la retribución flexible, una fórmula con beneficios fiscales cada vez más valorada por los españoles
Uno de los elementos más importantes a la hora de elegir trabajo es el salario. Pero cada vez hay más factores que influyen en la decisión más allá del propio dinero, ahí es donde entran en juego los planes de compensación. … salario.
Un estudio de Coverflex determina que esta modalidad se consolida como palanca de fidelización en el exigente mercado laboral ya que es algo que siete de cada 10 empleados en España ya tienen en cuenta.
Estos planes de compensación salarial van desde la oferta de tarjetas de formación y alimentación hasta planes dirigidos a la estabilidad económica como el ahorro y la jubilación o los seguros de salud.
Planes flexibles, una opción valorada por los trabajadores en España
El estudio indica que a finales de 2025, 22,5 millones de personas estaban empleadas en nuestro país y, por tanto, «las empresas compiten en un entorno cada vez más exigente, marcado por la diversidad del talento y una profunda redefinición de la relación entre personas y organizaciones».
De esta forma, según el estudio ‘Compensación salarial e innovación. Un análisis del mercado español 2026’, la mayoría de los empleados considera que el paquete de beneficios es un factor importante o decisivo a la hora de elegir permanecer en su empresa. Sin embargo, también destaca que más de la mitad, el 54%, no recibe una retribución flexible junto con su salario base.
La adopción de estos planes sigue siendo desigual, siendo los que tienen un modelo híbrido, los que trabajan en remoto y las grandes empresas corporativas las que más lo ofrecen a sus empleados.
Además de las tradicionales fórmulas de estudios o planes de salud, también se están incorporando al mercado español nuevas fórmulas como los anticipos de nómina o los presupuestos flexibles, que permiten a los empleados asignarlos a diferentes categorías en función de su plantilla.
Beneficios fiscales, clave
La remuneración permite a los trabajadores disfrutar de determinados bienes y servicios que ofrece su empresa ya sea deduciéndolos de su propio salario o en forma de prestaciones sociales que quedan fuera de la fórmula.
El disfrute de estos bienes o servicios puede representar hasta un máximo del 30% del salario anual del trabajador. Según el estudio de Coverflex, el 91% considera que una buena remuneración debe incluir beneficios y ventajas fiscales. Sin embargo, respecto a estos últimos, sólo el 18% entiende bien en qué consisten estas ventajas.
Cuando se cumplen los requisitos, estas prestaciones suelen estar exentas del pago del IPRF con una reducción de la base imponible del empleado y una reducción de los impuestos a pagar, ofreciendo por tanto una compensación directa.
A medida que se reduce la base imponible, el empleado paga menos impuestos. Por ejemplo, si anualmente se recaudan 30.000 euros brutos y se destinan 2.000 a estas prestaciones, el IRPF se calcula sobre 28.000 euros y se puede ahorrar entre 300 y 600 euros según el tipo impositivo.
Por ejemplo, las entradas de restaurante están exentas del IRPF hasta 11 euros por día laborable, el cuidado de niños hasta el 100% exento y el seguro médico hasta un importe de 500 euros al año.
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