LAGARDE TIPOS BCE | Lagarde avisa de que el BCE «está preparado» para subir los tipos si persiste la guerra en Irán
Los casi treinta días que dura ya la guerra de Irán han hecho saltar todas las alarmas sobre una de las estadísticas que más impactan en la vida diaria: la inflación. A raíz de la subida de los precios del combustible y de los fertilizantes, que impactarán sin duda en el coste de la cesta de la compra, el Banco Central Europeo (BCE) parece más dispuesto a actuar que en meses pasados.
[–>[–>[–>La presidenta del máximo supervisor de la política monetaria de la Unión Europea (UE), Christine Lagarde, ha afirmado este miércoles en un discurso que «la indecisión no paralizará al BCE a la hora de cumplir su compromiso de lograr una inflación del 2% al medio plazo». Sin embargo, la banquera francesa no ha dejado claro que vaya a subir los tipos inmediatamente, como insisten en descontar los analistas. «No actuaremos hasta contar con la información suficiente sobre la magnitud y la persistencia del impacto», han sido las palabras de la presidenta.
[–> [–>[–>Una situación diferente a la de Ucrania
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En un discurso pronunciado en la inauguración del ciclo de conferencias organizado en Fráncfort por el Instituto para la Estabilidad Monetaria y Financiera de la Universidad Goethe, recogido por ‘Europa Press’, Lagarde ha subrayado que la situación actual del BCE dista mucho de la de hace cuatro años, al comienzo de la invasión rusa en Ucrania. La diferencia reside en que, ahora, la institución cuenta «con una estrategia diseñada para un mundo de mayor incertidumbre», motivado por el recrudecimiento de la tensión geopolítica de los últimos años.
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Pese a que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha catalogado la guerra entre EEUU, Israel e Irán como «la mayor amenaza de la historia la seguridad energética», Lagarde ha subrayado que los factores presentes en la crisis actual muestran «una menor repercusión» que la derivada de 2022, por un factor clave: un contexto macroeconómico más favorable —en aquel momento las consecuencias de la crisis del Covid-19 aún eran palpables—.
[–>[–>[–>«Si actual crisis se mantiene contenida en los mercados energéticos, su impacto en la inflación podría ser limitado. Pero si se intensifica o persiste, la transmisión de la inflación podría acelerarse», ha advertido Lagarde, mostrando claramente los dos caminos que se abren ante el BCE: el de un conflicto prolongado que obligue a subir los tipos de interés, o por contrario el de una solución temprana, que permita a la institución con sede en Fráncfort mantener su política no intervencionista.
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La paciencia con los tipos puede romperse
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Aunque no tuviese que actuar, Lagarde ha afirmado que el BCE está preparado. Esta predisposición se debe a una mayor agilidad, al mantener «un enfoque basado en datos, reunión a reunión, sin comprometerse de antemano con ninguna senda de tipos de interés para no tener las manos atadas en un entorno donde las perspectivas pueden cambiar rápidamente».
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[–>A raíz de la invasión rusa de Ucrania, el consejo de gobierno del BCE emprendió con los tipos un largo camino al alza. Entre julio de 2022 y septiembre de 2023, la institución llevó los tipos del 0% —donde permanecían desde 2016 y durante toda la pandemia— al 4,5%, en un intento de paliar las consecuencias sobre la inflación derivadas de la guerra de Ucrania. Desde el 31 de mayo de 2024, la institución ha ido reduciéndolos progresivamente hasta alcanzar el nivel actual, del 2,15%, en el que permanecen desde junio de 2025.
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