el despliegue rápido de pequeñas constelaciones para defensa y seguridad toca a la puerta
las llaves
nuevo
Generado con IA
nuevo
Generado con IA
La llegada de la Administración Trump a la Casa Blanca hace poco más de un año activó una reconfiguración de la geopolítica a escala global que ha colocado La tecnología como parte estratégica de la soberanía. de los Estados.
No es que antes este factor no fuera decisivo, sino que en ola completa de inteligencia artificial y otras tecnologías muy transformadoras como la cuántica, la soberanía real ya no se entiende al margen del factor tecnológico.
Este complejo contexto obliga a las potencias a mover ficha y convierte a los sectores de defensa y seguridad en un motor para el desarrollo de prometedores proyectos tecnológicos que están inyectando gasolina al ecosistema de startups donde el florecimiento Nuevo Espacio Español tiene mucho que aportar.
El telecomunicaciones En este escenario, se convierten en punto de encuentro de las necesidades de potencias medias como España para defender su soberanía tecnológica y en objeto de nuevas propuestas empresariales en torno al sector aeroespacial.
Se trata de empresas que nacieron con este nicho de mercado en su modelo de negocio o se han vuelto hacia él en los últimos años en medio del calor una demanda de productos y servicios del sector de defensa que no muestran signos de desaceleración en el corto y medio plazo.
En este mercado hay nombres de los Nuevo espacio españolas como FOSSA Systems, Ienai Space, Hydra Space y empresas ya consolidadas como PLD Space o Sateliot capaces de establecer sinergias prometedoras con todos ellos.
DISRUPTERS – EL ESPAÑOL conversa con el director general de la startup madrileña Hydra Space, Pablo Durbánconocer las expectativas que genera la situación geopolítica y la madurez tecnológica de estas empresas en este momento de inflexión para el sector.
Hydra Space está especializada en el desarrollo de Satélites de bajo coste y tecnología propia para comunicaciones en órbita baja. y está convencida de que un nuevo tiempo llama a la puerta.
Hasta la fecha, su modelo de negocio se ha centrado en ayudar a empresas, universidades y grupos de investigación a «llegar al espacio de forma rápida y económica», explica Pablo Durbán.
Pablo Durbán, CEO y cofundador de Hydra Space.
Su propuesta de valor se basa en la agilidad. Bajo el lema «Tienes una idea, por 100.000 euros en 6 meses lo pondremos en órbita», ha completado un total de14 misiones exitosas. «Hemos actuado como facilitadores para que otros prueben su tecnología (carga útil) en el espacio antes de pasar a proyectos más ambiciosos», detalla Durbán..
Este modelo se apoya en el desarrollo de propia tecnología «internamente« de muy bajo coste, donde controlan todo el proceso de fabricación del satélite.
Pero, ¿cómo está afectando la situación geopolítica a su modelo de negocio? El impacto es claro. Hydra Space está girando para ofrecer «un modelo de soberanía tecnológica asequible»lo que permite a los países con capacidades medias gestionar sus propias redes de datos sin depender de infraestructuras críticas extranjeras, explica el empresario.
«Para una potencia media como España, replicar una constelación global es inasequible, pero ofrecemos un núcleo de infraestructuras soberanas con costes limitados. El objetivo es que el cliente es el propietario de la red, no un simple usuario de un servicio extranjero«, argumenta. Y matiza: «Hydra Space funcionaría más como complemento y en ningún caso como sustituto de las grandes infraestructuras espaciales existentes».
La propuesta de Hydra Space se define explícitamente como un concepto complementario y no sustitutorio de las grandes infraestructuras espaciales existentes.
De hecho, su estrategia se basa en coexistencia de diferentes soluciones tecnológicas ofrecer una respuesta integral a las necesidades de defensa y seguridad de potencias como España.
Frente a los grandes constelaciones comerciales, como Starlink o Amazon, Hydra Space reconoce que «no tiene sentido competir con estas plataformas en términos de volumen de datos o economías de escala» para usos no críticos, como la agricultura o la logística.
En cambio, propone un modelo de combinación de alternativas: «Se trata de utilizar constelaciones comerciales para servicios generales y reservar un núcleo de infraestructura soberana de Hydra Space para comunicaciones críticas donde el control total de los datos y la seguridad son primordiales».
«Hydra Space no pretende sustituir a los grandes satélites tradicionales que ya operan a 36.000 kilómetros, sino completar sus capacidades»
en el campo de satélites geoestacionarios (GEO)Según Pablo Durbán, la capa de órbita baja (LEO) en la que trabaja Hydra Space «no pretende sustituir a los grandes satélites tradicionales que ya operan a 36.000 kilómetros, sino completar sus capacidades».
En resumen, nos enfrentamos a un modelo vertical versus un modelo horizontal. «Mientras los grandes operadores ofrecen un modelo horizontal con un producto estándar que el cliente debe aceptar tal cual, nosotros ofrecemos un enfoque vertical y personalizado».
Este hecho facilita que sus soluciones se adaptan a requisitos de defensa específicos que las grandes empresas, sostiene, «no pueden o no quieren abordar», como por ejemplo permitir que «el software del propio cliente se ejecute directamente en los satélites».
«I No puedo competir dando conectividad a los agricultores, por ejemplo, porque lo único que les interesa es el coste por bit. Hay alternativas en el mercado que son enormes y que generan tremendas economías de escala capaces de ofrecer un coste mucho menor», afirma.
“Pero donde puedo ser competitivo y donde creo que tenemos algo que decir como empresa es en aquellos escenarios en los que la tecnología tiene que ser controlada por los Estadoscon soluciones que tienen que ser personalizadas y verticalizadas».
«Permitimos pequeñas constelaciones dedicadas a misiones u operaciones específicas en áreas de interés estratégico donde no hay cobertura o no quieres depender de terceros», afirma Durbán.
“Permitimos desplegar rápidamente pequeñas constelaciones para misiones u operaciones concretas en zonas de interés estratégico donde no hay cobertura o donde no se desea depender de terceros”
La complementariedad con otras empresas españolas es clave en este punto. «Para el éxito de este modelo, el capacidad de empresas como Espacio PLD poner estos satélites en órbita rápidamente«Permitir que una agencia de defensa tenga una red operativa en muy poco tiempo es decisivo», añade.
En definitiva, su propuesta de futuro pasa por convertir su tecnología en una especie de «etiqueta blanca» espacial que complementario a otros grandes operadores. O dicho de otra manera, mientras las grandes venden conectividad masiva, Hydra aspira a «vender el capacidad de poseer y personalizar un activo espacial propio».
Sin duda, un camino complejo por delante, pero lleno de posibilidades gracias a la gran talento de Nuevo espacio Española de la que Hydra forma parte junto a un prometedor grupo de empresas con tecnologías propias al más alto nivel.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí
