Un minuto y pico
Un hotel de Felechosa está completo para la segunda semana de agosto. Lo reservó entero una universidad de Estonia. No vienen a esquiar ni a comer fabada. Vienen a ver cómo la Luna tapa el Sol el 12 de agosto de 2026. Los científicos de Tallinn saben lo que aquí muchos todavía no quieren ver. Uviéu será durante ciento ocho segundos la capital del eclipse.
[–>[–>[–>La vida me regaló la oportunidad de disfrutar dos eclipses totales. Uno en Colombia, otro en el oeste de los Estados Unidos. Lo que ocurre en esos minutos es imposible de contar. El cielo se apaga como si bajaran una persiana despacio desde el oeste. La temperatura cae de golpe, los pájaros callan, los animales se inquietan y tú, que te creías racional y moderno, sientes un escalofrío que viene de muy hondo. De un lugar anterior a las palabras.
[–> [–>[–>Ese fenómeno que la humanidad ha venerado desde que existe va a pasar por encima de Uviéu, que será la ciudad donde más dure. De Xixón, que celebrará su Semana Grande bajo la sombra más insólita de su historia. De nuestros castros, de nuestras iglesias prerrománicas, del Cabu Peñes o de la vega de Orandi.
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La franja de totalidad cruza Asturias como dibujada con compás. Desde el momento en que la luna muerda el disco del sol hasta que lo suelte pasará una hora y cuarenta minutos. Pero la totalidad, lo que cambia todo, dura lo que dura un suspiro largo. Y solo ocurre una vez en la vida. A veces ni eso.
[–>[–>[–>El último que se pudo ver desde la península fue en 1905. ¿Qué hacen nuestras administraciones? Poco. He oído a responsables públicos decir, literalmente, que «total, es un minuto y pico». Un minuto y pico. Un eclipse total con Asturias en el centro. Las cámaras retransmitiendo al mundo desde la mejor localización posible. Sin costar un céntimo de producción. Solo hay que querer. Y casi nunca queremos.
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Si una universidad de Estonia sabe dónde están Felechosa y Coto Beyo, ¿por qué no lo saben el Principado y los ayuntamientos? Si investigadores de medio mundo planifican el viaje, ¿dónde está nuestro plan?
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[–>Imaginemos la danza prima, que es solar y milenaria, celebración del astro rey. Cientos de personas dándose la mano, girando mientras el Sol desaparece y la corona brilla sobre la catedral o cualquier otra plaza de Asturias. Las cámaras del mundo grabando eso.
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Imaginemos el Monsacro, nuestra montaña sagrada, o Payares, y asturianos y visitantes en silencio viendo cómo la sombra corre por los valles a dos mil kilómetros por hora. La misma sombra que estremeció a los astures que levantaron los castros hace veinticinco siglos.
[–>[–>[–>Todo eso puede pasar. O puede que la noche del 12 de agosto, mirando las Perseidas, las lágrimas sean por haber dejado escapar la oportunidad de nuestra vida. Por ese encogimiento de hombros que es nuestra peor herencia.
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Un minuto y pico. Llevan toda la vida diciéndolo de todo lo que importa.
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