El hallazgo español sobre la fertilidad que obligará a reescribir los libros de texto
La chispa que enciende la maduración sexual no ocurre en los órganos reproductivossino en lo más profundo del cerebro. Hasta ahora, la ciencia atribuía el control de este proceso, conocido como eje hipotalámico-pituitario-gonadal, exclusivamente a uno danza entre neuronas. Sin … Sin embargo, un descubrimiento inesperado del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), publicado este jueves en la revista ‘Science’, obligará a reescribir los libros de texto escolares: las células del sistema de defensa del cerebro (microglía) son Elementos clave para hacer posible la fertilidad..
La investigación, liderada por Eva González Suárezjefe del grupo de Transformación y Metástasis del CNIO, identificó un vínculo insospechado a través de la proteína RANK. Esta molécula, comúnmente conocida por su Papel en la remodelación ósea y el desarrollo de la glándula mamaria.También resulta ser el mando a distancia con el que la microglía modula las neuronas encargadas de la liberación de hormonas que activan los ovarios y los testículos.
“Encontrar células que no sean neuronas, pero células inmunes, que regulan la fertilidad Esto ya es importante», subraya el investigador. Este cambio de paradigma sugiere que nuestro sistema de defensa no sólo elimina las amenazas en el sistema nervioso, sino que también da órdenes directas sobre nuestra capacidad de reproducción.
Un mes para perder la fertilidad
El equipo del CNIO utilizó modelos animales para comprobarlo ¿Qué pasaría si se eliminara esta proteína? del mapa cerebral. Los resultados fueron drásticos. Los ejemplares nacidos sin ROW, o los extraídos antes de la adolescencia, Nunca desarrollaron la pubertad.Sufriendo lo que se llama hipogonadismo.
Pero el descubrimiento más sorprendente se produjo al observar ejemplares adultos. Al eliminar la proteína RANK en animales ya sexualmente maduros, estos Perdieron su fertilidad en tan solo un mes. “La función reproductiva estaba distorsionada tanto en hombres como en mujeres”, señalan los autores, confirmando que este mecanismo no sólo es necesario para “encender” la máquina sexual, sino también para mantenerla operativa durante toda la vida.
De ratones a humanos
Aunque la mayor parte del estudio se llevó a cabo en modelos experimentales, el equipo intentó confirmar si este mecanismo tuvo una reflexión sobre la salud humana. Al analizar muestras de pacientes con hipogonadismo hipogonadotrópico congénito, un raro síndrome que impide el desarrollo normal de la pubertad, los científicos identificaron Mutaciones específicas en el gen que codifica la proteína. RANGO.
Este descubrimiento abre una nueva vía para el diagnóstico molecular de esta enfermedad y, potencialmente, para la desarrollo de terapias que ayuden a tratar los problemas de infertilidad u otros trastornos endocrinos. Según González Suárez, la importancia de este descubrimiento podría ir más allá de la reproducción: “Esta regulación asociada al RANK puede darse en otros ejes, para otras funciones, como el apetito-saciedad o el estrés.
“Llegamos a conclusiones que no podíamos haber previsto”
Puede parecer sorprendente que un centro como el CNIO, centrado principalmente en oncología, haya encontrado una de las claves de la fertilidad. En realidad, lo que comenzó como una investigación sobre el tejido mamario acabó revelando una frontera desconocida entre el sistema inmunológico y el origen de la vida. El trabajo es fruto de una colaboración interdisciplinar en la que participaron expertos de la Universidad de Córdoba, el Instituto Maimónides (IMIBIC), el IBiS de Sevilla y centros internacionales de Francia y Suiza. Como dice Alejandro Collado, primer autor del estudio, «llegamos a conclusiones que no podíamos haber previsto».
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