la nostalgia y el coleccionismo de una tienda de antigüedades en El Llano
En plena avenida Schulz se encuentra una puerta a descubrir todo un mundo a través de objetos únicos, algunos de los cuales guardan siglos de valor. Con la moda de lo vintage más que asentada entre la juventud, los más veteranos siguen pujando y fuerte por el coleccionismo de antigüedades. Ahí es donde Norberto Brizzi y su negocio «La Galería» se han hecho un hueco en El Llano durante más de una década que lleva comprando y vendiendo piezas con dos valores: el sentimental y el que marca el mercado.
[–>[–>[–>«Siempre fui apasionado al coleccionismo y vi la oportunidad de emprender un negocio dedicado a este mundo», destaca el dueño que aprovechó un local que dejaba una pinturería en quiebra para sentar base y empezar a comprar diversos objetos. «Trabajamos desde discos de vinilos, ediciones especiales, arte, antigüedades, coleccionismo desde relojes, álbumes de cromo, ferromodelismo, decoración…», enumera Brizzi.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>La nostalgia es su gran aliado y ahora que mucha gente quiere volver a ese momento de juventud donde fue feliz, muchos de los objetos que esconde su tienda pueden tener la llave para regresar a épocas pasadas. Aunque donde ha conseguido hacerse un nombre es entre los coleccionistas. «Vienen de toda España«, asegura Brizzi que también ha hecho de internet su gran aliado. «Tiene sus cosas buenas y malas«, resume, mencionando que cosas que en la tienda pueden parecer caras, en la web se venden en poco tiempo. «Hay que estar en todo momento estudiando y viendo precios. Cuando no hay gente en la tienda estoy sentado aprendiendo sobre diversas áreas«, asegura. Su última fijación, el ferromodelismo o, lo que es lo mismo, las maquetas de tranvías.
[–>[–>[–>
En las paredes se esconde libros con siglos de historia y en las estanterías recuerdos futboleros del Sporting glorioso, pero también relojes clásicos, literatura que ya no se ven en las librerías y algún que otro objeto extraño que siempre acaba encontrando un comprador. Eso sí, Brizzi tiene un límite. «Todo aquello que tenga cables no lo vendo«, expresa. Según su parecer, es lo que le diferencia de otros negocios similares.
[–>[–>[–>El estudio y conocimiento de los objetos que le llegan es elemental para que no le den gato por liebre. «En algunas cosas la falsificación es complicada de detectar, como puede ser la porcelana, aunque siempre hay indicadores, en otras la experiencia y si no los contactos ayudan a tasar el valor y demostrar su veracidad», desarrolla el anticuario que no se queda con ninguna pieza especial o rara que haya pasado por sus manos, aunque sí que recuerda una venta en plena pandemia.
[–>[–>[–>
«Fue en 2020, de siempre me especialicé en los álbumes de cromos y vendí por mucho dinero el famoso cromo de Messi«, rememora. Y es que así es su tienda de antigüedades, mientras en las paredes cuelgan cuadros antiguos y en los cajones reposan vinilos de los Beatles, Led Zeppelin o Texas junto a una vitrina de pines y llaveros futboleros, Brizzi repasa con cuidado las últimas compras y atiende a curiosos y coleccionistas que van buscando volver a tiempos mejores.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí