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Araqchi niega que haya negociaciones con EEUU pero reconoce «mensajes» desde Washington para frenar la guerra

Araqchi niega que haya negociaciones con EEUU pero reconoce «mensajes» desde Washington para frenar la guerra
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  • Publishedmarzo 26, 2026



El Ministro de Asuntos Exteriores iraní defiende la decisión de cerrar el estrecho de Ormuz a los «enemigos»: «Es natural, estamos en guerra»

Afirma que la prioridad estadounidense es Israel y pide a los países de Medio Oriente que no permitan a Washington el uso de bases y sus espacios aéreos y marítimos.

MADRID, 25 (PRENSA EUROPA)

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha afirmado este miércoles que «no hay negociaciones ni conversaciones» con Estados Unidos para poner fin a la guerra abierta por la ofensiva lanzada por el país norteamericano junto a Israel el 28 de febrero, aunque ha reconocido «mensajes» de Washington que, sin embargo, no son «negociación ni diálogo».

«Afirmo con absoluta seguridad que no ha habido negociaciones ni conversaciones con la parte americana», declaró Araqchi en una entrevista a la agencia iraní IRNA, de la que él mismo se ha hecho eco en las redes y en la que, por el contrario, ha apuntado que «desde hace unos días, la parte americana ha comenzado a enviar diversos mensajes a través de diversos intermediarios».

Sin embargo, el jefe de la diplomacia iraní ha defendido que el hecho de que «esos mensajes se transmitan a través de nuestros países amigos y que nosotros, en respuesta, anunciemos nuestras posiciones o emitamos las advertencias necesarias, no es negociación ni diálogo». «Se trata simplemente de un intercambio de mensajes entre amigos, y en ese intercambio hemos reiterado nuestras posiciones de principio y, en algunos casos, también hemos lanzado advertencias», aclaró.

En línea, subrayó que la política actual de Irán «es continuar la resistencia y la defensa del país». «No buscamos la guerra, esta guerra no es nuestra guerra, no la iniciamos nosotros y queremos que termine, pero de manera que no se repita. Por eso no queremos un alto el fuego», afirmó. «Queremos que la guerra termine en nuestros propios términos y de manera que no se repita y nuestros enemigos aprendan la lección y ni siquiera tengan el deseo de atacar a Irán», afirmó, al tiempo que exigió que «el pueblo iraní debe ser compensado por los daños sufridos».

Asimismo, ha calificado de «una admisión de derrota» el hecho de que el Ejecutivo estadounidense esté hablando de negociaciones. «¿No hablaban antes de una ‘rendición incondicional’? ¿Qué ha pasado ahora que hablan de negociaciones y las exigen?» preguntó retóricamente.

SOLICITA QUE NO SE PERMITA A EE.UU. UTILIZAR BASES Y ESPACIO AÉREO

«Esta guerra ha revelado muchas verdades, la primera de ellas es que las bases estadounidenses en la región, que debían garantizar la seguridad de los países de la zona, no sólo no han cumplido su misión, sino que se han convertido en un factor de riesgo para la seguridad», afirmó, vinculando las operaciones militares estadounidenses en la región con las represalias de Irán en países que albergan bases e instalaciones estadounidenses.

En este sentido, Aracqhi ha sostenido que «si estas bases no existieran, estos países no habrían estado expuestos a este tipo de amenazas». «Muchas de las amenazas y daños actuales se deben a la presencia de estas bases», añadió en una entrevista en la que quiso subrayar que no hay «enemistad con estos países» y que los siguen considerando «amigos y hermanos y hermanas de su pueblo».

«Nuestro mensaje es claro: los países de la región deben distanciarse de Estados Unidos y desvincularse de esta agresión contra el pueblo iraní», subrayó antes de lamentar que ninguno de ellos, «especialmente los del Golfo», haya condenado esta acción, «lo cual es muy extraño».

Luego afirmó que «las bases estadounidenses en la región, a pesar de que (los países que las albergan) han declarado que no serían utilizadas contra Irán, han sido utilizadas». «Se han prestado servicios a las fuerzas estadounidenses, también fuera de las bases, y se ha utilizado su espacio», añadió, en alusión a las promesas de los gobiernos de la región que, antes de la ofensiva, habían prometido no permitir el uso de su territorio y espacios marítimos y aéreos para atacar a Irán.

«Deben aislarse y no permitir que su territorio, su espacio aéreo o su espacio marítimo sean utilizados contra nosotros», instó el titular de Asuntos Exteriores, quien vaticinó que, si lo hacen, «verán que tampoco tomaremos medidas contra ellos».

En línea, Araqchi ha afirmado que «la principal prioridad de Estados Unidos es el régimen sionista y su seguridad», en alusión a Israel, y que «todas estas bases operan en apoyo a Israel y no para garantizar la seguridad de los países de la región». «Para Estados Unidos, el primer, segundo y último objetivo es mantener la seguridad del régimen sionista y, en este sentido, no escatimará esfuerzos y sacrificará todo lo demás», afirmó.

Así, la ministra ha ido más allá y ha asegurado que esta guerra «no es una guerra iraní ni una guerra estadounidense, sino una guerra israelí» que, alega, «ha arrastrado» a Washington, mientras que el coste de la misma «lo paga tanto el pueblo americano como el pueblo de la región».

DEFIENDE EL CIERRE DE ORMUZ A «ENEMIGOS»

Araqchi también ha aludido al tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos más calientes del conflicto, que ha elevado drásticamente los precios del petróleo y ha llevado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a amenazar la semana pasada con destruir las centrales eléctricas iraníes si Teherán no abría «completamente» el Estrecho de Ormuz, aunque el lunes -momentos antes de que se agotaran las 48 horas que él mismo había dado- acabó ordenando a sus Fuerzas Armadas aplazar cualquier ataque contra estas instalaciones durante cinco días.

Sin embargo, en las últimas semanas el Gobierno iraní ha negado un cierre absoluto del paso estratégico que conecta el golfo Pérsico y Omán, como hizo este miércoles su ministro de Asuntos Exteriores, que ha defendido que «no está completamente cerrado», sino «sólo para los enemigos».

«Es natural; estamos en una situación de guerra, es una zona de guerra. No hay razón para permitir el paso de los barcos de nuestros enemigos y sus aliados. Pero para otros, el paso es libre», explicó, antes de lamentar que, de todas formas, «esos barcos suelen evitarlo por la inseguridad existente», ya que «algunos no tienen la cobertura de sus compañías de seguros, de este seguro de guerra, por así decirlo, y no transitan por allí».

En este sentido, ha afirmado que en el caso de «muchos de estos barcos, sus propietarios o los países propietarios se han puesto en contacto» con las autoridades iraníes para facilitarles «un paso seguro por el estrecho». «Para algunos de estos países, que son nuestros aliados o por cualquier otra razón, nuestras fuerzas armadas dieron ese paso», aseguró.

«El estrecho de Ormuz está situado en nuestras aguas interiores y en las de Omán. Aunque quieran considerarlo aguas internacionales, la realidad es que está situado en aguas territoriales de Irán y Omán, y tenemos soberanía sobre él», argumentó, antes de anunciar que, de cara al futuro, el Gobierno iraní está «considerando nuevos acuerdos para garantizar el paso seguro en la zona».

Sus palabras han llegado en medio de un mix de declaraciones en las que Donald Trump ha asegurado que Irán está negociando y quiere llegar a un acuerdo, mientras, desde Teherán, múltiples figuras han rechazado la existencia de negociaciones como tales.

El Gobierno iraní ha estado insistiendo en que Estados Unidos e Israel deben detener su ofensiva, exigiendo también mecanismos concretos para evitar que vuelva a suceder, reparaciones de guerra y reconocimiento internacional de la autoridad iraní sobre el Estrecho de Ormuz. Hasta el momento, el país ha confirmado más de 1.500 víctimas mortales por los ataques, aunque la ONG Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha apuntado a más de 3.300.



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