Ópera, fotografías y el calor de los amigos para despedir en Oviedo a Eloína Fernández, la mujer de Antonio Masip
Oviedo rindió este sábado un último y sentido homenaje a la doctora Eloína Fernández en un emotivo acto de despedida celebrado en el tanatorio Ciudad de Oviedo. La sala se llenó por completo y decenas de personas siguieron la ceremonia desde el exterior, a pesar de la llovizna constante que acompañó durante toda la jornada en la ciudad. En primera fila estaba su marido, el exalcalde de Oviedo y exeurodiputado Antonio Masip, visiblemente emocionado durante todo el acto, acompañado por sus hijos, Marco y Aida, y por el resto de la familia. También acudieron numerosos amigos y representantes de la vida social y política asturiana.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>La despedida comenzó con un momento especialmente íntimo. El tenor José Moisés Molín, sobrino de la fallecida, interpretó el aria “È la solita storia del pastore” de la ópera L’Arlesiana. La pieza, escuchada en silencio por los asistentes, marcó el tono de una ceremonia cargada de recuerdos. El encargado de conducir el acto fue su hijo, Marco Masip Fernández, que en varios momentos tuvo que detenerse para recomponerse. Antes de dar paso a las intervenciones recordó la gran pasión de su madre por la música y la ópera. “Mamá fue a muchas óperas en el Campoamor, pero también en Londres, Nueva York o Milán. Pero nunca se emocionaba tanto como escuchando a su sobrino”, señaló.
[–> [–>[–>A continuación leyó unos versos del poeta ovetense Ángel González, amigo personal de Eloína Fernández, antes de reconocer la dificultad de resumir toda una vida en un solo acto: “Es imposible resumir a mamá en un solo acto, pero vamos a intentarlo”. El primero en intervenir fue el médico Juan Ramón Jiménez, jefe de Radiología del Hospital General de Asturias cuando Fernández comenzó su carrera profesional. La recordó como “vitalidad pura” y destacó su capacidad para contagiar entusiasmo a quienes trabajaban a su lado. “Transmitía mucha energía a los demás”, afirmó antes de añadir: “Estés donde estés, estoy seguro de que has esbozado una sonrisa al recordarte esos momentos maravillosos que vivimos juntos”.
[–>[–>[–>
Después tomó la palabra el médico Carlos Suárez, amigo de la familia, que definió a la doctora como “una persona sin doblez alguna, cariñosa y buena amiga”, además de una “luchadora indomable”. Durante su intervención recordó el carácter combativo que la acompañó durante años, cuando su voz resonaba en las asambleas del hospital. También evocó una manifestación en la que ambos fueron perseguidos por los “grises” y en la que, relató, Eloína llegó a recibir “un porrazo”.
[–>[–>[–>El tono cambió con la intervención de su ahijado, José Armas, que compartió varias anécdotas personales que arrancaron sonrisas entre los asistentes, aportando momentos de cercanía y calidez a una despedida marcada por la emoción. La última intervención fue la de su hija, Aida Masip Fernández, que leyó un poema escrito por ella misma. En él recordó la enseñanza más profunda que le dejó su madre: “Me enseñaste a luchar, a salir adelante y eso no se olvida”.
[–>[–>[–>
El acto concluyó con la proyección de fotografías de distintos momentos de la vida de Eloína Fernández, un recorrido por su trayectoria personal, familiar y profesional que muchos siguieron con lágrimas en los ojos.
[–>[–>
[–>Entre quienes quisieron despedirla también estuvo el expresidente asturiano Pedro de Silva, amigo de la familia desde hace décadas. En su recuerdo destacó su personalidad y su compromiso: “Siempre fue la mujer fuerte”, señaló. “Era grande en todos los sentidos: en tamaño físico, en tamaño moral y en el tamaño de sus compromisos”. También quiso subrayar su faceta profesional: “Era una gigantesca profesional y, sobre todo, siempre fue ella misma”.
[–>[–>[–>
La ciudad despidió así a una mujer muy vinculada a la vida social, cultural y profesional de Oviedo, recordada por quienes la conocieron como una persona de carácter, comprometida y llena de vitalidad.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí