El Sevilla se complica la existencia
El día marcado para dar un paso adelante en su lucha por la permanencia, El Sevilla volvió a desplomarse en casa de forma estrepitosa. En ningún momento los habitantes de Nervión estuvieron a la altura de las circunstancias que exigía un acontecimiento calificado de definitivo y en el que hicieron todo lo que no debían. Tanto la propuesta como la gestión del partido han sido caóticas, lo que deja muy remarcó Matías Almeyda, principal responsable de la derrota (0-2). Su equipo no sólo falló ante un Valencia que apenas le molestó, sino que le transmitió muy malas sensaciones y volvió a mirar al precipicio.
El Sevilla recibió al Valencia en la jornada veintinueve, sabiendo que estaba a tres puntos de la zona de descenso y con la obligación de sumar puntos. Introdujo cuatro cambios en la alineación respecto a la jornada anterior: en lugar de carmona, nianzou, Oso Y Akor Adamsdecidió empezar con Azpilicueta, Kike Salas, Rubén Vargas Y maupaydibujando una especie de 3-4-3 con el suizo y Alexis moviéndose libremente detrás del francés. Un planteamiento muy ofensivo comparado con los utilizados durante esta segunda jornada de La Liga.
Desde el primer momento, El Sevilla quiso llevar la iniciativa en el partido con un fútbol más centrado. Sin embargo, se mostró dubitativo en sus pases ante un Valencia más replegado y buscando el juego directo, favorecido también por las numerosas interrupciones.
Lo más interesante del conjunto local fue la continua superioridad que intentaba generar en la banda izquierda, donde Unai Núñez hacía de lateral derecho ante las ausencias de los visitantes. Sin embargo, los sevillistas no jugaron y no pusieron en peligro la portería defendida por Dimitrievski.
Caos y colapso
Los serios problemas del Sevilla comenzaron con la sustitución de Azpilicuetaque tuvo que salir incómodo en el minuto 37. El navarro, tan importante en defensa como poco fiable por su condición física, estuvo reemplazado por Akor AdamsUna jugada arriesgada que pocos entendieron, sobre todo porque el delantero nigeriano se posicionó inicialmente en el carril derecho. Nada más realizar el cambio, un pase atrás erróneo de Alexis acabó en las botas deHugo Duro, presente ramazani para disparar; Odysseas repelió el disparo y a sí mismo. Hugo Duro aprovechó el rebote para abrir el marcador.
Tras encajar el primer gol, el Sevilla se desplomó y se ahogó en las dudas. Los rivales ya saben cómo jugar con él y cuándo presionarlo para aprovechar sus errores no forzados. Como el Sevilla presionó demasiado alto, el Valencia lanzó un contraataque. Riojaeso sorteado por la entrada de Kike SalasLlegó a la línea de fondo y colocó un centro raso al segundo palo. Después de una mala retirada defensiva (trote inaceptable desde agoume-, la retaguardia estaba completamente desorganizada y perdió todas las marcas, deja que Ramazani haga el segundo libre antes del descanso.
Impotencia
«Preparamos algo, no salió nada. y luego se encontraron con dos goles de errores propios en un partido en el que ambos equipos mostraron mucho miedo. Creo que la segunda parte fue con otra actitud, pero sin claridad”, analizó Almeyda en rueda de prensa. Tras el descanso, el argentino continuó sus intentos. Juanlu, Agoumé y Alexis dieron paso a Carmona, Mendy e Isaac, este último colocándose en el extremo derecho para buscar las diagonales y repetir el disparo. Demasiada experimentación el día que no jugó, aunque el de Lebrija supo aportar en ataque.
Mendy dotó al Sevilla de mayor presencia física y aumentó el dinamismo en la circulación del balón, combinando rápido y con pocos toques. Con un centro del campo tan limitado como el conjunto rojiblanco, resulta incomprensible que el francés pasara del debut al ostracismo. De hecho, tuvo tiempo de recuperar cuatro balones y bloquear al Valencia, que se sentía cómodo protegiéndose por dentro. La falta de fuerza en los duelos y las pocas ideas en ataque impidieron al Sevilla crear ocasiones de gol, mientras su rival intentaba que esto sucediera lo menos posible.
Entre el cúmulo de malas decisiones de Almeyda, también sorprendió que no entraran al campo jugadores capaces de desestabilizar las defensas rivales como Ejuke o Januzaj. En su lugar, Oso y Castrín relevaron a Vargas y Sow. “Tuvimos que adelantar por fuera, no podíamos entrar por el medio”, explicó Almeyda. El extremo alicantino superó a Suazo y lanzó centros peligrosos al área, pero nunca encontró rematador.
en la cuerda floja
Más allá de caer contra el Valencia, Lo más preocupante en Sevilla son las sensacionesya que ni siquiera logró conectar con sus fans, plagados de apatía y descontento. A partir del minuto 80 el público empezó a despejar la grada del Ramón Sánchez-Pizjuán. Aún quedaba la acción más peligrosa de su equipo, un disparo lejano de Mendy al final del partido que precisó una buena parada de Dimitrievski. Al final, el resultado refleja lo ocurrido sobre el terreno de juego, con un equipo confuso y temeroso que nunca estuvo a la altura de una velada para olvidar (0-2).
“Un muy mal partido y yo soy el responsable”Tristemente resumió Almeyda, cuyo futuro es incierto mientras cumple su quinto y último partido de suspensión. Con su decimocuarta derrota en Liga, al Sevilla le falta un rival directo en la clasificación y se mantiene a tres puntos de la zona de descenso que vuelve a marcar el Mallorca. Todavía le quedan nueve finales por delante en las que tendrá que recuperar la razón; La próxima será la visita al Oviedo el domingo de Pascua, no sabemos si con Almeyda en el banquillo.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí