Primero fue la Princesa, antes que el Rey
Anda el patio revuelto por eso de que si el Rey de España «ha pedido perdón» por cómo se hizo la conquista de América hace más de 500 años (ya llovió…). Todo por las palabras que dijo al visitar una exposición en el Museo Arqueológico Nacional junto al embajador de México, Quirino Ordaz Coppel. Donde unos entienden que el jefe de Estado entonó el «mea culpa», otros ven que lo único que hizo Felipe VI fue reflexionar sobre un hecho histórico sobre cómo los conquistadores españoles hicieron las cosas. Hay un trecho de ahí a pedir perdón, porque ojo con ponernos a aplicar al pasado categorías morales contemporáneas: la lista sería tan grande que los españoles y el resto –a ver qué país tiene limpio su historial…– haríamos penitencia hasta el fin de los tiempos.
[–>[–>[–>La cuestión es que el Rey comentó con el embajador aspectos sobre la conquista, sus «abusos» y las «controversias éticas» que genera, para luego ensalzar la cultura mexicana y celebrar la apertura de la exposición (sobre la mujer indígena) en Madrid. Y punto pelota. Conviene ser diplomático y quedar bien, en este caso, con México, que andaban un poco moscas. Pues Felipe VI ha logrado contentar a la presidenta Claudia Sheinbaum.
[–> [–>[–>Pero esta labor que se ha calificado como «operación de Estado» ya la inició antes su hija y heredera Leonor de Borbón y Ortiz, que ensalzó en público la cultura e historia del país azteca en en su discurso en Oviedo de los premios «Princesa de Asturias», en octubre. México tuvo doble protagonismo con los galardonados Gabriela Iturbide y el Museo Nacional de Antropología. A los responsables de este último dijo Leonor: «(…) Proyectáis con vigor la fuerza de un pueblo que se mira a sí mismo con orgullo y que muestra al mundo su generosidad para compartir vuestra gran historia en un ejercicio de concordia». Que conste en acta.
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