lo puedes enviar a la papelera sin pestañear
La Dirección General de Tráfico (DGT) nunca le enviará un correo electrónico o un mensaje de texto pidiéndole que pague una multa. Aunque están cansados de repetirlo. Nuevos intentos de estafa aparecen casi cada semana..
El ‘modus operandi’ de los delincuentes sigue el mismo patrón: un correo electrónico aparentemente formal con información concreta sobre la infracción (exceso de velocidad, sobre todo) y la multa a pagar. Primero son 100 euros, luego 200 euros y, si no lo pagas en 24 horas, llega hasta los 400 euros. Pero lo que nunca encontrarás son tus datos personales, la fecha de la supuesta infracción o el kilometraje registrado.
La intención de los estafadores es hacerse pasar por la DGT, y lo hacen con una identidad corporativa muy similar, aunque casi siempre cometan algún error ortográfico que los delate. Pero nunca hagas clic en un enlace, ya que Traffic sólo te notificará a través de los canales oficiales.
Así funciona la última estafa suplantando a la DGT
Los estafadores suelen enviar un correo electrónico con una plantilla con el logo aparentemente corporativo de la DGT para informar al conductor tiene una multa pendiente de pagar. Nunca encontrará su nombre, su identificación o incluso una fotografía de la supuesta infracción.
Los estafadores, por el contrario, aumentarán el importe que debes pagar en cada correo electrónico que te envíen y jugarán con la urgencia de aumentar el precio de la multa si no pagas en 24 horas. Y es precisamente el miedo el que empuja a muchos conductores a acceder a la conexión y realizar el pago. En el mejor de los casos perderá el importe correspondiente a la supuesta multa, pero En otros casos pueden incluso robar la información de tu tarjeta de crédito..
Además, esta imitación de la DGT suele incluir otros elementos que refuerzan la sensación de riesgo, como una posible pérdida de puntos o mayores consecuencias si no se regulariza la situación.
Y es cierto que cada vez son más ‘correctos’, que no siempre cometen faltas de ortografía y que el lenguaje es cada vez más convincente. Se trata, en esencia, de un caso de phishing que suplanta la identidad de la DGT y que también puedes recibir en forma de un mensaje más conciso vía SMS.
Pistas que deberían alertarte

Aunque todo lo anterior parece creíble, hay algunas «pistas» que nos hacen sospechar que se trata de un fraude y no de la auténtica DGT. Toma nota:
- Tu nombre no aparece en el saludo. y sí una fórmula genérica o directamente la dirección de correo electrónico.
- La dirección de correo electrónico del remitente no es la oficial. y suele ser más bien una extraña combinación de números y letras. Compruébalo siempre.
- Presta atención a los enlaces.. No es necesario que hagas clic, porque si pones el cursor encima o copias la URL podrás saber el dominio al que te lleva sin necesidad de acceder a la web.
- No caigas en la urgencia. La DGT nunca te apresurará a pagar una multa ni te dará un plazo de apenas 24 horas. Una comunicación oficial nunca utilizará este truco.
- Inconsistencia de datos. Habrá referencias administrativas inexistentes, falta de información sobre cómo postularse o procesos poco realistas.
Son detalles a los que quizá no les des tanta importancia por separado, pero juntos son motivos suficientes para desconfiar. Además, La DGT nunca te enviará multas por correo electrónico o SMS. Lo máximo es enviarte un aviso de que tienes una notificación pendiente, pero solo si previamente has activado la dirección electrónica (DEV) para que te envíen avisos electrónicos.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí