la mala racha del Avilés en el 2026, entre las peores de su historia
La gestión que se lleva a cabo durante la interrupción navideña, considerada como uno de los momentos más delicados, juega un papel muy importante en el devenir de cada temporada. Cantidad de mesura tienen que destilar ahí los responsables de corregir desajustes, sobre todo cuando el proyecto, recién entrado diciembre, no avanza como debiera.
[–>[–>[–>No era el caso del Real Avilés Industrial 2025-2026, que, pese a culminar el Adviento en el agraciado, e inesperado, umbral de la promoción de ascenso, decidió no aplicar la máxima del no tocar lo que funciona. Sea ese o no el motivo del bajonazo, el caso es que, desde las vísperas de Nochebuena, el equipo solo ha recogido el 16% de la siembra –de 30 puntos, 5–, ha perdido ocho puestos en el ranking clasificatorio y ha caído en el mal negocio de intercambiar ilusión por temor.
[–> [–>[–>La peor racha blanquiazul
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El más traumático bloque de 10 partidos inmediatamente posteriores al paréntesis de Navidad es el de la temporada 2014-2015, único sin victorias y con solo 3 puntos reportados. Aunque los inicios de aquel ejercicio se embadurnaban con la espantada de Golplus, la posterior aparición de supuestos inversores, trileristas vistos y no vistos, y el definitivo desembarco de John Reid Clarkson, siempre sin cambio de máximo accionista, el equipo de Josu Uribe llegaba a Navidad en una increíble quinta posición. Lo ocurrido ya tras las uvas y campanadas de Año Nuevo dio para un serial. Con el vuelco de organigrama, las ruedas de prensa incendiarias y las numerosas salidas y entradas de técnicos, jugadores y personal no deportivo, era imposible que el milagro continuara.
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Aquel nefasto inicio de 2015 terminó condenando al descenso. Lo mismo ocurriría después de otros tres terribles tramos postnavideños, pero con la diferencia de que la pérdida de categoría ya se venía gestando desde el principio de campeonato. Así ocurría en las temporadas 1984-1985, segunda de existencia del club; 1991-1992, en 2ª División; y la tristísima 2003-2004, la del descenso más tempranero de la historia. En los tres casos, los blanquiazules ya ocupaban puestos de descenso en Nochevieja.
[–>[–>[–>El espejo al que mirarse
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Ahora que al Real Avilés Industrial también le toca sufrir el «síndrome del posturrón», el ejemplo a seguir es el de la campaña 2002-2003. Recién llegado el díscolo Fabri González, el equipo capitaneado por Gustavo Gutiérrez, con José Vilches, Roberto Urízar, Alejandro Vázquez, Iván Parra, Uriel Bartolucci, Ángel Luis Camacho, José Alonso… reaccionaba con 17 puntos, a la par que alzaba el título nacional de Copa Federación, y ganaba la permanencia con cierta holgura.
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Esos 17 puntos son, precisamente, los mismos que el conjunto de Dani Vidal sumó en la primera vuelta ante los once rivales que le vienen. Serían suficientes para lograr un objetivo que pasa por contener la hemorragia que chorrea en la parcela trasera. Con la clásica exclamación de las canchas NBA, «¡Defensa!, ¡Defensa!», empieza el fin de la larga indigestión turronera.
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