Von der Leyen y Albanese anuncian el acuerdo comercial entre la UE y Australia
MADRID, 24 de marzo (EUROPA PRESS)-
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, cerraron este martes el Tratado de Libre Comercio entre Australia y la Unión Europea, concluyendo las negociaciones para un acuerdo que reducirá las barreras comerciales y que se suma a los compromisos de seguridad y defensa en la relación entre Bruselas y Canberra.
«Hoy me siento muy agradecida de anunciar que, después de casi una década de trabajo, paciencia y perseverancia, hemos concluido el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Australia», afirmó Von der Leyen en una rueda de prensa conjunta con Albanese en la que destacó que el acuerdo «beneficia a ambas partes».
La presidenta de la Comisión Europea ha definido el compromiso con Canberra como «un equilibrio perfecto» en el que «los exportadores, productores y agricultores de la UE se ahorrarán mil millones de euros en aranceles», mientras que las exportaciones europeas a Australia crecerán «un 33% durante la próxima década», tal y como ha vaticinado.
Paralelamente, «será más fácil para Australia exportar a la Unión Europea con altos estándares de calidad», aseguró, antes de resaltar que «todas las exportaciones australianas de bienes industriales a la Unión Europea estarán exentas de aranceles y los ciudadanos australianos tendrán más oportunidades de ofrecer sus servicios de alta calidad a la Unión Europea».
«Por el lado de la UE, nuestra red de acuerdos de libre comercio sigue creciendo de manera constante», afirmó Von der Leyen, quien defendió la decisión de «diversificar» las relaciones comerciales «en un mundo cada vez más incierto». En esta línea, ha destacado que, «en menos de dos meses, Europa ha sumado casi 2.000 millones de personas» al mercado de libre comercio con acuerdos «que abarcan tres continentes, desde América Latina hasta la India y ahora Australia», lo que calificó como «una auténtica trilogía comercial para las empresas de la Unión Europea».
Acto seguido, la líder de la Comisión Europea elogió la «resiliencia colectiva» que se ha limitado al compromiso con las autoridades australianas. «Es una historia de fortalecimiento interno y diversificación internacional a través de una red confiable de acuerdos que respetamos y defendemos», declaró al respecto.
En esta línea, ha diferenciado la actitud de Bruselas y Canberra hacia «un mundo donde las grandes potencias utilizan los aranceles como palanca y las cadenas de suministro como vulnerabilidades que pueden ser explotadas», tras casi un año de vida política marcada por los aranceles y las amenazas arancelarias impuestas por la Administración de Donald Trump en Estados Unidos, así como por las tensiones comerciales con China. «La confianza importa más que las transacciones», subrayó.
En concreto, la dirigente europea ha defendido que «en ningún otro ámbito es más evidente la necesidad de resiliencia colectiva que en el de las materias primas críticas», apelando así a la relación comercial entre Australia, país al que ha reconocido como «uno de los productores más importantes del mundo», y la Unión Europea, «uno de los principales consumidores». «Por eso estoy muy contento de que hoy hayamos acordado intensificar nuestra cooperación con cuatro proyectos clave», indicó, destacando iniciativas sobre «la producción de tierras raras, litio y tungsteno».
ALBANESE: «ES BENEFICIOSO PARA TODOS»
Por su parte, Albanese, que ha mostrado su satisfacción por «un momento decisivo» en la relación con Bruselas, ha elogiado un pacto comercial al que ha atribuido un impacto de «10 millones de dólares (8,6 millones de euros) anuales en la economía australiana».
«Es un acuerdo integral, equilibrado y comercialmente viable que reducirá costes para los consumidores australianos y abrirá nuevos mercados para los productores australianos. Es beneficioso para todos», defendió.
El presidente enumeró a continuación una serie de impactos concretos del compromiso con la Unión Europea, que «elimina los aranceles a exportaciones australianas clave, como el vino, el marisco y la horticultura», lo que, vaticinó, significará que «los productos australianos de alta calidad, como la carne de vacuno, los embutidos, los lácteos, el arroz y el azúcar, tendrán acceso a los consumidores en el mercado europeo».
«Esto beneficia tanto a los consumidores como a las empresas australianas, ofreciéndoles una mayor variedad de bienes y servicios a precios más bajos, incluidos importantes insumos para nuestros sectores manufacturero e industrial primario», añadió.
Con este anuncio, la Unión Europea suma este nuevo acuerdo a los ya alcanzados recientemente, como el firmado con Mercosur o el principal acuerdo alcanzado con la India, como parte de los esfuerzos por fortalecer los vínculos comerciales con socios confiables, ante la inestabilidad y las tensiones con grandes potencias como Estados Unidos y China.
La Unión y Australia comenzaron a negociar el acuerdo en 2018, pero las conversaciones se descarrilaron en 2023 por las demandas de Canberra de un mayor acceso al mercado europeo para las exportaciones agroalimentarias australianas como la carne de vacuno, las ovejas y el azúcar.
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