GUERRA IRÁN | EEUU baraja varias opciones para un gran «golpe final» en Irán si las negociaciones fracasan
Las conversaciones indirectas que Estados Unidos e Irán mantienen para buscar un acuerdo que ponga fin a la guerra no han frenado las hostilidades de ninguno de los bandos ni tampoco los planes para la próxima fase del conflicto. Según publica el portal estadounidense ‘Axios’, el Pentágono ha preparado varias opciones para dar un gran «golpe final» en Irán si las negociaciones fracasan, un menú que incluye desde bombardeos masivos al uso de tropas terrestres en territorio iraní. Esa última posibilidad ha ido ganando enteros después de que Washington anunciara en los últimos días el envío de nuevos destacamentos de soldados de infantería a la región. Números insuficientes para una invasion a gran escala, pero aptos para operaciones terrestres localizadas.
[–>[–>[–>Lo que parece bastante claro es que la guerra está llamada a recrudecerse todavía más si el diálogo fracasa. Este jueves el ministro de Exteriores de Pakistán confirmó que su país está mediando entre las partes, una información refrendada después por Steve Witkoff, el enviado especial de Donald Trump a la región. Desde Israel algunas voces cualificadas apuntan a que la posibilidad de un acuerdo no es descabellada, aunque un alto cargo iraní le dijo a Reuters que los 15 puntos del plan son «excesivos e injustos» porque obligarían a Teherán a «renunciar a su capacidad para defenderse a cambio de un plan vago para levantar las sanciones«.
[–> [–>[–>Si esa vía no fructifica, Washington baraja una demostración de fuerza inédita hasta el momento que permita a Trump cantar victoria o mejorar su posición de cara a una próxima ronda de diálogo, según fuentes oficiales citadas por ‘Axios’. Al margen del recrudecimiento de los bombardeos aéreos, que se sumarían a los 9.000 objetivos ya atacados según el Comando Central de EEUU, se contempla la posible invasión de alguna de las islas iraníes en el Golfo o en el el estrecho de Ormuz, convertido ahora en el epicentro del conflicto después de que Irán lo cerrara parcialmente para trasladar los costes de la guerra a la economía mundial.
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Invasión de islas en el estrecho
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Una opción es invadir o bloquear la isla de Jarg, situada en el nordeste del golfo Pérsico, donde se procesa el 90% de las exportaciones de crudo. EEUU ya bombardeó diversas instalaciones militares en la isla el pasado 13 de marzo, aunque habría dejado intacta su infraestructura energética. Desde entonces Teherán ha reforzado su presencia militar en Jarg, según varias fuentes.
[–>[–>[–>Otra opción pasaría por ocupar la isla de Larak, también relevante en la exportación petrolera, pero de mayor importancia estratégica debido a su ubicación en el norte del estrecho de Ormuz. Larak está a solo 10 kilómetros por mar de Bandar Abbas, la principal ciudad portuaria de Irán en el Golfo, con más de medio millón de habitantes.
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Una tercera posibilidad consistiría en tomar Abu Musa y otras dos islas cercanas, situadas en la entrada occidental del estrecho. Todas están bajo soberanía iraní, un estatus disputado por Emiratos, que también las reclama como suyas. Estas dos últimas opciones servirían probablemente al Pentágono para tratar de tomar el control del estrecho, aunque Irán mantiene algunas cartas para prevenirlo pese a haber perdido casi toda su armada. Desde el minado de sus aguas, a los ataques con lanchas rápidas.
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[–>Uranio enriquecido
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En el menú estadounidense hay otros platos aún más arriesgados, como la posibilidad de enviar tropas y comandos de fuerzas especiales para tratar localizar y apoderarse de los más de 400 kilos de uranio enriquecido que Irán tiene en su poder. Esta es la misión que más interesa a Israel, que ha hecho de la destrucción del programa nuclear iraní uno de sus objetivos prioritarios.
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Todos estos escenarios supondrían una escalada significativa del conflicto, pero no son los únicos. Antes de recular como suele hacer cuando lanza sus amenazas más ostentosas, Trump había amenazado con destruir las centrales eléctricas iraníes, a lo que Teherán respondió prometiendo hacer lo propio con las de sus vecinos árabes del Golfo. Este jueves el republicano volvió a extender el plazo de su ultimátum hasta el 6 de abril para dar más tiempo a las negociaciones. La guerra mientras tanto continúa con toda su crudeza.
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