30.000 afectados por la crisis en trenes, vuelos y carreteras
Asturias afronta problemas en materia de movilidad en varios frentes que, en el mejor de los pronósticos, se alargarán hasta el verano. La región ha vivido una semana negra en lo que respecta a sus principales conexiones con el exterior y, desde estos días, tendrá menos vuelos y menos trenes, todo ello sin solucionar todavía los problemas de la autopista del Huerna (AP-66), con un colosal argayo que dificulta la circulación desde hace un año y cuatro meses (noviembre de 2024) y que, previsiblemente, estará arreglado en el mes de agosto. Se calcula que puede haber alrededor de 30.000 afectados, sumando los viajeros que han sufrido cancelaciones de trenes y avión y los damnificados en sus viajes por los problemas en el Huerna.
[–>[–>[–>. / .
[–>[–>[–>
El empresariado asturiano, especialmente el sector turístico, ha alzado la voz en medio de este panorama, que además coincide con la Semana Santa, uno de los periodos de mayor ocupación y clave para los negocios. También el Gobierno regional ha mostrado su preocupación.
[–> [–>[–>“La improvisación del Gobierno con los trenes, la cancelación de los vuelos y los problemas en carretera perjudican claramente al sector, porque se crea inestabilidad y eso provoca que muchos viajeros puedan cancelar sus viajes. No es positivo para Asturias”, destaca Javier Martínez, presidente de la patronal Otea, de turismo y hostelería.
[–>[–>[–>
Una crisis aérea impredecible
[–>[–>[–>
De un día para otro, usuarios que tenían comprados billetes de avión para viajar con destino u origen Asturias a Baleares o Canarias se encontraron con la mala noticia: Volotea, principal aerolínea del aeropuerto de Asturias, cancelaba al menos una veintena de frecuencias. La empresa, en un primer momento, lo justificó por la “inestabilidad geopolítica” derivada de la guerra de Irán, aunque apuntó también al motivo evidente: el encarecimiento del precio del combustible por el conflicto. El resultado es que alrededor de 3.000 personas, la mayoría asturianos, han visto cancelados sus planes, además de los turistas que dejarán de llegar a la región.
[–>[–>[–>La crisis de Volotea, que apenas ha dado explicaciones, es impredecible, aseguran fuentes del sector. La compañía también ha hecho cancelaciones en otras terminales del país, pero Asturias es su bastión. Nadie se atreve a vaticinar si habrá más supresiones. El Principado, a diferencia de la postura adoptada con Renfe, ha optado por no entrar al choque con Volotea, compañía subvencionada con dinero público mediante la promoción de rutas aéreas. Adrián Barbón, presidente del Ejecutivo, lamentó las cancelaciones, pero las describió como una consecuencia de la guerra de Irán.
[–>[–>[–>
De momento, las supresiones solo afectan a Baleares y Canarias, mientras que el resto de destinos se mantienen, aunque nadie se atreve a descartar que la situación vaya a más.
[–>[–>
[–>Renfe hace oídos sordos
[–>[–>[–>
Renfe anunció la semana pasada, con solo tres días de antelación, una reorganización de la parrilla de cara a los fines de semana hasta julio, debido a unas obras en Palencia para llevar la alta velocidad a Cantabria. Como la línea no estará operativa ni los sábados por la tarde ni los domingos por la mañana, la compañía ha tenido que modificar la mayoría de los horarios y se ha visto obligada a un recorte de plazas. El saldo es que Asturias se quedará con unas 24.000 plazas menos.
[–>[–>[–>
El Principado, enfrentado con el Ministerio de Transportes por el peaje del Huerna, pidió más frecuencias de refuerzo a las ya anunciadas y, de momento, la compañía ha acusado recibo, pero no ha aclarado si, como reclama Asturias, habilitará más trenes.
[–>[–>[–>Fuentes ferroviarias apuntan, además, a una “clara” descoordinación entre Renfe, que gestiona los trenes, y Adif, que se ocupa de la infraestructura, de cara a la gestión de estas obras. Es Adif quien ejecuta los trabajos y quien debe comunicar a Renfe cualquier actuación que afecte a la circulación. La operadora no aclara desde cuándo sabía que habría que realizar estas obras y se limita a señalar que la operativa ha sido “compleja”. Hubo viajeros que compraron billetes para frecuencias que ahora han sido eliminadas.
[–>[–>[–>
Los túneles del Huerna, en obras; el argayo, presente
[–>[–>[–>
De cara al vehículo, que sigue siendo el medio de transporte más utilizado, Asturias continúa afectada por problemas que complican la circulación en la autopista del Huerna (AP-66), la vía de alta capacidad que comunica la región con la Meseta. Esta autopista está privatizada, en manos de Aucalsa, aunque hay actuaciones que dependen del Ministerio de Transportes. Cuesta 16,20 euros, el precio más alto de su historia, cuando además la Comisión Europea cuestiona la legalidad de la ampliación hasta 2050, que está en vigor.
[–>[–>[–>
Es el caso de los trabajos en la mayoría de los túneles. Unas obras de alrededor de 70 millones de euros para su renovación cuya afectación debería haber concluido en diciembre. No ha sido así. Los túneles no están al 100%, ya que en muchos tramos se mantienen líneas amarillas y alguna restricción de velocidad, lo que alarga el viaje. Transportes no ha aclarado cuándo finalizarán todos los trabajos.
[–>[–>[–>
Por otro lado, sigue el colosal argayo originado en noviembre de 2024 en el concejo de Lena. A los pocos días se instaló un “bypass provisional”, con dos carriles de subida y uno de bajada, y de momento se sigue circulando así. Estas obras son gestionadas por Aucalsa y la previsión es que concluyan en agosto, aunque ni la empresa ni el Ministerio facilitan más datos.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí