[–>[–>
«La gente en España está a salvo solo porque los ucranianos siguen impidiendo que el Ejército ruso avance»
[–>[–>[–>
¿Considera un riesgo real que las tropas rusas entren en la UE?
[–>[–>[–>
Putin les desprecia a todos ustedes. Cree que son débiles e ineficaces, que no pueden defenderse porque en España y en otros países europeos ya van cuatro generaciones que han heredado su democracia y su seguridad de sus abuelos, y no saben luchar. Y eso conduce a una conclusión muy simple: la gente en España, en Francia, en Alemania y en otros países europeos está a salvo solo porque los ucranianos siguen impidiendo que el Ejército ruso avance y ataque al siguiente país europeo. Está en juego más que el territorio.
[–>[–>[–>
¿Puede ese argumento calar en países como España, lejos de Ucrania?
[–>[–>[–>
Debería, porque la guerra moderna ya no entiende de fronteras. No es solo una guerra de trincheras, sino de drones, sabotaje, propaganda y ataques híbridos capaces de paralizar infraestructuras y dañar gravemente una economía con medios baratos. Un dron ruso de apenas 1.000 euros puede paralizar el aeropuerto de El Prat y causar daños millonarios a la economía española. Ya pasó en Copenhague, Múnich, Estonia y Polonia. Esta guerra ya ha cruzado las fronteras de la Unión Europea.
[–>[–>[–>
¿Entonces, cree que la involucración de EEUU y Europa en las negociaciones de paz es algo positivo?
[–>[–>[–>
Por supuesto. Queremos paz. No queremos repetir la historia de cuando, en el siglo pasado, los países europeos decidieron entregar Checoslovaquia a Hitler pensando que así al menos ellos estarían seguros. Fue una lección muy importante para comprender que vivimos en un mundo profundamente interconectado y que solo la expansión de la libertad hace que nuestro mundo sea más seguro.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí