MÚSICA | CONCIERTOS | ¿Rosalía cristiana? Sus biógrafos analizan los misterios de ‘Lux’: «Explora el atrevimiento como nadie»
Es curioso que, tras cuatro elepés, cada uno con su particular forma de mirar a la religión, aún haya quien la considera una etapa transitoria en Rosalía. Desde que debutó con Los ángeles en 2017, ya dejó clara cuál era su postura sobre el tema: en El redentor, por ejemplo, recrea la Pasión de Cristo con un interpretación cruda y sombría, marcando el inicio de un imaginario que ha ido cincelando hasta hoy. En Lux, tras la portada mariana de El mal querer, así como su consagración a Dios en la provocativa Hentai, de Motomami, ha elevado sus creencias a otro nivel. Lo que demuestra que, pese a la moda pseudocristiana a la que se han sumado Taylor Swift, Benson Boone y Avril Lavigne, entre otros, lo suyo con Jesús viene de lejos. “Es el leitmotiv de su carrera desde el principio. La única diferencia es que, en su último disco, el cuarto, la fe se ha convertido en el discurso principal”, aseguran Oriol Rodríguez y Yeray S. Iborra, autores de Buscando a Rosalía. Es la primera biografía realizada a la artista de Sant Esteve Sesrovires. Y, claro, como tal, ha despertado enorme interés entre sus fieles. Y el resto también.
[–>[–>[–>Rosalía los ha convencido gracias a un cancionero intergeneracional que jamás ha dejado indiferente. Es tan profundo su universo que cualquiera ha podido encontrar ahí su particular refugio. “Su voz es inconmensurable. Cada vez tiene más registros en sus temas, lo que hace que llegue fácilmente a muchos públicos. Explora la emoción y el atrevimiento como nadie”, subrayan Rodríguez e Iborra. En su libro plantean un road trip para estudiar su éxito. A lo largo de las páginas, realizan un recorrido desde su infancia en el Baix Llobregat hasta su eclosión en Estados Unidos. Para ello, mezclan testimonios inéditos con diferentes análisis de su discografía.
[–> [–>[–>Rosalía, durante el concierto que ofreció en Lyon. / EFE
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Su mestizaje radical es valiente. Y no sólo por el concepto que ha defendido, sino por sus intenciones internacionales. Los guiños al jazz, los coqueteos con el dembow y los lazos con la ópera demuestran que siempre quiere ir más allá. Quizá, por ello, aunque su ADN flamenco nunca desaparezca, no para de sumar adeptos. Su propuesta es total, altamente hipnótica. “Dejó de ser sólo artista en el momento en que absorbió un público masivo. La idolatran en todo el mundo y, por tanto, quieren saber no sólo lo que propone musicalmente, sino también qué piensa. Las redes sociales nos han acercado a ella, mostrándola de carne y hueso. No obstante, como cualquier estrella de hoy, deja ver hasta donde quiere”, añaden.
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Rosalía aterrizará en Madrid con su gira ‘Lux’ el próximo lunes. / EFE
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A través de entrevistas a personas que han coincidido con ella en este tiempo, los escritores dibujan el proceso creativo que ha liderado Rosalía. Reconstruirla desde ángulos poco evidentes ha sido su mayor reto. Hay tantas, tantas, tantas capas en su investigación que, más que una biografía al uso, ojo, se trata de un retrato único de gran valor personal: “La primera idea preconcebida que desmontamos con este libro es que Rosalía sólo hay una”. De hecho, todas las caras que ha mostrado en estos nueve años no han hecho más que reafirmarla. Es única, precisamente, por no haber frenado ninguna de sus pulsiones. Una autenticidad que se ha saldado con 200 nominaciones y 80 premios, entre ellos el Grammy, el Billboard y el MTV. Ahora bien, no hay mayor galardón que contar con una masa que responde al unísono ante cualquier movimiento. Ahí están las cifra: el día que lanzó Lux, marcó un hito con 42 millones de reproducciones en Spotify. Un álbum en el que, además, no es baladí, refuerza su búsqueda constante de universalidad: pese a que el español es el eje vertebral, incluyó hasta 13 idiomas en él.
[–>[–>[–>Calcula sus impulsos
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“Es una diva global con un poder de decisión vital para una trayectoria como la suya. Cada etapa ha sido verdadera, gustase más a un segmento de su audiencia u otro”, señalan. Las cifras la avalan: la artista se encuentra en el puesto 35 del ranking mundial de Chartmetric. Una lista que lideran Justin Bieber, Bad Bunny y Ed Sheeran. El siguiente nombre nacional queda lejos: Enrique Iglesias, en el 147. Le siguen 27 millones de usuarios en Instagram. Y, en Spotify, amasa otros 31 millones. Para 2026, tiene confirmadas 57 fechas que le llevarán por Canadá, Argentina, Puerto Rico, Colombia y Brasil, entre otros países.
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Rosalía, firmando autógrafos en Buenos Aires. / EFE
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¿Cuánto hay de arquitectura en sus decisiones? ¿Improvisa? ¿O calcula sus hasta su impulsos? Tres preguntas que Rodríguez e Iborra responden con contundencia: “Necesita seguir demostrando emoción, vida, destellos. Pero a la vez es una pieza clave en un mercado gigante. Y ahí las decisiones tienen que meditarse. Rosalía ha aprendido a jugar con las reglas. La industria es bastante más grande que ella. Por lo que se han tenido que adaptar mutuamente”. Es difícil imaginar hacia dónde se dirigirá ahora. El tiempo dirá. Sin embargo, no hay duda de que la religión seguirá siendo uno de sus pilares.
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P. Si Rosalía fuera un personaje literario, ¿de qué novela se habría escapado?
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R. De Cumbres borrascosas. Estamos ante una Rosalía visceral, casi salvaje. En su carrera hay amor, obsesión, identidad. Todo, al límite.
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