Feminismo neutral
Por si fuera poco castigo tener que vivir cada día con el sambenito de no ser «mujeres de alto valor», se nos está acusando también de no ser «buenas feministas». Se ve que no damos con la justa medida
[–>[–>[–>El caso es que, ante mi desconcierto y, sobre todo, ante mi absoluta ignorancia respecto al invento este que ha surgido del «feminismo neutral», allá que me puse a revisar toda la bibliografía sobre igualdad que tengo por casa, en busca de alguna pista que me lo pudiera aclarar.
[–> [–>[–>Nada. No encontré nada.
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La desazón fue en aumento. Ya saben, a mayor incertidumbre, mayores niveles de ansiedad. Así que respiré hondo, practiqué la relajación muscular pasiva e intenté autoaplicarme un poco de la Terapia Racional Emotiva de Albert Ellis para buscar pensamientos más racionales y reducir el malestar.
[–>[–>[–>Me quise convencer a mí misma de que, a lo mejor, la autora intelectual de la expresión de marras, una conocida cantante, pudiera tener valiosos motivos para soltar tamaño oxímoron: tal vez para no caer mal a los hombres con los que se tropieza en su vida, esos hombres que no quieren perder ni uno solo de sus privilegios. O quizá para no molestar, para mostrarse feminista, pero poco, porque seguro conoce el precio a pagar en lo personal y en lo profesional.
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Sin embargo, cuanto más me decía, más me carcomía. ¿Neutral? ¿Cómo que feminismo neutral? ¿Desde cuándo una lucha social es neutral? Es imposible que el feminismo sea neutral. Por eso la demonización que desde sus inicios ha sufrido.
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[–>Menos mal que las sufragistas no fueron «feministas neutrales». Ni las que contribuyeron a la eliminación de la tutela marital. Ni las que lograron que fuera un derecho el acceso de las mujeres a la universidad. Ni las que consiguieron la despenalización del aborto. Ni las que lucharon y luchan desde múltiples lugares para seguir igualando derechos y oportunidades desde la raíz (eso y no otra cosa es el feminismo radical, el que aborda desde la raíz las desigualdades).
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No podemos ser neutrales ante las casi 20 asesinadas en lo que llevamos de este año recién estrenado. O ante las violencias sexuales que se producen cada día.
[–>[–>[–>Por cierto, hace bien poco se ha puesto en marcha el canal «conectadas sin miedo», un servicio de ayuda del gobierno asturiano tras el hallazgo de un foro de intercambio de fotos íntimas de mujeres hechas sin su consentimiento. Mujeres avilesinas y de otros lugares de Asturias. Un foro en el que unos hombres enseñaban a otros hombres cómo engañar para conseguir imágenes de tipo sexual. Algunas eran mujeres de su propio entorno y otras eran desconocidas, grabadas en baños públicos o en gimnasios. La policía ha incautado cientos de imágenes, tanto reales como generadas por Inteligencia Artificial.
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Resulta, pues, del todo comprensible que el último informe de la ONG Plan International acerca de la adolescencia en España muestre el intenso temor del 84% de las chicas a que se use su imagen para crear contenido sexual falso.
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Toca seguir luchando. Nos va la vida, la dignidad y la defensa de nuestros derechos en ello.
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Corremos el riesgo de volver a la no tan lejana época del llamado Patronato de Protección a la Mujer. Si desconocen de qué les hablo, lean, por favor, a Consuelo García del Cid Guerra y conozcan de primera mano cómo «reeducaban» a las mujeres que no se ajustaban a «las normas». Experimentarán terror del bueno, de ese que sacude sin piedad la espina dorsal. ¡Como para instalarnos en la neutralidad…! n
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