Vivimos con Nissan el primer GP en España
La llegada de la Fórmula E a Madrid supuso mucho más que una nueva cita en el calendario. Fue la confirmación del creciente interés por la competencia eléctrica en España y una oportunidad única para tomarle el pulso a una disciplina que combina entretenimiento, innovación y sostenibilidad. En este contexto, Nissan abordó el evento con ambición, basándose en las actuaciones demostradas hasta el momento esta temporada.
El escenario no puede ser más simbólico: el Circuito del Jarama, un trazado histórico del automovilismo nacional que, a lo largo del fin de semana, se ha transformado para albergar tanto la sexta prueba del campeonato como la siguiente jornada de pruebas para jóvenes talentos. Un evento patrocinado por CUPRA, que dio nombre al primer GP eléctrico celebrado en España: 2026 CUPRA Raval Madrid E-Prix.
La actividad competitiva comenzó con un hecho esperanzador para Nissan: el ritmo del equipo era sólido, especialmente en condiciones complicadas. La lluvia marcó la sesión de clasificación, donde Tanto Norman Nato como Oliver Rowland lograron entrar en los duelos.
Nato tuvo una de sus mejores actuaciones de la temporada, siendo el más rápido de su grupo y llegando a semifinales. Esta actuación le permitió conseguir una excelente cuarta posición en la parrilla, mientras que Rowland completó el top 10 con un meritorio octavo puesto.
Sin embargo, la carrera ofreció un guión muy diferente. Rowland, actual campeón de pilotosVio sus posibilidades evaporarse en las primeras vueltas después de recibir una penalización por adelantamiento. A pesar de mantener un ritmo competitivo, el británico se vio relegado al final del grupo, cruzando la meta en la 16ª posición.
Por su parte, la OTAN también ha tenido una carrera complicada. Un contacto en la salida le hizo perder posiciones, obligándole a iniciar una remontada que le devolvió al top 10 durante buena parte del E-Prix. Cuando parecía encaminado hacia un resultado sólido, un problema técnico en el tramo final frenó su actuación, dejándolo fuera de los puntos con un undécimo puesto.

El resultado del sábado fue, en palabras del equipo, una oportunidad perdida. El ritmo estaba ahí, pero los contratiempos impidieron sumar puntos. Una situación que, en campeonatos tan igualados como la Fórmula E, puede marcar diferencias importantes. La victoria final fue del portugués António Félix da Costacon Jaguar, acompañado en el podio por su compañero de equipo, Mitch Evans, mientras que Pascar Wehrlein (Porsche) subía al tercer escalón del podio.
Lejos de quedarse frustrada, la compañía japonesa aprovechó el domingo para sacar conclusiones y continuar con el desarrollo de su monoplaza. El Rookie Test permitió al equipo trabajar con dos perfiles muy diferentes pero complementarios: Abbi Pulling y Victor Martins.
Ambos se pusieron al volante del Nissan e-4ORCE 05, centrando su programa en aspectos clave como la gestión de la energía, el uso de los modos de potencia de 300 y 350 kW, así como simulaciones de carrera y correlación de simuladores.
Pulling destacó por su constancia y rápida adaptación, marcando el octavo mejor tiempo en la sesión matinal y finalizando la jornada en novena posición. Los ingenieros del equipo apreciaron especialmente su capacidad para proporcionar comentarios técnicos detallados.

Martins, por su parte, estaba pasando apuros en su primera toma de contacto con el GEN3 Evo, y su progresión era evidente. Después de una mañana de aprendizaje en la que acabó undécimo, el francés dio un salto de calidad por la tarde marcando el cuarto mejor tiempo y confirmando su potencial.
Más allá de los resultados, la jornada sirvió para recoger datos fundamentales de cara a la segunda parte de la temporada, un aspecto crucial en una categoría donde la optimización energética y la gestión estratégica son cruciales.
Pese a todo, Nissan valora positivamente la primera carrera de Fórmula E en Madrid
Aunque el resultado del E-Prix no cumplió con las expectativas, el resultado general del fin de semana invita al optimismo en Nissan. El equipo demostró que tiene velocidad por vuelta, capacidad para competir en la clasificación y un coche competitivo en condiciones variables. Además, los problemas técnicos detectados ofrecen una clara oportunidad de mejora, mientras que el Rookie Test aportó información valiosa para seguir desarrollando el GEN3 Evo.
Este enfoque encaja con la filosofía de Nissan en la Fórmula E, donde la competición no es sólo un escaparate deportivo, sino también un laboratorio tecnológico. Desde su debut en la temporada 2018/19, el fabricante japonés ha consolidado su presencia como uno de los protagonistas del campeonato, reforzando su apuesta por la electrificación y la innovación.
La Fórmula E se ha convertido en una plataforma estratégica para el desarrollo de tecnologías aplicables a los vehículos de carretera. En este sentido, Nissan utiliza su experiencia en competición para transferir conocimiento al desarrollo de sus modelos eléctricos, en línea con su ambición de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.
El campeonato también representa un modelo único en el panorama del automovilismo. Todos los coches son eléctricos y compiten en entornos urbanos, acercando la tecnología a los aficionados y fomentando la movilidad sostenible.
El evento madrileño, con una notable asistencia de público, demostró el creciente interés por esta disciplina en España. Y aunque el resultado deportivo no fue el que Nissan esperaba, el fin de semana dejó una conclusión clara: el potencial está ahí y, con los ajustes adecuados, los resultados no tardarán en llegar.
Con la vista puesta en las próximas rondas, el equipo japonés afronta el reto de convertir esa actuación en puntos. Porque, como demuestran en el Jarama, en la Fórmula E cada detalle cuenta y cada aprendizaje puede marcar la diferencia entre el éxito y la frustración.
Galería de imágenes de Nissan en la Fórmula E Madrid
Foto de : Nissan






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