GOBIERNO EXTREMADURA | El acuerdo PP-Vox para la investidura de Guardiola, muy cerca: Abascal garantiza pactos y Tellado apremia a formar «un gobierno cuanto antes»
La negociación para desbloquear la Junta de Extremadura ha entrado en una fase decisiva. Las declaraciones lanzadas en las últimas horas por Vox y el PP apuntan a que el acuerdo entre ambas formaciones está muy cerca, después de unas conversaciones que quedaron encarriladas antes de enfriarse por la recta final de la campaña electoral de Castilla y León. Ahora, una vez cerrada esa cita con las urnas, en ambos partidos se da por hecho que el entendimiento puede reactivarse de inmediato, incluso con posibilidad de novedades en los próximos días.
[–>[–>[–>El líder de Vox, Santiago Abascal, ha garantizado que su formación sellará pactos con el PP en Extremadura, Aragón y Castilla y León, aunque ha querido dejar claro que su prioridad pasa por hablar de contenido político y no de reparto de cargos. En paralelo, el secretario general del PP, Miguel Tellado, ha elevado la presión para cerrar cuanto antes el acuerdo extremeño y ha insistido en que antes de la fallida investidura de María Guardiola ambas partes estuvieron ya «muy cerca» del entendimiento.
[–> [–>[–>Extremadura vuelve al centro
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Abascal ha asegurado que, a partir de este lunes, «tres regiones españolas esperan urgentemente un cambio de rumbo». «Y lo van a tener, podemos garantizarlo, pero no nos hablen y no nos pregunten por los sillones, los puestos en el gobierno o relatos políticos», ha indicado en una breve valoración tras conocerse los resultados electorales en Castilla y León.
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Con Extremadura entre esos territorios pendientes de acuerdo, el líder de Vox ha insistido en que su partido quiere centrarse en «las medidas concretas», en negociar «medida a medida» y en fijar «plazos de cumplimiento» para asegurarse de que el voto de los extremeños «sea respetado». En ese contexto, ha avanzado además que Vox será «implacable» en la defensa del interés general y de los españoles.
[–>[–>[–>La intervención de Abascal ha servido para confirmar públicamente algo que en los últimos días se venía deslizando en privado: que el acuerdo en Extremadura no está roto, sino avanzado, y que el paréntesis de las últimas semanas ha tenido más que ver con el calendario electoral castellano y leonés que con una ruptura real de la negociación.
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Un pacto frenado por la campaña
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La campaña electoral de Castilla y León se ha desarrollado con las conversaciones entre PP y Vox en Extremadura y Aragón de fondo. En ese escenario, la negociación extremeña quedó en suspenso pese a que, según trasladan ahora ambas partes, el entendimiento estaba próximo. El resultado del domingo despeja ese obstáculo y abre una nueva ventana para retomar las conversaciones donde se dejaron.
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[–>Ese mensaje lo ha explicitado con claridad el PP. Tras asegurar que España está deseando que la alternativa que lidera el PP asuma «el timón del país cuanto antes», Tellado ha afirmado que ahora «toca cumplir el mandato de los ciudadanos» y darles el Gobierno liderado por Mañueco en Castilla y León, y hacer lo mismo en Aragón y en Extremadura. «Por el PP no va a quedar», ha aseverado.
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A continuación, el dirigente popular ha situado directamente a la región en el foco político inmediato. Ha dicho que espera que, una vez finalizada la campaña en Castilla y León, PP y Vox sean capaces de «retomar las conversaciones» en el punto en el que las dejaron. Y ha subrayado una idea central para entender el momento actual de la negociación: «Estábamos muy cerca de un acuerdo en Extremadura, lamentablemente no se pudo conseguir antes de la investidura fallida de María Guardiola».
[–>[–>[–>La frase no solo apunta a la cercanía del pacto, sino también a la voluntad del PP de trasladar que el bloqueo no obedece a una distancia insalvable entre ambas formaciones, sino a una interrupción por la cita electoral castellanoleonesa. En ese marco, en el PP se abre paso la idea de que el acuerdo podría cerrarse más pronto que tarde si no reaparecen nuevos elementos de choque.
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La presión del PP sobre Vox
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Tellado ha insistido en que los resultados de Castilla y León suponen «un llamamiento a ambas fuerzas políticas» para avanzar en el acuerdo y dar «gobiernos estables» y «sólidos» a esas regiones. «Y estoy seguro que si Partido Popular y Vox anteponemos los problemas de la gente por encima de las diferencias que los partidos podamos tener, seremos capaces de ser útiles y de conformar gobiernos sólidos», ha abundado.
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El número dos del PP ha recalcado además que cada vez hay «más españoles que están deseando» que ambas fuerzas sean capaces de ponerse de acuerdo. «Nosotros no les vamos a fallar, nosotros vamos a saber estar a la altura y esperamos que por parte de Vox ahora sí quieran seguir avanzando en esas negociaciones», ha exclamado.
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Además, ha atribuido el rechazo previo de Vox a la investidura de Guardiola al «cálculo electoral» y ha dicho que espera que ahora, «sin calendario electoral por delante», ese acuerdo pueda «ser rápido si ambos partidos» quieren. «Desde luego nuestra intención es darle a Extremadura un gobierno cuanto antes», ha enfatizado.
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El coste del ‘no’ a Guardiola
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Ese argumento del PP se ha visto reforzado además por el análisis interno realizado en Génova. La dirección nacional del partido considera que a Vox le ha hecho «daño» su voto en contra de la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura y sostiene que ese movimiento ha tenido coste político para la formación de Abascal.
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Según fuentes del PP, en los trackings internos de los populares Vox llegó a situarse cerca del 25% de los votos, una expectativa que se habría resentido después de mantener el bloqueo a un Gobierno de centroderecha en Extremadura. En Génova añaden a ese desgaste la crisis interna que ha atravesado el partido en las últimas semanas con la expulsión de Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo.
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