Los contactos de miembros de Partido Popular Europeo con los ultras alemanes irritan a Merz
Para Friedrich Merz, el cordón sanitario a la ultraderecha que rige en Alemania debe ser respetado a escala europea. «No cooperamos con los radicales de derechas en el Parlamento Europeo», afirmó este martes el canciller alemán. Quien lo haga, deberá atenerse a las consecuencias, prosiguió el líder del bloque conservador alemán.
[–>[–>[–>El destinatario de esta advertencia es el presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, miembro de la Unión Cristianosocial de Baviera (CSU), la rama regional de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz. Es «responsabilidad de Weber» que no haya ningún tipo de cooperación con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), añadió el canciller. Esta es también, según Merz, la opinión de Markus Söder, jefe de la CSU bávara.
[–> [–>[–>La reprimenda pública de Merz al jefe del PPE surgió en una comparecencia en Cancillería. Fue a raíz de unas informaciones de la agencia de noticias alemana dpa, según la cual miembros del eurogrupo popular mantienen relaciones estrechas con la AfD, además de con otros partidos de su espectro. Son informaciones «irritantes», según Merz, quien conminó a Weber a «poner fin de inmediato» a estas prácticas.
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Los vínculos a los que se remite la dpa son a través de grupos de chat, pero también encuentros personales. Aparentemente no ha habido una intervención personal de Weber. Pero el mero hecho de que se produzcan a otro nivel afecta al cordón sanitario alemán.
[–>[–>[–>Desde tiempos de Angela Merkel, la coalición CDU/CSU ha aprobado sucesivas resoluciones que establecen su incompatibilidad con la AfD. Los representantes del ala más derechista de los conservadores alemanes, como el jefe de su grupo en el Bundestag (Parlamento federal), Jens Spahn, han tratado de sacar hierro al asunto y argumentado que compartir chats de grupo no es cooperar políticamente. Otras corrientes de la CDU vienen reclamando incluso abrir el diálogo con la AfD.
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Un año electoral complejo
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Como jefe del Gobierno alemán, Merz puede dar trato de socia preferente a la italiana Giorgia Meloni. Pero no quiere deslices con la AfD, a la que repudian incluso otras formaciones ultras europeas por su radicalismo. Las revelaciones de la agencia dpa comprometen al bloque de Merz en un año electoral marcado por el auge de la AfD, segunda fuerza a escala nacional.
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[–>En las regionales de principios de marzo en Baden-Württemberg, en el sur del país, los Verdes se impusieron por una ventaja mínima sobre la CDU. El próximo domingo hay comicios en Renania Palatinado, en el oeste, donde se apunta a otro empate, esta vez entre socialdemócratas y conservadores.
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La CDU trata de impedir toda fuga de votos hacia la ultraderecha. Su estrategia combina el cordón sanitario y un giro cada vez más derechista, sobre todo en política migratoria. La AfD obtuvo en Baden-Württemberg más del 18% de los votos, más o menos el porcentaje que se le estima en Renania Palatinado. Para los comicios que tendrán lugar en septiembre en Sajonia-Anhalt y Mecklenburgo Antepomerania, ambos en el este, se le pronostica un 40%, lo que pondrá en jaque el cordón sanitario.
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