ESTRECHO DE ORMUZ | ¿Qué es la operación Aspides de la UE? ¿Puede ayudar a reabrir el tráfico naval en el estrecho de Ormuz?
El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, como respuesta a los ataques de EEUU e Israel en su territorio, ha reabierto un debate interno en la Unión Europea (UE) sobre si activar una herramienta a su disposición en este disputado paso de buques. Desde 2024, la UE cuenta con una misión naval, bajo el nombre de operación Aspides, que nació para proteger la libre navegación en el entorno del mar Rojo y el Golfo Pérsico, incluido explícitamente el estrecho de Ormuz. Sin embargo, el contexto importa, y esta operación se aprobó en febrero de 2024 para proteger los barcos de los ataques hutíes en el mar Rojo, el foco en el que se concentran a día de hoy las actividades, por lo que activar la misión para una función ampliada debe tener el consenso de los Veintisiete.
[–>[–>[–>El objetivo estratégico de Aspides — que significa «escudo», en griego, y cuya base está en Larissa, Grecia– se limita a garantizar una presencia naval de la UE para proteger a los buques mercantes y asegurar la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo, según recoge el texto jurídico. Para definir otras funciones más proactivas, como sería el caso actual, se debe lograr el consenso de los Veintisiete.
[–> [–>[–>Carácter defensivo
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El mandato original fija tres tareas: acompañar a los buques, mantener la conciencia situacional marítima y protegerlos frente a ataques múltiples en el mar. La formulación oficial subraya además que se trata de una misión puramente defensiva, concebida para responder a amenazas contra la navegación y no para abrir un frente militar nuevo en la región.
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Ese carácter defensivo es una de las claves del debate actual. Los documentos de la UE y del Servicio Europeo de Acción Exterior insisten en que Aspides no realiza ataques en tierra: protege a los barcos atacados desde el mar o desde el aire y actúa dentro de los límites del derecho internacional, con criterios de necesidad y proporcionalidad. Es, en esencia, una operación de protección del tráfico marítimo, no una campaña ofensiva regional.
[–>[–>[–>La Alta Representante de Política Exterior y Seguridad de la UE, Kaja Kallas, a su llegada al Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores, este lunes. / NICOLAS TUCAT / AFP
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Su mandato ya incluye Ormuz
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Su área geográfica es amplia y está especificada en los textos legales. La decisión fundacional incluye el estrecho de Bab el-Mandeb y el estrecho de Ormuz, además de las aguas internacionales del mar Rojo, el golfo de Adén, el mar Arábigo, el golfo de Omán y el golfo Pérsico. Es decir, Ormuz estaba dentro del diseño original de la operación, y cuando se discute la ampliación no es tanto geográfica como del tipo de actuaciones desempeñadas en la zona.
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Lo que ha cambiado con el tiempo es la lectura política de esa presencia. En la prórroga aprobada por el Consejo el 23 de febrero de 2026, la UE reiteró que Aspides sigue activa en las principales rutas alrededor de Bab el-Mandeb y añadió que supervisa la situación marítima en el estrecho de Ormuz. Esta era la segunda prórroga: ya en 2025 se extendió el mandato un año y se amplió la posibilidad de recopilar información sobre tráfico de armas y flotas clandestinas para compartirla con otras instituciones y organismos. Hoy la misión está prorrogada hasta el 28 de febrero de 2027.
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[–>Temor a la escalada
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La discusión de este lunes entre ministros europeos, por tanto, giró entorno a sobre qué más podría llegar a hacer en Ormuz. La alta representante de la diplomacia europea, Kaja Kallas, defendió que mantener abierto el estrecho es un interés europeo y planteó explorar si la operación existente podía adaptarse para asumir un papel mayor en la zona. Pero los ministros de Exteriores de los Veintisiete no respaldaron esa idea.
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La resistencia la lideraron España y Alemania. Ambos insistieron en que el mandato actual es el adecuado y en que una ampliación podría arrastrar a la UE a un conflicto más amplio entre Estados Unidos, Israel e Irán. Por eso, además de la opción de retocar Aspides, sobre la mesa han aparecido otras fórmulas: una posible coalición de voluntarios o incluso una iniciativa internacional inspirada en el corredor del grano del mar Negro. De momento, sin embargo, no hay una decisión formal para cambiar la misión.
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