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La nueva etapa de New Fepa fracasa y acaba en concurso de acreedores

La nueva etapa de New Fepa fracasa y acaba en concurso de acreedores
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  • Publishedmarzo 14, 2026



El sociedad laboral que los trabajadores establecieron en 2014 para salvar la Actividad de la histórica fragua de Fepa —que quebró a principios de siglo— también acaba en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao a medida que avanza Crónica Vasca.

Con 13 empleados y con una facturación de entre 0,6 y 1,5 millones, Nueva Fepa es la enésima víctima de una crisis que en los últimos doce meses se ha cobrado Satuerca (69 millones de deuda, 171 trabajadores) y Grupo Metal (400 empleados, siete empresas) en el mismo valle industrial de Bizkaia.

En la calle Zubibitarte número 4 del barrio Matiena, en Abadiñohay una dirección que conoce bien el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao. Es la misma donde se fundó Fepa en los años sesenta -forja y estampación de piezas metálicas para automoción, ferrocarril, agricultura y construcción- y donde esa empresa acabó en quiebra a principios del siglo XXI.

Es el mismo donde en 2014 un grupo de trabajadores Tuvo el coraje y la convicción suficientes para constituir una empresa laboral, Nueva Fepa, y retomar la actividad industrial que la empresa original había dejado paralizada.

Y es lo mismo que la corte. bilbao acaba de declararse en concurso, interviniendo en las facultades de dirección y disposición de la sociedad y nombrando administradora concursal a Paula Cal Díaz de Basurto. Las segundas partes, en la fragua vasca, no suelen ser buenas.

Nueva Fepa Sociedad Limitada Laboral contabilizada en 2025 con 13 trabajadores y una facturación anual estimada de entre 0,6 y 1,5 millones de euros, tamaño que la sitúa en el segmento de microempresas industriales que más está sufriendo la doble presión de la transición tecnológica del automóvil y la debilidad de la demanda europea de vehículos.

No pude amortiguar el golpe

La empresa, presidida por Pedro Etxebarrieta Lekerikauriarte, ofrecía servicios globales de forja y estampación en frío y en caliente, con clientes de los sectores de automoción, ferroviario, agrícola, construcción y fabricación de herramientas.

Un perfil empresarial transversal que, paradójicamente, no ha sido suficiente para amortiguar el golpe cuando varios de estos sectores han parado simultáneamente.

La historia de Nueva Fepa es la historia de muchas sociedades laborales del País Vasco industrial: nacen de la voluntad de los trabajadores de no dejar morir un oficio y un espacio productivo cuando cae la empresa original.

Se trata de un modelo con profundo arraigo en la cultura industrial vasca, reforzado por el cooperativismo de Mondragón y por la legislación sobre sociedades laborales que facilita la constitución de este tipo de entidades. Pero el modelo tiene sus límites.

Sin suficiente capital externo, sin fácil acceso al crédito bancario y con la presión de competir en mercados globales donde los precios los fijan empresas de escala mucho mayor, las pequeñas empresas laborales son especialmente vulnerables cuando el ciclo se vuelve en su contra.






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