Cumpleaños al guano
No hay globos, ni pastel, ni regalos. Vamos, es un cumpleaños de mierda.. Como los últimos diez o doce. Ni siquiera recuerdo en qué año llegó el hombre de Singapur con su carro de caballos dorado y decidió aplastar y destruir uno de los clubes más grandes de Europa. La verdad es que ya no importa. Peter, como he dicho durante una década, se irá cuando le apetezca. No tiene sentido intentar convertirlo en una “crisálida”. No siente ni sufre. No te importa,
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