China insiste en el vía diplomática y evita el plan de Trump para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz
Trump tiene demasiados frentes abiertos como para centrarse en su inminente viaje a China. Por ello, el presidente aseguró que Se planteaba retrasar el viaje que tenía previsto realizar a finales de marzo reunirse con su homólogo, Xi Jinping,
«Debido a la guerra, quiero estar aquí. Siento que tengo que estar aquí. Así que postulamos posponerlo por aproximadamente un mesy no puedo esperar a estar con ellos. Tenemos muy buenas relaciones”, explicó el presidente a la prensa.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ya había sugerido que existía la posibilidad de posponer el viaje previsto entre el 31 de marzo y el 3 de abrilporque el presidente está centrado en la ofensiva en Irán.
Sin embargo, en una entrevista con el Financial Times, el propio Trump insinuó que podría retrasar la visita hasta conocer la posición de Beijing sobre su voluntad de ayudar a garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz, una ruta clave de tránsito petrolero que ha sido bloqueada por Irán en represalia por los ataques estadounidenses.
China se presenta como garante de la estabilidad ante el conflicto en Oriente Medio
El problema es que ahora mismo China está intentando presentarse como un actor de estabilidad en la política mundial: El discurso oficial y mediático insiste en que el desorden político y económico generado por Washington refuerza la idea de un declive del liderazgo estadounidense y abre espacio para una mayor influencia china.
La ofensiva de Israel y Estados Unidos está resultando ser un “regalo” para los intereses comerciales y económicos de Beijing. Tanto es así que analistas chinos señalan que las políticas impulsadas por Donald Trump han contribuido a crear un clima de incertidumbre económica y política a escala global, contexto que permite a Xi Jinping defender que China representa un modelo de estabilidad frente a lo que califican como «la actitud intervencionista o imperialista de Estados Unidos».
Llamado a un alto el fuego
Ante el conflicto que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos, la posición oficial de China se centra en solicitar una reducción inmediata de las tensiones. El gobierno chino ha dicho que la guerra “no debería haber ocurrido” y que ninguna de las partes se beneficia de una escalada militar.
Por lo tanto, Beijing exige un alto el fuego inmediato, el fin de las hostilidades y la reanudación de las negociaciones diplomáticas. Según las autoridades chinas, la única solución duradera al conflicto debe ser política y negociada.
Críticas a los ataques a Irán
China también expresó Críticas a los ataques lanzados contra Irán por Estados Unidos e Israel.. Beijing destacó que estas acciones se llevaron a cabo sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que, según el gobierno chino, constituye una violación del derecho internacional y aumenta el riesgo de una escalada regional.
La diplomacia china también insiste en necesidad de respetar la soberanía y la integridad territorial de todos los países como principio fundamental para evitar una expansión del conflicto.
Relación estratégica con Teherán
Aunque China no participa militarmente en la guerra, mantiene estrechos vínculos económicos y estratégicos con Iránparticularmente en sectores como la energía y el comercio. En este contexto, Pekín ha evitado apoyar sanciones internacionales más duras contra Teherán y ha intentado presentarse como un posible mediador diplomático en Oriente Medio.
Aunque evita involucrarse directamente en la guerra, Beijing busca resaltar los errores de la política exterior estadounidense para reforzar la idea de que el equilibrio global de poder está cambiando.
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